«Habrá futbolistas de esta plantilla que continúen el año que viene. Un bloque importante sí que va a seguir con nosotros. Ahora el club tiene que hablar con ellos y trataremos de decidir lo mejor para equivocarnos lo menos posible en la confección del grupo». Borja Jiménez hizo estas declaraciones dos días después de lograr el FC Cartagena el ascenso a Segunda División en Málaga. Pero tras varias reuniones de la comisión deportiva que ahora lidera Manolo Sánchez Breis y el entrenador, todos los pasos van encaminados en el conjunto albinegro va a realizar una importante remodelación de la plantilla para afrontar con máximas garantías el retorno al fútbol profesional, según ha podido saber esta Redacción.

El club ha dado hasta el momento tímidos pasos hacia adelante. Le ha comunicado ya a varios futbolistas con contrato que van a salir del equipo con el fin de que vayan buscando nuevos destinos. Las negociaciones este curso serán más complicadas que en otros. Los jugadores que se marchen lo harán a equipos de Segunda B, que estarán especialmente marcados por la reducción de presupuestos que va a originar la crisis del coronavirus. La alegría económica de otras temporadas ya no va a existir. El abanico de equipos donde puedan recalar algunos futbolistas del Cartagena que tienen contratos importantes se va a reducir. Por ello, en muchos casos el club albinegro se tendrá que rascar el bolsillo para poder lograr algunas rescisiones de contrato. La ventaja que tendrá el club es que muchos jugadores tendrán variados pretendientes en Segunda B y que muchos de ellos incluso se han revalorizado para esta categoría gracias al ascenso. La carta de presentación es atractiva. Pero el mercado va este verano bastante más lento que en otros. De hecho, la Federación Española aún no ha dicho cuándo comenzará la categoría de bronce y tiene una papeleta difícil de resolver.

Los jugadores con contrato en vigor son los guardametas Marc Martínez y Esteve -este último saldrá del equipo salvo sorpresa-; los defensas Markel Etxeberria, que ha estado gran parte del curso en blanco por una lesión y que también puede estar en la rampa de salida, David Andújar, quien tiene el puesto prácticamente asegurado después de la brillante campaña que ha cuajado, en la que ha disputado 25 partidos como titular, Carlos David, Sergio Ayala, otro candidato a dejar la plantilla, y Forniés; en el centro del campo están Miguel Ángel Cordero, el futbolista con más tiempo en la entidad y que ya tiene experiencia en Segunda, el veterano Verza, José Ángel Jurado, Adalberto Carrasquilla, con contrato para tres temporadas, Manu Viana, Berto Cayarga y Santi Jara, a quien el club ya le ha comunicado que no continuará; y los delanteros son Elady, por el que ya ha mostrado interés el UCAM Murcia y que perdió gran parte de su protagonismo con Borja Jiménez en el banquillo, Vinicius Tanque, renovado hasta 2022 tras comprar el club sus derechos al Botafogo, y Quim Araujo.

En la lista de jugadores que podrían continuar también hay dos que no pertenecen a la entidad. De hecho, el Cartagena ya ha hecho público que quiere seguir contando con el extremo William de Camargo, que pertenece al Leganés, club con el que tiene fuertes lazos de unión el FC Cartagena, y el brasileño Lucas de Vega, cuyos derechos pertenecen al FC Barcelona, pero que al no subir su filial a Segunda División, podría quedarse otra campaña más en la entidad albinegra después de disputar 17 partidos, 9 de ellos como titular, con los cartageneristas.

Ahora, tras aplacarse la euforia por el ascenso, llega el momento de tomar decisiones importantes en el club, que también está a la espera de conocer qué tope salarial tendrá la próxima campaña. Además, en caso de prosperar la propuesta de la Federación Española de elevar hasta 24 conjuntos la categoría de plata para dar así carpetazo al 'caso Fuenlabrada', el reparto del dinero descenderá y, por tanto, también la cantidad que podrán destinar a la contratación de jugadores cada uno de los equipos de la Liga Smartbank. Mientras que no se resuelvan estas dudas, el club estará atado de pies y manos, ya que cualquier movimiento puede hipotecar otro en el futuro.

Las dos próximas semanas serán determinantes, ya que también tiene que establecer la Liga de Fútbol Profesional la fecha de inicio de la liga, que pretendía que fuera en la tercera semana de septiembre, pero ante el desarrollo de los acontecimientos, difícilmente se podrán cumplir ahora los plazos.