Si el Real Murcia firma el ascenso a Primera RFEF, cuando dentro de unos años sea recordado este play off, nadie guardará en su memoria lo visto sobre el césped del Rico Pérez. No será necesario. Porque lo importante, lo único que vale la pena, estuvo en el marcador y en la grada. En el marcador porque fue donde mejor quedó representada la victoria del Real Murcia ante el Rayo Cantabria (1-0), filial del Racing de Santander; y en la grada, porque más de cuatro mil aficionados granas disfrutaron en directo del triunfo de un equipo murcianista que este lunes estará en el sorteo de las eliminatorias finales, donde los ganadores lograrán el billete para escalar a la tercera categoría.

Los equipos clasificados son el Arenas de Getxo, el Sestao River, La Nucía, el Unión Adarve, el Mérida, el Real Murcia, el Eldense, el Ceuta, la Peña Deportiva y el Teruel. La Peña Deportiva, que eliminaba al Coruxo con dos goles en la prórroga, será el rival del Real Murcia en la final sin necesidad de acudir al sorteo de este lunes en Las Rozas. Ya solo falta saber el día y la hora de ese encuentro, porque la cita volverá a ser en el Rico Pérez.

Dijo Mario Simón el viernes que nadie creyera que iba a ser fácil. Nadie lo creía hasta que en el minuto ocho el Real Murcia ya estaba por delante en el marcador. Aprovechando el empuje de la grada, los murcianistas salieron enchufados y tuvieron premio en la primera y única ocasión de casi todo el choque. Y es que, si en muchos partidos de la liga costaba hacer gol, este domingo en el Rico Pérez, los granas lo hicieron a la primera. Un centro de Ganet era rematado a puerta por Andrés Carrasco. Y aunque cuando el balón salió de las botas del delantero murciano nadie daba un duro por el remate, la suerte quiso que el esférico tocara en Juan Domínguez, desviando su trayectoria y confundiendo a un Germán que no puedo hacer nada mientras que la pelota acababa en la red.

Le valía al Real Murcia el empate, pero el Real Murcia ya ganaba en el minuto 8, lo que elevaba las posibilidades de clasificación. Y por si fuera poco, los granas contaban con el apoyo de cinco mil aficionados que empujaban desde uno de los fondos del Rico Pérez. Sin embargo, los de Mario Simón no aprovecharon la inercia positiva, porque los de Mario Simón, como siempre, fueron dando pasos atrás. Pero, aunque pronto se vio que iba a ser muy difícil que el Real Murcia aumentara su renta, también quedaba claro que el partido estaba más que encarrilado, y es que el Rayo Cantabria, que no hizo ascos al balón y que buscó su oportunidad hasta el final, no supo aprovechar las pocas que tuvo a su favor.

Controló a la perfección el Real Murcia a los jugadores racinguistas. No desentonó Athuman, la novedad en el centro de una defensa en la que desaparecía Manu Pedreño, y Alberto López y Mario Sánchez, pese a sufrir en algunas ocasiones, no generaron ninguna crisis. A ello se añadió el gran trabajo de un Julio Gracia que volvió a desfondarse para echar el candado a un centro del campo donde Javi Saura apenas apareció y donde Dani García, que entraba por el lesionado Zeidane, apenas tuvo protagonismo.

Aficionados granas llenan uno de los fondos del Rico Pérez. Pepe Valero

Y es que el Real Murcia, con su gol en el minuto 6, fue completamente nulo en ataque en el resto del choque. Ni una ocasión clara generaron ante el arco defendido por Germán. Tampoco necesitaron esforzarse ofensivamente, y es que el marcador nunca estuvo en aprietos. Y no lo estuvo porque Diego Campo y Delgado confirmaron los problemas de gol del Rayo Cantabria.

El delantero, al borde del descanso, pudo noquear al Real Murcia tras una jugada entre Iván Alonso y Simón, dos de los futbolistas que más lo intentaron por banda. Sin embargo el remate de cabeza del ‘8’ racinguista se marchó fuera. Y la volvieron a tener a la vuelta de vestuarios. En esta ocasión fue Delgado el que no vio puerta en otra acción clarísima para los de Ezequiel Loza.

Mientras que el Real Murcia agradecía los fallos de los jóvenes jugadores racinguistas, y que el Rayo lamentaba que Yeray apenas tuviera protagonismo en los últimos metros, el reloj corría, haciendo que los granas cada vez lo tuvieran más en su mano. Y por si había alguna duda, la expulsión del central Juan Gutiérrez dejó ya vía libre para que los cinco mil aficionados granas celebrasen por todo lo alto el pase a la final de un play off que se resolverá el próximo domingo, pero que comenzará este lunes con la celebración del sorteo que determine los emparejamientos.

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Real Murcia-Rayo Cantabria Pepe Valero

Sin agonías en los minutos finales

Ni en los ocho minutos que añadió el colegiado hubo agonía. Supo gestionar perfectamente esos minutos el cuadro grana, supo llevar el partido donde quería y supo desquiciar a los jóvenes futbolistas del filial del Racing. Y todo eso hizo que, por una vez, el murcianismo pudiera celebrar una victoria sin sufrir. Todo podía pasar, pero este domingo no era el día de crisis para el Real Murcia.

Con Armando y Pablo Haro, en sustitución de Javi Saura y Dani García, Mario Simón había ajustado todavía más el corsé. Luego entró Manu Pedreño por un Julio Gracia que se marchó lesionado. Incluso en los minutos finales el técnico se permitió quitar a Ganet y a Andrés Carrasco.

Será el próximo fin de semana, todavía no se sabe si sábado o domingo, cuando el Real Murcia juegue por el ascenso, pero el salto a Primera RFEF empezó ayer en el Rico Pérez, con cinco mil aficionados que celebraron por todo lo alto el primer paso de la vuelta a una tercera categoría que solo es un escalón, porque el verdadero éxito solo llegará cuando el Real Murcia volverá a la que es su casa, la Segunda División, una liga de la que sigue siendo el rey pese a que no la pisa desde 2014.