Cuando el 30 de agosto de 2020 el Real Murcia anunció el fichaje de Álvaro Moreno, el nombre del central murciano pasó a formar parte del teórico once titular de los granas una vez que comenzase el campeonato liguero. Tras un primer paso frustrado por Nueva Condomina, el defensa regresaba a casa después de un gran año en el Cornellá, equipo que se quedó a un paso de lograr el ascenso a Segunda División y en el que Guillermo Fernández Romo sacaba la mejor versión del zaguero de Cabezo de Torres.

Con ofertas de clubes referentes en la categoría de bronce, Álvaro Moreno no dudaba ni un segundo en atender la llamada murcianista. Sin embargo, en su segunda etapa en el Real Murcia las cosas tampoco le están saliendo como imaginaba. Sí sumó minutos con Adrián Hernández, aunque teniéndose que adaptar a la banda izquierda, un puesto que no es el suyo; pero ha quedado relegado completamente al banquillo desde que José Luis Loreto se pusiese al frente del equipo.

Con el entrenador sevillano al mando, Álvaro Moreno solo ha disputado 105 minutos en seis partidos. Titular ante el Yeclano, partido en el que el andaluz se estrenaba en la banda, posteriormente solo ha sumado suplencias. Ni la victoria frente a los azulgranas hizo que Loreto confiase en el murciano. Ya sin sitio en el lateral izquierdo, donde está jugando Molinero, uno de los refuerzos invernales, el ex del Cornellá no tiene hueco en un centro de una defensa inamovible, con Edu Luna y Miguel Muñoz.

Tras completar el choque ante el Yeclano, Álvaro Moreno se quedó sin sumar ni un solo minuto frente al Córdoba y al UCAM, jugando solo dos en el último encuentro de la primera fase contra el El Ejido.

No le han ido mejor las cosas con el inicio de este segundo tramo liguero. No entró en la convocatoria para el encuentro frente a la Balona por unos problemas físicos, y este domingo, pese a la inseguridad que transmiten Edu Luna y Miguel Muñoz y a que Antonio López era baja por sanción, al de Cabezo de Torres no le quedaba otra que ver el partido desde el banquillo. Solo en el último cuarto de hora del duelo frente al Cádiz B, cuando saltó al terreno de juego para sustituir a Molinero, participó en un choque que acabó con victoria grana gracias al gol de Rognny en el último suspiro.

Con esas estadísticas en el último mes y medio de la competición, Álvaro Moreno es el futbolista que más ha salido perdiendo con el cambio en el banquillo. Y es que el central murciano ha pasado de jugarlo todo durante diez jornadas consecutivas a ser un figurante desde que el entrenador sevillano tomara la riendas del Real Murcia. Con Adrián Hernández, el de Cabezo de Torres participó en 11 de 14 encuentros, llegando a acumular 839 minutos.

La salida del técnico de Churra ha sido una mala noticia para el zaguero, que está viviendo su peor momento desde que iniciase su segunda etapa en el Real Murcia. Ni los continuos fallos que condenan a los granas partido tras partido ha llevado a Loreto a intentar buscar soluciones. Y cuando decidió mover una pieza -en el choque frente al Linense-, el sevillano optó por Antonio López. En dicho encuentro, Baro ni se montó en el autobús, al quedarse fuera de la lista de convocados por unas molestias.

El cambio tampoco dio resultado. El de Puerto Lumbreras era expulsado a las primeras de cambio, demostrando que no está en su mejor momento físico, y una semana después, pese a que Álvaro Moreno ya estaba recuperado, Loreto prefería volver a lo de siempre. Edu Luna y Miguel Muñoz aparecían en el centro de una defensa en la que Gurdiel juega por la derecha y Francisco Molinero ha tenido que adaptarse a la banda izquierda.

Solo una sesión de entrenamiento en césped artificial

El césped artificial se ha convertido en la superficie de trabajo del Real Murcia. Aunque sus partidos en Nueva Condomina se juegan en hierba natural, la plantilla ha tenido que adaptarse a entrenar en un terreno de juego sintético al no disponer de otro lugar. Por eso sorprende que esta semana, justo cuando los murcianistas tendrán la oportunidad de jugar en un estadio de hierba artificial, los de Loreto solo vayan a acudir el jueves a las instalaciones de la Universidad de Murcia. Los otros tres días -hoy, viernes y sábado-, el Real Murcia se refugiará en Nueva Condomina para preparar el encuentro del domingo frente al Tamaraceite grancanario, cuyo campo es el Juan Guedes con una superficie sintética que no presenta su mejor estado, al no renovarse desde 2014.

Desde el cierre de Cobatillas por decisión de un consejo de administración que defiende que no puede gastar dinero en mantener abiertas las instalaciones que se venían utilizando como lugar de trabajo, la Universidad de Murcia se ha convertido en el campo de entrenamiento de una plantilla que ha tenido que adaptarse al césped artificial. Por fin, trabajar en hierba sintética tendrá su beneficio. Los jugadores no extrañarán esa superficie cuando salten al Juan Guedes para enfrentarse a un Tamaraceite que ahora mismo tiene los mismos puntos que los granas (28).