07 de octubre de 2020
07.10.2020
La Opinión de Murcia
Baloncesto. Hemeroteca

Se cumplen 13 años de la canasta que levantó al Palacio

Un lanzamiento inverosímil de Jimmie Hunter daba la primera victoria de la temporada 2007-2008 al Polaris World Murcia

07.10.2020 | 17:38
Se cumplen 13 años de la canasta que levantó al Palacio

Hace 13 años que el Polaris World Murcia, ahora UCAM Murcia CB, iniciaba su segunda temporada consecutiva en la ACB tras el ascenso de 2006. El conjunto murciano, con Manolo Hussein en el banquillo, iniciaba otra campaña ilusionante que terminó en la posición duodécima con un balance de 13 victorias y 21 derrotas. Pero ese curso se abrió de manera frenética. Y es que en el ansiado estreno en casa se vivió un momento de éxtasis cuando un lanzamiento inverosímil de Jimmie Hunter dio el triunfo al club murciano en el último segundo ante un Bilbao Basket que contaba con Marcelinho Huertas o Javi Salgado, entre otros, en su plantilla.

Así lo ha recordado la Liga Endesa a través de sus canales oficiales, al cumplirse el aniversario de esta victoria en el estreno del curso:





Y así arrancó la crónica de La Opinión de Murcia el 8 de octubre de 2007:

"Las parrillas de salida en el Mundial de motociclismo y de Fórmula Uno se deciden por milésimas de segundo. Ayer ocurrió lo mismo en un partido de baloncesto, concretamente en el que se disputó en el Palacio de los Deportes y que abrió la temporada 07/08 en la ACB. La canasta inverosímil que convirtió una derrota en una victoria llegó a dos décimas de segundo del final. El último ataque de los hombres de Manolo Hussein duró 22 segundos. Al mismo se llegó después de dos tiros libres anotados por Marcelinho Huertas que pusieron por delante al Bilbao (66-67). La consigna era clara: Jimmie Hunter, pese al mal partido que había realizado, era el elegido para el último lanzamiento.

Gloria Nicolás


El escolta botó en media pista y penetró para lanzar a tres metros de canasta. El hierro escupió el balón, que volvió a caer en sus manos, pero con el gigante Frederic Weis delante. El francés colocó un tapón al polarista, pero de nuevo el balón cayó en sus manos y en un lanzamiento a la desesperada, el tiro voló y se introdujo dentro de la canasta cuando las luces del tablero, como si de una discoteca se tratara, se encendían indicando que se había acabado la posesión. Los árbitros, muy discutidos durante todo el encuentro por errores garrafales que cometieron
en la señalización de las faltas personales, no lo dudaron y dieron validez a los dos puntos. El Polaris atravesaba con éxito la delgada línea que separa el triunfo del fracaso en los partidos contra rivales directos, como ocurrió con el lanzamiento que falló Pau Gasol en el último segundo de la final del Eurobasket ante Rusia. Una veces sale cara y otra, cruz".
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