Dos meses. O más bien cerca de ello. Es el tiempo que ha tenido que pasar para ver cómo el Cartagena terminaba una jornada por encima del límite que marca las posiciones de descenso a Segunda División B. El conjunto albinegro concluía el pasado 3 de enero la jornada 20 en decimoséptima posición, dos por encima y solo un punto más que un decimonoveno puesto que te condena a la categoría de bronce. Por aquel entonces Pepe Aguilar aún estaba sentado en el banquillo y se acababa de consumar el empate en el Cartagonova frente al Real Zaragoza en un encuentro que pudo caer del lado albinegro. Sin embargo, el gol de la igualada en los minutos finales hizo que la caída en picado siguiera su curso. Era la última vez que el Cartagena terminaba un fin de semana en puestos de salvación, porque solo unos días después la contundente derrota en Tenerife en el último partido de la primera vuelta le metía abajo y desencadenaba la vuelta de Aguilar al filial y la llegada de Luis Carrión. Dos meses después, el equipo de la trimilenaria sale del pozo.

Reacción ‘sorpresa’

Llegaba el golpe encima de la mesa en un día poco habitual para ver fútbol en los aledaños de Benipila. En el encuentro en el que pocos le daban la oportunidad de llevarse los tres puntos, el Cartagena demostró una vez más que el fútbol no entiende de lógica. Con su mejor versión desde hacía mucho tiempo, el conjunto de Luis Carrión lograba doblegar a un Leganés que venía en una racha inmejorable. Cinco victorias consecutivas desde la llegada de Garitano al banquillo y un estado de forma envidiable que contrastaba con el del equipo que tenía enfrente.

Visto lo visto sobre el terreno de juego, nadie diría que el equipo que salió escaldado del Cartagonova pelea por subir a Primera División y el otro por no perder la categoría. Además, el resultado sirvió para que, por primera vez desde que el técnico catalán cogiera las riendas de la plantilla, el equipo no forme parte de los cuatro conjuntos destinados a irse abajo a final de temporada. 

La combinación favorable

El partido del Cartagena terminaba el pasado viernes a las once de la noche con el equipo albinegro en puestos de salvación y con un subidón moral importante. Sin embargo, era una posición ficticia, ya que había que esperar a que los resultados de los encuentros donde estaban involucrados el resto de equipos que están en la pomada, no dieran la espalda.

Ya en la jornada del sábado, las noticias no eran del todo buenas. El que era el colista, el Castellón, lograba deshacerse de forma contundente del que había sido el rival del Cartagena solo una semana antes. Las Palmas salía de Castalia con cuatro goles encajados y el conjunto castellonense daba un salto importante que no le permitía sobrepasar al Cartagena, pero sí meterse de lleno en la pelea tras alcanzar los 25 puntos. Resultado más favorable era el del encuentro que cerraba el sábado. El Logroñés caía en casa frente a un Mallorca que continúa líder y que va a ser el próximo rival de los de Carrión. Después de siete partidos consecutivos sin ganar, el Logroñés se mete abajo y ya forma parte de la pelea por tratar de evitar el descenso.

Durante el domingo tenía lugar el enfrentamiento directo entre Alcorcón y Tenerife que se saldaba con la victoria de estos últimos para dar un zarpazo importante a sus posibilidades de estar en zona peligrosa. Con 36 puntos, los canarios parecen mantenerse –por el momento- al margen. Algo que no logra hacer el Alcorcón, que era uno de los que si lograba ganar se ponía por delante del Cartagena. Hasta la fecha, se mantiene dos por debajo. En el encuentro que ponía fin a la jornada del domingo, otro duelo directo entre Real Oviedo y Real Zaragoza permitía que el Cartagena se mantenga fuera de puestos de descenso al terminar una jornada después de dos meses.

Importancia capital

Los tres puntos del pasado viernes han cobrado más importancia aún por la recompensa anímica en el club, la plantilla y todo el entorno, pero también por el premio inmediato de salir del pozo. Sin embargo, se le puede dar más valor todavía mirando al horizonte y observando lo que se le avecina al Cartagena. Con dos partidos muy complicados en las próximas semanas ante equipos de la zona alta como son Mallorca y Ponferradina, llegar en una posición favorable a lo que viene después es imprescindible. Tras esos dos encuentros, el Cartagena comenzará el carrusel de enfrentamientos directos ante todos los equipos que se encuentran en una situación igual o similar a la de los albinegros. Será ese el momento de la verdad.

Los números incontestables de Luis García frente al Mallorca

Hasta al propio Luis García le cuesta creer la impecable trayectoria que está dibujando el Mallorca en Segunda, rozando el excelente en la primera mitad del curso pero que va de camino de superarse en el segundo tramo. Y no es ningún invento. Son ya 15 de 18 puntos posibles y lo mejor, que parece que el equipo todavía tiene margen de mejora.

El empate del Espanyol permite que el Mallorca consiga algo de margen de error en el frente de la tabla al estar a cuatro puntos de distancia, pero solo es la punta de un iceberg monstruoso que ha aupado a los bermellones a reventar las estadísticas. Dieciocho partidos de 27 sin encajar, 16 partidos consecutivos lejos de la isla sin hincar la rodilla, 57 puntos sumados de 81 en juego… La lista se alarga con el paso de las jornadas, pero tiene un denominador común: este Mallorca va como un cohete a Primera y empieza a parecer que solo sus propios errores podrán condenarle a un destino diferente. El equipo ha logrado el 70% de los puntos en lo que va de Liga. En cualquier otra temporada llevar 57 puntos al paso de la vigesimoséptima jornada prácticamente garantizaría, como poco, tener un puesto fijo entre las dos primeras plazas al acabar la Liga. Pero esta Segunda, si continúa a este ritmo infernal en la parte alta, va a obligar a alcanzar la exorbitante cifra de 80 o más puntos para garantizarse un asiento preferente en el retorno a Primera. Sea como sea, los bermellones avanzan a un ritmo demoledor. Son el mejor equipo de la segunda vuelta, con 15 puntos de 18 posibles, y eso que ya se han enfrentado ante ‘gigantes’ como Rayo, Girona, Espanyol o Almería.

Lo de la defensa y la portería ya no es novedad. Ante el Logroñés sumaron su decimoctavo encuentro sin encajar y siguen con el número 13 congelado en la tabla clasificatoria. Es curioso que el Mallorca haya encajado más goles como local (9) que como visitante (4), pero estas cifras hablan muy bien del entramado defensivo de Luis García.