El partido Urbas Fuenlabrada-UCAM Murcia se jugará finalmente esta noche, a las ocho y media en el pabellón Fernando Martín, tras dar negativo en las pruebas PCR todos los componentes de la expedición del equipo universitario. Así lo ha determinado la ACB después de conocer los resultados de los test realizados en la noche de ayer.

Ayer, cuando restaba una hora y media para medirse el UCAM al Urbas Fuenlabrada, saltaron todas las alarmas. Los síntomas compatibles con covid-19 de un jugador de la plantilla universitaria dejó en el aire la disputa de un encuentro que minutos más tarde fue aplazado por la Liga Endesa. El comunicado emitido por la Asociación de Clubes de Baloncesto esta mañana dice que "el partido Urbas Fuenlabrada-UCAM Murcia, de la jornada 27 de la Liga Endesa y que fue aplazado ayer, se jugará finalmente en la tarde de hoy, miércoles 24 de marzo, a las 20.30, una vez toda la plantilla visitante ha dado resultado negativo en los test PCR al que se sometió anoche".

El UCAM Murcia, que el pasado sábado se midió al Lenovo Tenerife y acumula en estos momentos una racha de ocho derrotas consecutivas, se encuentra en Fuenlabrada desde el domingo y el mismo lunes tuvo una sesión de entrenamiento en el pabellón Fernando Martín. Todo parecía desarrollarse con normalidad y fue ayer por la tarde cuando saltaron las alarmas momentos antes de tener que disputar el encuentro. La plantilla universitaria estaba preparada para desplazarse al pabellón del conjunto madrileño, pero finalmente tuvo que recoger sus cosas y regresar al hotel para someterse a las pruebas que manda el protocolo de la ACB ante la sospecha de un positivo por coronavirus en su plantilla.

Esta es la segunda ocasión que el coronavirus se cruza en el camino del club murciano esta temporada, aunque esta vez ha quedado todo en una falsa alarma. El pasado mes de enero, tras el triunfo frente al Monbus Obradoiro, fueron hasta tres jugadores los que superaron la enfermedad. El UCAM Murcia tuvo que confinarse durante varios días y no regresó a la competición hasta casi un mes más tarde. Tras su vuelta, los universitarios recuperaron esos partidos antes del parón de la Copa del Rey y las Ventanas FIBA con cinco encuentros en apenas once días, donde encajaron cinco derrotas consecutivas y se contemplaron varias secuelas físicas en jugadores que superaron la enfermedad ante las dificultades para volver a recuperar la forma.