El UCAM Murcia CB ha anunciado que va a protestar a la ACB por la situación vivida en Lugo. Se queja de que algunos jugadores recibieron fuertes insultos -nunca los comparto pero, por desgracia, son parte del juego-. Energúmenos hay en todos los pabellones. En el Palacio de los Deportes de Murcia, por desgracia, también. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Así ha sido siempre y será.

La tangana que se vivió en el Pazo dos Deportes debe avergonzar a todos. En las gradas había niños a los que nunca se les debe dar ese ejemplo. A ellos se les debe enseñar a respetar al rival, a comportarse. Y no creo que la acción que provocó la trifulca que originó Sadiel Rojas con ese choque de una pierna, por llamarlo de alguna manera, con la cabeza del breagonista Bell Haynes, aparezca en el futuro en ningún manual de deportividad. El capitán también se podría haber ahorrado la protestas que originaron la segunda antideportiva y la consecuente expulsión, porque flaco favor le hizo a su equipo y a su imagen. De hecho, el UCAM tenía empatado el encuentro (52-52) en ese momento, y daba la impresión de tener en su mano el triunfo. Nadie sabe si un triple sobre la bocina podría haber provocado la derrota, pero lo que sí es cierto es que habría entrado en el último minuto con más opciones de ganar de las que tuvo.

La salida del campo protestando de forma airada también sobró. El capitán de un equipo nunca debería tener ese comportamiento. Nunca. Ya sé que Sadiel es un jugador especial y que ha hecho mucho por defender a este club, pero con su conducta en Lugo desacredita cualquier campaña para limpiar su nombre.

Tanto el club como Sadiel tendrían que haber convocado ayer una rueda de prensa de urgencia -los medios de comunicación trabajamos todos los días, incluso los festivos- para pedir perdón. Pero no lo hicieron. Sí que llamaron a las redacciones el domingo por la noche para anunciar que se iba a presentar ante la ACB una protesta porque, entre otras situaciones, la mascota se metió en son de paz en la trifulca e incluso se llevó un manotazo involuntario de Taylor. Ver para creer.