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Al FC Cartagena le empiezan a pesar los minutos

La fatiga aparece cerca del ecuador del curso en los jugadores más habituales del equipo albinegro

El centrocampista Mikel Rico durante un entrenamiento. PRENSA FC CARTAGENA

La fantástica temporada del Fútbol Club Cartagena tiene sobre sí la amenaza de la fatiga justo cuando antes de llegar a la mitad del curso. Una confección de plantilla corta junto con la desgracia de las lesiones y el bajo rendimiento de varios jugadores de los que se esperaba mucho más merman las posibilidades de un equipo que lo tiene todo para triunfar, pero que no está pudiendo gestionar la carga de esfuerzos de la mejor manera. La derrota frente al Villarreal B evidenció las dificultades de un equipo cansado y saturado por el desproporcionado reparto de minutos y la necesidad de tomar medidas se hace patente a la vez que se acerca el mercado de invierno.

No es casualidad que la tercera jornada intersemanal de la temporada haya desvelado el cansancio que acumula el bloque titular del cuadro cartagenero. Dos partidos en apenas cuatro días han sido demasiados para un equipo que va justo de efectivos y el joven filial amarillo, que arrastraba problemas a domicilio, sacó los colores a los albinegros en su casa. Transiciones rápidas, ataque al espacio y velocidad en la circulación fueron la receta ‘grogueta’ para conseguir en el Cartagonova su segundo triunfo del curso como visitante privando al Cartagena de una victoria tremendamente importante.

Era consciente Luis Carrión de los peligros de la fatiga y así lo demostró en la rueda de prensa previa al encuentro adelantando la posibilidad de introducir cambios en su once. «Entiendo que el cansancio es relativo y la gente se recupera bien, pero hay jugadores que están muy bien y que no jugaron el otro día, por lo que deben estar mejor físicamente que otros y tienen opciones de entrar en el equipo», afirmó. No obstante, la única rotación que terminó produciéndose fue la de Calero, que descansó para dejar su lugar a Julián Delmás, mientras que todos los demás son de la que se puede denominar como primera unidad.

Esa primera unidad es la formada por Datkovic, Alcalá, Calero, Jairo, De Blasis, Rico, Musto, Ortuño, Sadiku y Valle, diez jugadores de campo que lo han jugado todo o casi todo. Por otro lado, Sangalli, Tejera, Isak, Olivas y Vázquez son los únicos que han demostrado garantías en momentos puntuales mientras que un importante grupo de futbolistas aún no ha aportado al equipo lo que se esperaba de ellos. En ese grupo se encuentran los Delmás, Ferreiro, Arribas, Franchu y Jaime Romero -dejando a un lado a Sanghyeok Lee-. Demasiados jugadores que no han entrado en sintonía con el equipo por diversas circunstancias y sobre los que el Cartagena debería tomar una decisión.

Carrión necesita de un rendimiento mínimo para dar descanso al consolidado equipo titular y no lo está encontrando, por ello, el reparto de minutos es cada vez más desigual: el grupo de los diez jugadores más habituales suma una media de 1248 minutos del total de 1710 disputados, por lo que acapara el 73 por ciento de los minutos sobre el césped mientras que la segunda unidad mantiene una media de 462 minutos y apenas alcanza el 27 por ciento. Prueba irrefutable del irregular reparto está en el ranking de minutos jugados de toda la liga, donde el Cartagena tiene a tres de sus jugadores entre los diez primeros exceptuando a los porteros. Pablo De Blasis se encuentra en segunda posición, Iván Calero en la novena y Toni Datkovic en la décima.

La acumulación de minutos junto con la exigencia de los partidos cercanos en el tiempo terminó produciendo un bajón de rendimiento en el equipo además de la tercera lesión muscular de Kiko Olivas en la temporada. El central había sumado los últimos tres partidos completos tras volver de su segunda lesión y tan solo pudo aguantar 34 minutos en su cuarta titularidad consecutiva. Aquejado de la zona isquiotibial, su lesión aún no ha trascendido y, pese a que pudo salir del terreno de juego por su propio pie, su baja para los siguientes partidos es segura.

El mercado de invierno se acerca y, aunque hace algunas semanas no parecía ser la prioridad del club cartagenero, la ventana de fichajes se ha convertido en una enorme oportunidad para subsanar los problemas que han ido aconteciendo. La urgencia no es máxima, pero un refuerzo en la defensa y varios en la delantera pueden ofrecer a este Cartagena lo que necesita para hacer historia.

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