No lo son todo en el fútbol, ni mucho menos. Sin embargo, sí que son los que decantan la balanza hacia uno u otro lado. La línea de gol se convierte también en la delgada línea que separa el fracaso y el éxito de un equipo. Las cifras de los salarios y de los traspasos son el fiel reflejo de la importancia y la magnitud que estos pueden adquirir. Es por ello que conviene esmerarse de forma especial en encontrar a los hombreas adecuados en esta demarcación. Tener un buen delantero en tus filas puede marcar la diferencia entre pelear por grandes objetivos o sufrir de lo lindo en la categoría.

Hace poco más de una semana que la ciudad de Cartagena se llevaba la mayor alegría de los últimos diez años. La tanda de penaltis ante el Atlético Baleares en la que Marc Martínez terminó siendo el héroe llevó al Cartagena a lograr el ascenso y el regreso de Segunda División ocho años después de caer al pozo. Menos de diez días, pero en las que ya ha dado tiempo a hacer muchas cosas pensando en la temporada que viene. Visitas de LaLiga para ir adaptando el estadio y el resto de instalaciones para lo que se viene por delante, retoques a nivel interno en el club y sobre todo mucha planificación. También en lo que respecta a la plantilla y a los futbolistas que vestirán de albinegro en la 20-21 para tratar de asentar el equipo en Segunda División. Ya comentó el técnico, Borja Jiménez, la intención de que continúe un amplio bloque de los jugadores con los que el abulense ha conseguido su segundo ascenso consecutivo. En parte, porque la gran mayoría de ellos tienen contrato en vigor. También habló Paco Belmonte de dos jugadores que estarían bastante encaminados para llegar a la ciudad portuaria en las próximas semanas. Por el momento, la parcela deportiva activa todos sus radares para poner en la mirilla a aquellos futbolistas que resulten más interesantes.

No obstante, verano tras verano es la posición de delantero la que suele traer de cabeza a todos los clubes a la hora de confeccionar la plantilla. Actualmente, el Cartagena contaría únicamente con Vinicius Tanque en la referencia de ataque. El delantero brasileño renovó hasta 2022 con la entidad albinegra en la que fue una apuesta clara por el ariete carioca. Dos goles en los cuatro partidos que le dio tiempo a disputar antes del parón por la pandemia y los meses de entrenamiento le han bastado para convencer a la parcela deportiva de que debía continuar. También podría entrar en el saco Elady Zorrilla, que aunque no ha atravesado su mejor temporada de cara a puerta -7 goles en los 23 encuentros disputados- ha demostrado más que de sobra su capacidad goleadora tanto en los equipos por los que pasó antes, como en su primer año en el Cartagena. Más de 20 goles en la campaña anterior con los que se convirtió en el máximo goleador de la categoría. Ahora, quiere recuperar el olfato goleador en la que va a ser su primera temporada en el fútbol profesional. Los otros dos delanteros que llegaron el verano pasado, Jovanovic y Caballero, no han terminado aportando lo esperado y no van a continuar. El serbio tuvo una serie de buenos partidos al final de la primera vuelta y terminó con cinco goles en el casillero entre liga y Copa del Rey. El argentino, por su parte, fue uno de los héroes de la tanda del ascenso pero sus cinco goles le han dejado lejos de aportar el rendimiento esperado.

Comparar los delanteros que ha habido en Segunda B durante estos años no tendría mucho sentido al tratarse de una categoría bien diferente. Los últimos precedentes de goleadores en un Cartagena 'de plata' los tenemos en la última etapa del club en Segunda. Tres temporadas en las que pasaron algunos de los mejores jugadores que han vestido la camiseta albinegra en los 25 años recién cumplidos por la entidad. Precisamente, algunos de ellos llegaron nada más lograr el ascenso. No hablamos de otros que Víctor Fernández y Toché. La que es seguramente la mejor dupla que ha tenido el club, hizo vibrar al Cartagonova y aportaron -sobre todo- goles. El santomerano llegó como un jugador aún por explotar y encontró en Víctor el complemento perfecto para rendir al máximo y sacar sus cualidades goleadoras. Hizo 39 oles en las dos temporadas que estuvo antes de marcharse rumbo a Grecia y dejó el listón muy alto para los que llegaron después. Víctor, por su parte, llegó en los últimos años de su carrera y brillo con su juego y con los 22 goles anotó en las dos temporadas que estuvo, tiempo que le valió para ganarse más que de sobra a la afición albinegra. De hecho, volvería varias temporadas más tarde para sentarse en el banquillo. Junto a ellos, Quique de Lucas logró hacer 12 goles en la única campaña que estuvo en Cartagena.

Como decimos, las cifras goleadoras de estos sembraron unos precedentes muy difíciles de alcanzar para los que llegaron posteriormente. Delanteros como Riga, Goiria, Collantes, Iván Bolado, Braulio, Raimondi o Chamorro no lograron ser ni la sombra de lo que fueron los tres anteriores. Sus pobres cifras -entre otras cosas- terminaron llevando al Cartagena a volver a Segunda B en una temporada 2011/2012 para olvidar en la que quedó patente la necesidad de contar con buenos 'killers' arriba. Ahora el club tiene por delante la misión de hacer que los que vengan en este mercado tengan un rendimiento más similar a los Víctor Fernández, Toché y De Lucas, que a los Gioria, Braulio y Chamorro.