El banquillo del filial grana dio la vuelta a un choque (3-1) que tuvo controlado el Ciudad de Murcia durante 70 minutos y que tiró por la borda en una serie de errores groseros propios de un final de temporada en el que ambos equipos solo se jugaban la profesionalidad.

Tras una primera parte anodina y aburrida, el Imperial salió tras el descanso con un poco de más garra, pero fue el Ciudad de Murcia el primero en golpear. Los capitalinos dispusieron incluso de un penalti a su favor para ampliar la ventaja, pero Diego falló desde los once metros. Esto espoleó a un Real Murcia B que en menos de diez minutos fue capaz de hacer tres goles para llevarse el triunfo.