El murciano Mohamed Katir, plusmarquista español de 1.500, 3.000 y 5.000 metros, confirmó sus expectativas de ganar una medalla olímpica en 5.000 metros con una victoria cómoda en la segunda serie de los Juegos de Tokio y una marca de 13:30.10 que suponía casi un paseo para un atleta que este año ha corrido en 12:50.79

El de Mula, a sus 23 años, se ha convertido en la nueva sensación del mediofondo largo mundial, con tres récords nacionales, a cual más impresionante, en su glorioso mes de junio: 3:28.76 en 1.500 (borrando de las listas a Fermín Cacho), 7:27.64 en 3.000 (a Isaac Viciosa) y 12:50.79 en 5.000 (a Alemayehu Bezabeh).

El discípulo de Gabi Lorente ha demostrado su competencia en las carreras limpias, lanzadas por liebres, de la Diamond League. Permanecía, no obstante, la incógnita sobre si sabría arreglárselas en una carrera táctica como la del Campeonato de España, donde le batió Carlos Mayo en el esprint.

Para estar en la final, que se disputa este viernes a las dos de la tarde, había que terminar entre los cinco primeros, o hacer un tiempo que mereciera una de las cinco plazas de repesca. Como salió en la segunda serie, pudo calcular exactamente el registro que necesitaba para clasificarse: 13.41 64, acabando entre los seis primeros o 13;39.61 entre los diez.

La carrera empezó al mismo ritmo que la primera (2:50 el primer mil) pero se aceleró en el segundo km, seis segundos más rápido que el de la primera serie. Katir iba tranquilo en el centro. El sudafricano Leshiba Mashele estaba haciendo el trabajo, y desde mitad de carrera el estadounidense Paul Chelimo también.

En el tercer mil (8:21.06) nadie se había descolgado aún. Sólo cuando empezó a tirar Cheptegei, a cuatro vueltas, empezó a desgranarse el paquete. El español se pegó a la estela del favorito, la rueda buena. Al toque de campana quedaban todavía nueve, pero el murciano se permitió el lujo de bromear con Paul Chelimo en la recta.

Venció el español con 13:10.10, seguido de Chelimo 13:30.15, del canadiense Justyn Kight (13:30.22) y del ugandés Jacob Kiplimo, que entró por delante de su compatriota Cheptegei, todos clasificados para la final del viernes.

Bajo la dirección del entrenador de Fuente Álamo Gabi Lorente, Katir ha explotado en 2021. Se presenta en sus primeros Juegos con la tercera mejor marca mundial del año, superado a figuras consagradas como el etíope Selemon Barega o los ugandeses Joshua Cheptegei y Jakob Kiplimo, que formaron el podio del 10.000 aquí, el pasado viernes.

Por encima de Katir, por marcas de los inscritos, sólo están el etíope Hagos Gebrhiwet (12:49.02), bronce en Río 2016, y el canadiense Mohamed Ahmed (12:50.02), tercero en el Mundial de Doha, porque el líder mundial, el noruego Jakob Ingebrigtsen (12:48.45), se ha inclinado aquí por el 1.500.

Mohamed Katir peleará por el oro tras vencer sin mayores problemas en las semifinales de la prueba de 5.000 metros. Sin embargo, el murciano no se queda con esto y quiere más: «Estoy feliz por toda la gente que me quiere y que saben que soy muy competitivo. Ahora lo que salga, porque voy a soñar a la final. Sabía que en mi serie estaban los favoritos y que había que salir a por todas para poder entrar. Ahora espero que el cuerpo me respete porque voy a pelear por todo», señaló.

La victoria de Katir, que es «murciano, no marroquí», como recalcó en zona mixta, confirma su progresión en un año espectacular con tres récords nacionales: 3:28.76 en 1.500, 7:27.64 en 3.000 y 12:50.79 en 5.000.

La estrategia de carrera de Katir le funcionó a la perfección. A falta de cuatro vueltas, comenzó a subir el ritmo. De hecho, se puso segundo después de Cheptegei y le esperó agazapado, controlando una posible huída del ugandés.

De esta manera, el muleño Mohamed Katir se clasificó para la gran final del viernes (14.00, RTVE), en la que luchará por la medalla olímpica con una imagen excepcional y con muy buenas sensaciones. Los otros nueve corredores clasificados son Chelimo (Estados Unidos), Knight (Canadá), Kiplimo (Uganda), Cheptegei (Uganda), Kimeli (Kenia), Ahmed (Canadá), Kincaid (Estados Unidos), Chelimo (Uganda) y Balew (Baréin).

«Me considero murciano, no marroquí»

Mohamed Katir peleará por el oro tras vencer sin mayores problemas en las semifinales de la prueba de 5.000 metros. Sin embargo, el murciano no se queda con esto y quiere más: «Estoy feliz por toda la gente que me quiere y que saben que soy muy competitivo. Ahora lo que salga, porque voy a soñar a la final. Sabía que en mi serie estaban los favoritos y que había que salir a por todas para poder entrar. Ahora espero que el cuerpo me respete porque voy a pelear por todo», señaló. La victoria de Katir, que es «murciano, no marroquí», como recalcó en zona mixta, confirma su progresión en un año espectacular con tres récords nacionales: 3:28.76 en 1.500, 7:27.64 en 3.000 y 12:50.79 en 5.000. La estrategia de carrera de Katir le funcionó a la perfección. A falta de cuatro vueltas, comenzó a subir el ritmo. De hecho, se puso segundo después de Cheptegei y le esperó agazapado, controlando una posible huída del ugandés. De esta manera, el muleño Mohamed Katir se clasificó para la gran final del viernes (14.00, RTVE), en la que luchará por la medalla olímpica con una imagen excepcional y con muy buenas sensaciones. Los otros nueve corredores clasificados son Chelimo (Estados Unidos), Knight (Canadá), Kiplimo (Uganda), Cheptegei (Uganda), Kimeli (Kenia), Ahmed (Canadá), Kincaid (Estados Unidos), Chelimo (Uganda) y Balew (Baréin).