El Real Murcia no solo va resucitando a todos los equipos medio muertos del Grupo V. La realidad es que el Real Murcia es el verdadero muerto. Se ha confirmado este domingo en el Rico Pérez. Con muy poco, los alicantinos, que apenas habían logrado salvar seis puntos en casa, golearon a los murcianistas (3-0). Tres chispazos fueron suficientes para condenar a un equipo sin recursos. Ni mejorando en los primeros minutos, ni acumulando varias ocasiones, fueron capaces los de Mario Simón de inquietar a los locales. Fallaron las suyas y vieron como el Hércules, muy poco a poco, iba engordando un marcador que hace daño a la vista. 

Raúl Ruiz, a los dieciocho minutos, era el primero en batir a Serna. Ya tras el descanso, y ante un Real Murcia completamente desaparecido, los de Sergio Mora dieron el golpe sobre la mesa. Raúl González puso el 2-0 con un zapatazo y Aketxe cerró la goleada de penalti. Un 3-0 que con toda probabilidad hará estallar la tranquilidad que se había transmitido desde los despachos pese a los malos resultados.

Tienen tan pocos recursos los jugadores del Real Murcia, que aún saliendo enchufados, se marcharon al descanso como casi siempre, con desventaja en el marcador. Un gol de Raúl Ruiz marcó una primera parte con buenos minutos para los murcianistas, pero con un tanto en el minuto 18 que volvió a llenar de fantasmas todo lo que rodea al club murcianista.

Da igual que el Real Murcia disfrutara de varios saques de esquina; porque los granas vienen demostrando que no se les da bien el balón parado. Da igual que cayeran distintas faltas a favor y en zonas peligrosas, porque no hubo forma de sacar partido. Da igual que Fran García estuviera inspirado o que el local Álex Martínez recibiera una amarilla nada más comenzar el partido. Da igual que, después de varias jornadas, los de Simón salieran al terreno de juego con la intención de mandar. Da igual que incluso se tuvieran buenas ocasiones, como una de Fran García que despejó Jesús o como los remates de Iván Casado y Alberto González. Da igual porque al final el Real Murcia no supo aprovechar su momento, y el Hércules, con una acción aislada, encontró premio a las primeras de cambio.

Una jugada iniciada por Bikoro y protagonizada con Elliot acabó bajo las faldas de un Serna que no pudo blocar, viendo como Raúl Ruiz superaba a todos los defensas para poner el 1-0 en el marcador.

Con el resultado a su favor, el Hércules supo llevar el partido a su lado. Con continuas faltas, parando cualquier cabalgada de los granas; con interrupciones y pérdidas de tiempo en momentos claves, el Real Murcia se fue desvaneciendo y sus llegadas al área de Jesús ya fueron un espejismo.

Si el final de la primera parte había sido malo, la reanudación fue todavía más negativa. Sin suceder absolutamente nada fueron pasando los minutos. Una falta tras otra y una amarilla tras otra, el balón no avanzaba ni para un sitio ni para otro, lo que favorecía a los locales y perjudicaba a un Real Murcia que cada vez estaba más lejos de sacar algo positivo en el Rico Pérez.

La bajada de brazos de los granas se confirmó con el 2-0. En otra acción aislada, un zapatazo de Raúl González, una de las apuestas de Sergio Mora para la segunda parte, dejaba visto para sentencia el choque.

Poca capacidad de reacción tenía el Real Murcia, y más después de los cambios. Con casi todas las piezas ofensivas en el terreno de juego, la sustituciones dejaban pocas alternativas para un equipo obligado a ganar. Armando y Athuman completaban el centro del campo tras las salidas de Julio Gracia y Athuman. Fran García, lesionado, también se marchaba, dejando su sitio a Boris. Y otro cambio sirvió para ver el debut de Alberto López, que entraba en lugar de Madrigal.

Se esperan horas moviditas en los despachos granas

Si los cambios condenaban a un Murcia ya medio muerto, el gol de Raúl González acabó por rematar a los granas, que no levantan cabeza. Pero no acabó ahí el desastre. Aketxe de penalti elevaba el marcador, estableciendo un 3-0 que hace presagiar que las próximas horas serán de lo más moviditas en un club grana que se acerca peligrosamente a la zona de descenso.