El murciano Alejandro Valverde (Movistar) afronta a sus 42 años su última Vuelta a España con el recuerdo de la ronda que ganó en 2009 saliendo precisamente desde Holanda. Ahora, defenderá "motivado y con la ilusión de siempre" los intereses del equipo y la mejor posición posible de Enric Mas, a quien el "Bala" ha apoyado como líder y en el aspecto mental tras su bache en el Tour de Francia.

"Para mí un buen resultado sería que acompañe la salud, que no haya caídas, y si luego puedo gano una etapa ya sería la leche, seria muy bonito. La idea es ayudar al equipo", dijo Valverde en Utrecht, donde este viernes comienza la 77 edición de la Vuelta a España.

De momento, la experiencia de 20 años de profesional han servido para que Valverde sirva de apoyo para Enric Mas, afectado en lo personal y en lo deportivo tras la crisis que sufrió en el Tour de Francia, que finalmente tuvo que abandonar también atrapado por el Covid. "He hablado con Enric, pero de ese tema hay que hablar lo justo. Le he aconsejado que esté tranquilo, él tiene buena forma física y clase. Son momentos difíciles en el deporte y en la vida personal, a mí me pasó lo mismo y de eso se sale perfectamente. Le veo más tranquilo y confiado, además la Vuelta es una carrera más tranquila que el Tour".

Después de siete podios en la Vuelta y la general de 2009, Valverde no oculta su afecto hacia la ronda española, de la que espera despedirse por todo lo alto. "La Vuelta es la que más me gusta, pero también el Giro y el Tour. He disfrutado mucho en la carrera de casa, del cariño del público, y este año también la quiero disfrutar, y para ello trataré de hacerlo lo mejor posible", aseguró.

Un triunfo de etapa sería la despedida soñada, pero los intereses del equipo y colocar a Enric Mas lo más alto posible en la general son objetivos prioritarios para el murciano. "No he marcado ninguna etapa en rojo, lo que quiero es hacerlo bien para buscar la general con Enric, y aparte lucharemos por una etapa. Cualquiera etapa sería bienvenida, pero lo queremos hacer bien en equipo", admitió.

Valverde se refirió a Enric Mas y mostró su confianza en el ciclista balear, quien, en su opinión, pudo acusar en el pasado Tour su rol de líder único del equipo. "Ha sido el primer año de Enric como líder único del equipo y le ha podido afectar la presión, pero lo veo maduro para ese reto. El cuerpo es humano, a veces no está como uno quiere, pero le veo maduro", dijo.

El campeón del mundo en 2018, a sus 42 años, descarta en el año de su adiós a la Vuelta y al ciclismo profesional el hecho de competir con los mejores de la general.

"Esa posibilidad la descarto. Ya no estoy capacitado para estar con los mejores en una carrera de 21 días, y además tenemos a Enric para luchar por la general, y por qué no, para ganar la Vuelta", afirmó.

El "Bala" recordó que la única vez que salió anteriormente la Vuelta de Holanda, en 2009, ganó en Madrid. "Ahora lo puede conseguir Enric, que es mi compañero de habitación", consideró.

Los puntos UCI

Sobre la necesidad del Movistar de lograr puntos UCI para evitar el descenso de categoría, Valverde admitió que es un asunto latente, pero que tampoco debe obsesionar.

"Al final el tema está ahí, pero hay que centrase en lo deportivo y olvidarnos de eso. No está bien equilibrado el reparto de puntos en las diferentes carreras y nos está dando quebraderos de cabeza, pero lo salvaremos con solvencia", indicó.

Tras asegurar que no habrá un paso atrás en su decisión de retirarse, Valverde dijo sentirse preparado para colgar la bicicleta en el aspecto mental. "Uno se tiene que hacer a la idea. Será el último año, me voy a adaptar sin problema, aunque será difícil después de 20 años de profesional. Lo llevaré bien, estaré con la familia, aunque estaré 2 años más con el equipo. Vamos a ver cual es mi rol. Disfrutaré de la bici, pero de otra manera", concluyó.