FC Cartagena

La temprana confección albinegra no convence

A pesar de los rápidos movimientos del FC Cartagena en cuanto a su plantilla del curso que viene, la campaña de abonos tiene un arranque muy lento

Aficionados del FC Cartagena, durante el último partido del curso.

Aficionados del FC Cartagena, durante el último partido del curso. / Loyola Pérez de Villegas

Alfonso Asensio

Alfonso Asensio

El Fútbol Club Cartagena ha empezado a preparar la temporada 2024-25 con mucha antelación. Tanto es así, que incluso comenzó a trabajar en renovaciones antes de disputar sus últimos compromisos de liga. Confirmó la continuidad de Andy Rodríguez, más tarde aseguró su delantera renovando a Alfredo Ortuño y anunció a su nuevo entrenador, Abelardo, el mismo día que despidió a Julián Calero. No obstante, estos primeros pasos no han sido suficiente motivo para la afición. Los seguidores albinegros se mantienen reticentes a adquirir su abono de temporada y el ritmo de venta se ha visto resentido.

El pasado viernes se cumplió una semana de la puesta en marcha de la nueva campaña y el club cartagenerista publicó unos datos muy significativos. Tras siete días, el equipo únicamente cuenta con unos 800 abonados que han depositado su confianza para la temporada siguiente. Esto significa un importante descenso del ritmo que alcanzó la campaña de abonados el pasado curso, que superaba los 2.000 tras una semana, y también años anteriores. ¿Qué es lo que no funciona esta vez? Por qué no está siendo capaz el FC Cartagena de generar expectativas para el nuevo curso?

Subida de precios

Uno de los aspectos que explica este enorme descenso en el ritmo de abonados, con una diferencia de más de 1.200 personas, es la subida en los precios de los abonos. Todos los tipos de abonos y zonas del estadio han visto incrementado su precio.

La tribuna alta se situó en 245 euros el año pasado y se hospeda ahora en los 330 para los abonados que renueven anticipadamente; la tribuna baja pasa de los 200 euros a los 250, mismo precio que tiene el lateral alto, pero que viene de los 185 del curso pasado; el lateral bajo, no obstante, es de los que menos sube, desde los 170 a los 180 actuales; pero no ocurre lo mismo con el fondo alto, que pasa de 170 a 220; por último, el fondo bajo aumenta de los 160 a los 180 euros. Y esto es sólo relativo a la renovación anticipada: el coste se verá incrementado a partir del 8 de julio a los 400 euros en tribuna alta, 330 en tribuna baja, mismo precio para lateral alto, 280 para el fondo alto, 250 en el lateral bajo y el mismo precio para el fondo bajo.

A pesar de que los abonados que refieran a nuevos socios tendrán una rebaja del 30 por ciento, esto no parece motivación suficiente para la masa social albinegra, que ha criticado en redes sociales los costes de el curso siguiente.

Desencanto con la directiva

No todo se resume en una cuestión económica. El aficionado albinegro también ha sufrido un desencanto de la dirección de su club. Después de una temporada sufrida y de los encontronazos entre el presidente Paco Belmonte y la afición, muchos siguen pensándose la adquisición del abono. También se deja notar cierta desconfianza en torno a la capacidad de la comisión deportiva tras la confección de plantilla del pasado año. A este respecto, las tempranas operaciones del club tampoco han servido para enganchar a la afición, ni si quiera después de la reciente renovación de Jairo Izquierdo, que supone una significativa garantía de calidad para la plantilla cartagenera.

Expectativas deportivas

La gran renovación que necesita el equipo genera demasiada incertidumbre en el aficionado y el nivel futbolístico del curso pasado, a pesar de la consecución del milagro, no invita a ver fútbol. Los más fieles siempre estarán ahí, pero el número final de abonados puede verse afectado.