Como perros y gatos

Tornel, el hombre que nunca sabe nada

Francisco Tornel en una junta de accionistas del Real Murcia.

Francisco Tornel en una junta de accionistas del Real Murcia. / Israel Sánchez

Ángela Moreno

Ángela Moreno

A Francisco Tornel no le resulta curiosa toda la propaganda barata y favorable que escriben sobre él. En cambio, a Francisco Tornel sí le sorprende una noticia publicada por este periódico en la que se informaba del impago a Hacienda de 200.000 euros de uno de los trimestres de la temporada 2020-2021, temporada en la que Francisco Tornel era el presidente del Real Murcia. Y le sorprende no porque no le guste que se escriba sobre aspectos negativos de su gestión, le sorprende porque según el notario murciano «no es cierto».

Lo de que «no es cierto» lo dijo el pasado domingo en una entrevista radiofónica. No sabía ni a qué deuda se refería la información, según reconoció, pero sí sabe que es mentira que en su etapa se dejara nada a deber a Hacienda. Y, claro, entre creerse a Hacienda o creerse al que muchos se empeñan en elevar a mejor presidente de la historia del Real Murcia, pues ya saben... ‘sí, bwana’.

Pues mientras que los ‘tornelistas’ siguen reclamando una estatua del notario en la explanada de Nueva Condomina, yo, que soy de las que no acepto pulpo como animal de compañía, propondría poner algo más ecológico como una planta o un florero. Porque una planta o un florero sería lo que mejor representaría la aportación de un presidente que mandaba tan poco, que cada vez que surge un problema, nunca sabe nada; y si lo sabe, se hace el tonto y dice que «no es cierto». Como si eso le eximiera de alguna responsabilidad.

Porque el Real Murcia no abonó a Hacienda el segundo trimestre del 2021, pero su máximo mandatario en esa época, la época de la transparencia, asegura que esa deuda no es cierta. Porque el Real Murcia ha sido castigado con un recargo de 50.000 euros por no cumplir con ese pago, pero Francisco Tornel no solo no se conforma con negarlo, Francisco Tornel tiene la cara de decir que «serían cosas de la época de Gálvez».

Pues no, la deuda no es de Gálvez. Porque Gálvez no estaba en Nueva Condomina en 2021. Ni la deuda es cosa de Agustín Ramos, porque Agustín Ramos bastante hizo con limpiarles el corral para que salieran decentemente el pasado verano. La deuda es de Francisco Tornel y su consejo de administración, por mucho que Francisco Tornel se haga el despistado o el desmemoriado. A ver si es que Francisco Tornel solo está para las fotos y las entrevistas y no para asumir sus deudas y sus malas gestiones.

Y si por algo se caracteriza el mejor presidente de la historia es por las malas gestiones. Porque en la placa que acompañe a su estatua habrá que añadir que descendió al equipo a Segunda RFEF. Porque habrá que recordar que con él «daba igual ser octavo que décimo» y que con él hasta el futbolista más mediocre podía vestir la camiseta grana. Y también habrá que poner que tuvo que venir Agustín Ramos a sacar de su bolsillo 500.000 euros para mantener con vida al Murcia del salvador de Tornel. 500.000 euros a los que ahora habrá que sumar estos 200.000, un dato que tampoco se debería obviar no vaya a ser que Hacienda se nos vuelva a enfadar.

Y dependiendo de lo extensa que sea la placa, tendría que estudiarse cómo explicar que el no jugar en Primera RFEF impidió al Real Murcia ingresar unos 400.000 euros entre derechos de televisión y ayudas federativas. Y que las dos campañas sin Copa del Rey, competición a la que los granas no faltaban desde hace 23 años, restaron, tirando por lo bajo, otros alrededor de 200.000 euros a la partida de ingresos. Y que la generosidad de Tornel con Enrique Roca, al que regaló por su cara bonita una temporada del contrato del nombre del estadio, ha impedido percibir pongamos que otros 200.000 euros.

500.000, 200.000, 400.000, 200.000... y no sigo no vaya a ser que a los del KBusiness, tan aficionados a los tribunales, les dé por presentar una querella contra la gestión de su propio presidente.

Pero claro, mañana saldrá Tornel con su cara de no haber roto un plato en la vida y dirá que nada de esto es cierto. Pero no aportará ni datos ni documentos. Como no lo hizo cuando Mauricio García de la Vega le pidió algo tan sencillo como que enseñase el justificante del ingreso de los 200.000 euros que le llevaron al poder en la ampliación de 2018. A lo mejor es que no es oro todo lo que reluce. 

Pina, sí; Pina, no

A Tornel no solo le falla la memoria cuando le preguntan por las deudas generadas en su etapa. A Tornel también le falla la memoria cuando habla de Quique Pina. Porque el Tornel que en julio de 2022 defiende que él nunca abriría la puerta del Real Murcia a Quique Pina, es el mismo Tornel que en diciembre de 2018 atendía los consejos del representante murciano e ‘imponía’ a Pedro Cordero como director deportivo del club grana.

Con el apoyo de sus familiares y fieles en la PARMU, que no dudaron en forzar tantas votaciones como se necesitasen para que ganase su postura, tiraron para atrás la llegada de Julio Algar, elegido democráticamente por la mayoría, para poner a un Cordero que llegaba con la recomendación de Pina.

Se ve que a finales de 2018, cuando Tornel se dejaba susurrar al oído por Juan Dólera, Quique Pina no era representante ni tenía mala fama ni había pasado por los calabozos. Razones por las que el notario rechaza en 2022 al intermediario. O se ve que Tornel es de esos del ‘consejos vendo y para mí no tengo’.

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