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La Opinión de Murcia

Entrevista
El deporte, en primera persona José María Giménez Hernández Jugador internacional de voleibol

"Cuando empecé a jugar al voleibol no tenía ni idea del deporte y a los dos años estaba en la selección"

El ciezano Chema Giménez, jugador del Palma de la máxima categoría nacional que ha vuelto a ser convocado por la selección española, desestimó con 12 años una oferta para jugar al fútbol en el Albacete

Chema Giménez, en una reciente visita a Cieza. José Bermúdez

José María Giménez Hernández (Cieza, 1 de abril de 1995) comenzó a jugar a los doce años al voleibol tras dejar el fútbol y el fútbol sala y con catorce ya estaba en la selección española de menores y haciendo las maletas para irse a la concentración permanente de la Federación Española. Ha sido más de ochenta veces internacional, subcampeón de Europa júnior y esta temporada ha jugado en el Energi Palma.

¿Dónde están sus orígenes deportivos?

Primero pasé por el Fútbol Base Cieza, después estuve jugando al fútbol sala y directamente me enganché al voleibol, con el Club Voleadores Cieza.

¿Era tan malo en el fútbol y en el fútbol sala?

Pues tengo que decir que en el fútbol tuve la suerte de que unos ojeadores de Albacete llegaron a hablar conmigo y un compañero para irnos allí. Entonces tenía 12 años.

Entiendo que llegó al voleibol mayorcito.

Exactamente a los 12 años.

¿No le tentó irse a Albacete a jugar al fútbol?

Pues la verdad es que directamente no me lo planteé. Se habló del tema, pero a esa edad no me lo tomé en serio. Creía que era broma y nunca salió después nada.

¿Por qué se cambió al voleibol?

No tenía ni idea del voleibol cuando empecé. Entré por un primo de mi padre, que era jugador del club y entrenador de la selección murciana. Me dijo que como veraneábamos juntos en la misma casa, que me enseñaba un poco a tocar el balón. Y con el calor que hacía, empecé. Me llamó bastante la atención y después hubo una competición en Cieza, me apunté para probar y hasta ahora.

Fue un flechazo lo suyo.

Sí. Me ayudó bastante haber estado entrenando ese verano y que tenía la condición física del fútbol, que fue una ayuda grande.

¿Cuándo llegó el momento en el que Cieza se le quedó pequeña y decidió emigrar?

Debuté con la selección española de menores con 14 años, cuando solo llevaba dos jugando, pero es que yo entrenaba con los infantiles, los cadetes y los juveniles. Entraba en el pabellón a las cuatro de la tarde y salía a las diez de la noche, pero es que no me sacabas de allí.

Le dio fuerte.

Me dio bastante fuerte y como me veía bien, me empezó a gustar y no salía del pabellón. Después de debutar con la selección de menores recibí la llamada de la concentración permanente y en ese momento no me lo pensé y me fui, no había nada que pensar.

Siempre ha jugado en España. ¿Nunca le han tentado el extranjero?

Fui a probar a un equipo francés un mes. No me vi muy convencido esa temporada de salir fuera y volví a España.

¿Le tiraba para atrás el idioma?

Al contrario. Subí a Francia y el francés lo llevaba muy bien y me entendí con la gente de allí. Yo ese año estaba jugando en Ibiza y quedamos terceros de la liga siendo titular. Pensé por qué no seguía un año más.

Pues jugar en Ibiza es peligroso.

Muy peligroso y más cuando sales con 18 años de una concentración permanente, donde las reglas son muy estrictas y a las doce tienes que estar en la residencia. Y de repente sales, te abren las puertas, con tu primer sueldo profesional, sin hora de recogida…

Sería como el primer año de Universidad.

Exactamente, así fue.

¿Se conoce bien la Ibiza nocturna?

La nocturna y la diurna porque me dio tiempo a todo.

¿No se plantea irse al extranjero, donde se paga mejor que aquí?

He recibido la llamada de muchos equipos españoles, pero mi prioridad es la renovación en Palma, donde he estado este año, y la segunda es ir al extranjero. Pero es verdad que la liga española ha subido mucho de nivel estos años y si sales, tiene que ser a una buena liga y con un buen contrato, con unas condiciones que te sean rentables.

¿Se gana dinero hoy en día en el voleibol?

Siempre digo que se puede vivir del voleibol pero no se puede guardar. Se puede vivir bien porque la mayoría de contratos son con casa, desplazamientos y comidas pagados, por lo que el sueldo que te entra es limpio para ti.

¿Y hay mucho negocio con los intermediarios en el voleibol?

Sí, bastante además. Con 27 años ya he pasado por cuatro representantes. Ahora mismo el que tengo es brasileño.

¿Hay muchos piratas?

No. Dentro del voleibol tengo muchos contactos y hay muchos jugadores que me llaman para que les asesore, pero siempre les digo que tienen que encontrar el representante que tenga sus mismas ideas. Estoy muy contento con el que tengo ahora porque lo primero que haces es mirar por ti como jugador. Yo he recibido una llamada de Israel con un contrato económico muy, muy alto, pero son ligas donde necesitan jugadores que no son de mi posición. Mi representante me recomendó que no fuera porque no estaban buscando mi perfil y me dijo que iba a volver con dinero pero que lo iba a pasar mal. Yo no me rijo por el dinero y si te soy sincero, nunca he dicho sí al contrato más alto económicamente. He priorizado saber que puedo jugar bien en ese equipo.

¿Le gustan las ciudades grandes?

Grandes pero no mucho. Estoy en Palma ahora y he estado muy contento. No me planteo, por ejemplo, jugar en Madrid.

¿No le dio nunca por el atletismo siendo de Cieza y teniendo a su primo Manuel Bermúdez que es un gran marchador?

Me ha dado, pero en los veranos, para no perder la condición física, me he ido con mis dos primos, tanto con Manuel como con Rafa, pero claro, siendo atletas ellos, duro lo justo a su ritmo. El verano pasado les decía que no podía más.

Ha vuelto a ser convocado con la selección española. Este año no va a tener verano.

Era algo que tenía entre ceja y ceja. Desde que salí de la selección he luchado todos los años por volver y, sinceramente, para mí fue una alegría tremenda que me volvieran a convocar. Yo vivo para el deporte y me gusta mi trabajo, por tanto me da igual que sea verano. Te jode las vacaciones, pero es que estás haciendo lo que te gusta y con la selección española.

¿Qué tiene pensado para cuando se acabe el deporte?

Dentro del deporte veo difícil continuar como primer entrenador. Me gusta ayudar a la gente, pero no me veo capaz de llevar un equipo. He entrenado equipos de base y me ha ido muy bien, pero en un futuro me lo tendría que plantear.

Ser entrenador es más sacrificado que ser jugador.

Sinceramente, sí. Cuando eres jugador entrenas y en casa te tienes que cuidar, pero siendo entrenador no tienes descanso mental. Y yo, que soy una persona que le da vueltas a todo, estaría las 24 horas del día pensando en el voleibol. Por ello he estado estudiando la utilidad del cerebro, he empezado a leer sobre eso y estoy muy enganchando. Incluso me está viniendo muy bien.

¿Considera que ha sacrificado su juventud por el deporte?

Directamente sí, no tengo ninguna duda. Cuando vuelvo a mi pueblo y hablo con mis amistades de toda la vida, me doy cuenta que no he vivido muchas de las cosas que ellos sí han experimentado. Lo he vivido de forma diferente, porque dentro de la concentración permanente donde yo estuve, al final mis compañeros eran mi familia ya que convivía con ellos las 24 horas. Los problemas de los demás eran míos también y eso te hace madurar antes de tiempo.

Vivir fuera de casa tan joven te hace buscarte la vida.

Aprendí bastante rápido, muy rápido. Una vez que te ves en esa situación, no te queda otra.

¿Se ve jugando mucho tiempo aún?

El voleibol es un deporte de alto impacto físico y eso te debilita el cuerpo muy rápido, pero sí es verdad que la vida del jugador de voleibol es muy corta.

¿Ha tenido muchas lesiones?

La lesión más gorda ha sido en la rodilla, que me ha impedido jugar cortos períodos, pero muchas veces. Me mira de reojo la lesión. Llevo mucho cuidado, sobre todo en vacaciones, porque no tienes el cuerpo acostumbrado a descansar y cuando intentas volver otra vez, lo notas. Además, los fisioterapeutas de la selección me han dicho siempre que no puedo parar una semana en el verano.

¿Y sigue otros deportes al margen del voleibol?

Me gusta seguir un poco todos los deportes. Este año he estado en Palma y he seguido mucho el fútbol sala y el baloncesto.

En Mallorca, con Nadal tienen bastante.

Exactamente, cuando vas por la calle se escucha su nombre por todos lados.

Como está pasando ahora aquí Carlos Alcaraz.

Este chico nos lleva locos a todos. Ahora dices que eres de Murcia y te responden que como Carlos Alcaraz.

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