No hace falta explicarle a cualquier familia española lo que significa la famosa ‘cuesta de enero’. Tampoco lo que implica para sus bolsillos que agosto, mes de vacaciones por excelencia, y septiembre, periodo de la vuelta al cole, vayan de la mano. Esos dos períodos del año son los más complicados económicamente para los españoles, que sufren todavía más de lo habitual para llegar a fin de mes. El Real Murcia no es una familia, pero también tiene su propia ‘cuesta de enero’, aunque en el caso de los granas esta suele llegar unas semanas después de lo habitual.

No suelen haber demasiadas alegrías económicas en Nueva Condomina, donde las arcas siempre andan vacías. Sin embargo, mientras que el club puede respirar en los primeros meses de la temporada gracias al dinero de los abonos o de patrocinadores, cuando llega febrero las urgencias se hacen mayores en el pago de los gastos del día a día.

Como cada año, en este 2021 también ha vuelto a suceder. Ya le ocurrió a Francisco Tornel y a su equipo el pasado curso, cuando no dudaron ni un segundo en pedir un ERTE, agarrándose a la pandemia, para ahorrarse gran parte de los sueldos de los futbolistas. El coronavirus ya no impide que se juegen los partidos, pero actualmente los futbolistas del Real Murcia no están al día en el cobro de sus salarios.

De momento, los responsables murcianistas han sido incapaces de hacer frente a la mensualidad de marzo, además de asumir algunas otras pequeñas cantidades que aparecen en los contratos de los integrantes de la plantilla grana. Con los pocos ingresos logrados por la venta de abonos y de la publicidad, el Real Murcia fue sobreviviendo durante unos meses, pero, como suele ser ya habitual en el club grana, entrado febrero, las arcas suelen estar vacías. De ahí que hayan empezado a aparecer los primeros problemas en los pagos, que son mayores si bajamos una categoría y acudimos al vestuario del Imperial. Los jugadores del filial lo están pasando mucho peor. De hecho, Pepe Luna, entrenador del equipo, no dudó hace unos días en hablar de esos retrasos.

El consejo de administración está intentando pedir paciencia a los futbolistas a la misma vez que intentan buscar el dinero necesario para pagar lo que se debe -el mes de marzo a la primera plantilla y dos mensualidades al filial- y lo que corresponde a las próximas nóminas.

Se habla de que se necesitan unos 400.000 euros brutos para poder cerrar esta temporada en la que no se han obtenido éxitos deportivos, y es que el Real Murcia descenderá una categoría. Con la posibilidad de obtener dinero con la venta de créditos participativos, una opción que ya se tuvo que descartar a principios de año cuando se conoció la victoria de Mauricio García de la Vega en la Audiencia Provincial, algunas fuentes indican que los propios consejeros harán alguna aportación, intentando obtener lo que falte por otras fórmulas.

La Asociación de Accionistas Minoritarios exige que se convoque una junta extraordinaria

Mientras los aficionados intentan encajar el golpe de descender a Tercera División, algo que no ocurría desde 1995, el consejo de administración del Real Murcia guarda silencio. Además de las voces críticas de aficionados que les piden que den explicaciones, la Asociación de Accionistas Minoritarios ya tiene preparado su último boletín en el que va a exigir a Francisco Tornel y a su equipo que convoquen una junta extraordinaria de accionistas. Los mismos también explican que hace cuatro semanas solicitaron una reunión con los responsables del club, pero «el consejo no ha encontrado el momento oportuno para recibirnos». Haciendo un balance de la crisis deportiva tan grave que vive el Real Murcia y del lío institucional tras la sentencia de la Audiciencia Provincial en la que se da la razón a Mauricio García, la AAMRM pide que se no se siga enredando y perjudicando a la entidad con este conflicto. «Desde nuestra opinión, el consejo debe convocar junta extraordinaria de inmediato y proponer conversión en acciones de la deuda correspondiente a las dos ampliaciones fallidas o en su defecto proponer la liquidación al estar en causa de disolución. Esto significaría tomar la iniciativa y poner el cronómetro en marcha de la partida de ajedrez, con un tiempo ilimitado, y precipitar los movimientos de García de la Vega de una vez, aun a riesgo de perder la partida -control del club-», indican en su boletín. «Esta petición es fruto de la inquietud no solo de la AAMRM sino de muchos socios, aficionados y de la propia Federación de Peñas, que nos expuso su preocupación en una reunión mantenida el 8 de abril». Los Minoritarios, por si su petición de convocatoria de junta cae en saco roto, hacen un llamamiento a todos los accionistas del club a sumarse para reunir el 5% y obligar a Tornel y a su equipo a llevar a cabo la junta.