Pedro Alcalá es, sin ninguna duda, la revelación del equipo revelación. El defensa central del Fútbol Club Cartagena ha encarnado la transformación del conjunto albinegro en el tramo inicial del nuevo curso y es uno de los pilares sobre los que se sostiene el cuadro de Luis Carrión. Bajo la lupa del cartagenerismo por su rendimiento en la pasada temporada, su incansable trabajo ha desembocado en una notable mejora, lo ha devuelto al once y ha permitido a los cartageneristas crecer desde atrás con una fortaleza defensiva nunca antes vista en el equipo desde la vuelta del club a Segunda División. El pasado domingo, el fútbol saldó su deuda con el mazarronero en un premio al trabajo y la resistencia.

Inicio complicado

No tuvo su mejor comienzo Pedro Alcalá en el FC Cartagena a su llegada al Cartagonova el curso pasado. Después de un mal año en Primera División con el Cádiz en la 2020-21, el Cartagena confió en él para aumentar el nivel de una débil defensa que casi condena al club al descenso encajando 52 goles en 42 jornadas. Sin embargo, no solo no logró su cometido, sino que ni si quiera se consolidó en el once en toda la temporada mermado por las lesiones y eclipsado por la irrupción de Pablo Vázquez y la ilusionante vuelta de Toni Datkovic.

El defensor disputó las siete primeras jornadas al completo antes de romperse el gemelo, estuvo fuera durante un mes y volvió a jugar de inicio en otros ocho encuentros tras volver de lesión. No obstante, el equipo mostró mucha irregularidad en ese tramo de liga encajando muchos goles y sufriendo una tremenda fragilidad fuera de casa que no gustó en la parroquia albinegra. Su rendimiento fue cuestionado y el club se lanzó a por Datkovic en invierno. Llegada la segunda vuelta y con el fichaje de croata, el central se perdió siete encuentros completos por decisión técnica y entró desde el banquillo en otros tres, sumando solo siete titularidades en los 21 partidos de la segunda mitad del curso.

De cuarto central, a primero

Se repitió la historia en el siguiente mercado y Kiko Olivas llegó para solventar los problemas. El damnificado fue nuevamente Alcalá, que quedó relegado a la cuarta opción en el centro de la defensa por detrás del recién llegado además de Datkovic y Pablo Vázquez, no obstante, continuó trabajando en la sombra el zaguero con una gran pretemporada a la espera de una oportunidad que se presentaría incluso antes de dar comienzo la competición. El flamante fichaje albinegro cayó lesionado y las circunstancias desplazaron a Datkovic al lateral izquierdo. La vacante en el centro había aparecido y Alcalá agarró la ocasión con ambas manos.

Su buen estado de forma, certificado por una apariencia física impecable, se notó desde el principio y fue ‘in crescendo’. El zaguero comenzó a tener actuaciones cada vez más sólidas cumpliendo su trabajo e incluso ayudando a un Pablo Vázquez que no se encontraba en su mejor momento. Evidenciado su alto nivel, la recuperación de Olivas no lo sacó del equipo, sino que le vino como el complemento perfecto para formar el muro que tanto tiempo lleva buscando el Cartagena, artífice directo del incontestable inicio del equipo.

Despliegue de recursos

El gran nivel físico de Pedro le ha permitido sacar a relucir sus mejores virtudes: en primer lugar, su jerarquía por alto consecuencia de sus casi dos metros de altura, un aspecto indispensable en Segunda División; en segundo lugar, un posicionamiento casi perfecto en todas las situaciones del juego que le permite estar siempre donde se le necesita gracias a su enorme experiencia de quince años entre Segunda B, Segunda y Primera. A tal punto de confianza ha llegado el defensor que está dominando incluso los registros que menos controla, defendiendo lejos de su portería con espacios y sumándose al ataque.

El gol como hito

Este último campo ha sido el que ha coronado el brillante momento que vive Alcalá. Después de cuatro años sin ver portería, el espigado central rompió su mala racha con un testarazo al fondo de la red tras semanas acercándose al gol. Por si quedaba alguna duda, repitió el defensa con un segundo gol, también de cabeza y con el brazalete de capitán en su brazo en un momento que se sintió como si el fútbol quisiera premiar a Pedro por todo el trabajo realizado en silencio y por su implicación con el equipo albinegro.

Por sorprendente que parezca, el doblete frente al Oviedo fue el tercero en la carrera de Pedro Alcalá. A pesar de no ser un central goleador, con solo 19 goles en casi 400 partidos, es la tercera vez que el de Mazarrón ve puerta en dos ocasiones en el mismo encuentro y nunca ha sobrepasado los 4 tantos en una misma temporada. Su primer doblete lo logró con el antiguo Llagostera frente al Numancia en 2014 y el segundo, con el Girona en 2017, de nuevo contra el Numancia de nuevo como víctima. Su último gol, con el Girona en Primera, marcó un punto álgido de su carrera y, ahora, cuatro temporadas más tarde, el gol vuelve a significar un momento clave de su estado de forma.

La baja de Dani Jiménez merma al CD Leganés

Malas noticias para el próximo rival del Fútbol Club Cartagena. El Leganés, que visitará el Cartagonova para disputar la novena jornada de LaLiga Smartbank, pierde a su portero titular durante, al menos, tres semanas, por culpa de una lesión en el hombro. Dani Jiménez, que estaba siendo el mejor jugador de los pepineros en el irregular inicio de liga de su equipo, sufre un esguince acromioclavicular de segundo grado en el hombro derecho según reza el comunicado oficial del cuadro madrileño. Un duro golpe para un grupo que se mantiene en la parte baja de la clasificación de LaLiga Smartbank cuando hace no tanto disfrutaba de la Primera División.

Se perderá el guardameta el encuentro contra el equipo cartagenero y, probablemente, también los dos siguientes frente a Málaga y Levante. Asier Riesgo, el veterano portero de 38 años, suplirá la baja de su compañero en el Cartagonova si no ocurre nada raro.

El Leganés tan solo ha ganado un encuentro en las primeras ocho jornadas, al Eibar por 2 a 1, y se coloca en última posición con cuatro puntos. Los problemas del cuadro pepinero vienen de lejos, ya que en la pasada campaña no abandonaron la zona peligrosa hasta el comienzo de la segunda vuelta, coqueteando durante demasiado tiempo con el descenso, que este curso puede estar incluso más caro que el anterior.