Perder contra el líder siempre es una posibilidad. Caer ante el equipo más en forma del campeonato y que acumula cinco victorias consecutivas es más que perdonable. Ceder en un campo donde solo han ganado dos equipos no es un desastre. Sin embargo, la derrota del Real Murcia en Urritxe ante el Amorebieta pone patas arribas a un equipo que se empeña en agrandar la palabra crisis casa jornada que pasa.

Se puede perder en el campo del líder, lo que no se puede es caer una y otra vez ante equipos de abajo, o empatar encuentros en los que solo vale ganar, de ahí que todos esos puntos que los de Mario Simón se han ido dejando por el camino, hagan que la dura derrota sufrida frente al Amorebieta deje casi hundido a un equipo murcianista que este domingo podría salir de la zona de play off si gana la Real Sociedad B.

Llevaba ya el Real Murcia tres jornadas jugando con fuego y este sábado se ha quemado. Cuando ya no hay vuelta atrás, cuando solo quedaban cuatro jornadas por jugar, cuando te tienes que enfrentar a rivales directos, ha vuelto a suceder lo de siempre. Los granas han perdido. Y lo han hecho en un mal inicio de la segunda parte. Porque ni un minuto ha pasado de la reanudación cuando el Amorebieta ya había puesto el 1-0, aprovechando la pasividad de la defensa grana, que una semana más queda señalada. Era Pradera el que primero controlaba y luego remataba a placer ante un Miguel Serna que no pudo hacer nada. No aprendió la lección el cuadro murcianista, que en el 61 sintió que se hacía la noche cuando Mier sacó el látigo para marcar un golazo desde fuera del área, un gol que era como un puñal clavado en el corazón de una afición que cada vez ve más complicado el llegar al deseado play off de ascenso.

Mario Simón, más en aprietos que nunca

Un cuarto de hora le bastó al Amorebieta para condenar al Real Murcia a una crisis que veremos si no acaba con el puesto de Mario Simón, pese a que ya solo quedan tres jornadas para el final. Porque la pasada semana ya se salvó solo porque en los despachos de Nueva Condomina no tenían una alternativa al banquillo. Habrá que ver si Felipe Moreno busca una solución de urgencia o directamente deja ya las cosas como están, pensando en la próxima temporada en caso de que se consume la no presencia de los granas en la fase final.

Porque aunque Dani Vega dio esperanzas de sacar algo positivo, el gol del extremo, que este sábado fue suplente, no fue suficiente para hacer daño a un equipo que lidera de forma imparable el Grupo II.

Hubo que esperar a la segunda parte para ver goles, porque en la primera la madera se empeñó en que no se moviera el marcador. En un periodo igualado, con dos equipos con demasiado que ganar, hubo alternativas para ambos. No jugó mal el Real Murcia. Quitando los primeros minutos, en los que necesitó adaptarse al partido, el cuadro murcianista volvió a mostrar su buena cara fuera de casa.

Cinco cambios en el once grana

Y para encontrar esa mejoría que no llega en las últimas jornadas -venía el Real Murcia de perder frente al Intercity y el Atlético Baleares y de empatar en casa del Osasuna Promesas- Mario Simón movió el once. Recuperaba el trivote, dando entrada a Galindo y a Ganet, y dejaba en el banquillo a Arnau Solá para probar de nuevo con Alberto López. Además, ante la baja de Dani Romera por lesión, Alberto Toril aparecía como '9'. Incluso hubo un cambio más por obligación. Y es que Joao se lesionaba en el calentamiento, por lo que ocupó la portería Miguel Serna.

La madera, protagonista en el primer tiempo

Costaba crear pese a que Mario Simón había reforzado el centro del campo volviendo al trivote -Ganet y Galindo acompañaban a Julio Gracia-, pero las acciones a balón parado fueron una alternativa para los granas. Con el Amorebieta muy activo por bandas, donde el exmurcianista Dorrio hizo sufrir y mucho a Alberto López, la primera gran ocasión del partido llegó del lado visitante. Fue en una contra impulsada por Alberto Toril y cocinada por un Pedro León que sacó todo su repertorio para quitarse de encima a Toni Herrero. Y cuando ya el murcianismo se preparaba para celebrar el gol del muleño, su disparo casi perfecto acabó estrellándose en el palo.

Empezaban ahí los mejores minutos de los granas, que obligaban a aparecer a Magunagoitia en una acción a balón parado que se envenenó tras tocar en Jauregi.

No aprovechó sus ocasiones el Real Murcia, tampoco el Amorebieta, que justo cuando el primer tiempo ya iba a terminar estrelló un balón en el larguero tras un lanzamiento de falta peligrosísimo de Rayco.

Tras el descanso, la condena

El partido estaba ofreciendo lo esperado, con dos equipos que se jugaban mucho y que iban a vender cara la derrota. Sin embargo, si el Amorebieta acabó fallando, encontró el gol en la primera que tuvo en la reanudación, cuando Pradera aprovechó que la defensa grana andaba casi de vacaciones para batir a placer a Serna. Luego Mier hundiría la moral del murcianismo, pero Dani Vega se negó al jaque mate, poniendo el 2-1 en el 66.

Quedaban más de veinte minutos, y el Real Murcia lo intentó, pero más con corazón que con cabeza. Apenas pusieron en aprietos a Magunagoitia. Es más, fue el Amorebieta quién tuvo las mejores ocasiones para ampliar distancias. Erró una inexplicable Jauregi y luego acumuló otra Julen.

Intentó Mario Simón dar energía a los suyos con la entrada de Alfon, Aguza y Armando. Incluso ya cuando el reloj llegaba al 90 quitó a Alberto Toril para dar entrada a Andrés Carrasco. La tuvo el murciano tras rematar una falta lanzada por Pedro León, pero su cabezazo se marchó fuera.

Al final, derrota y crisis, porque el 2-1 encajado en el campo del líder deja muy tocado a un cuadro grana que este domingo podría salir de la zona de play off. Además, tras cuatro jornadas sin ganar -tres derrotas y un empate-, la cosa pinta muy negra para un Real Murcia que se ha venido completamente abajo en el tramo final. Y lo peor es que quedan tres jornadas para acabar y dos de ellas serán ante rivales directos como el Eldense y el Castellón.