Ana Mateos Aguilar, de 37 años de edad y doctora en Nutrición Humana y Dietética, dirige el Centro Nusade, que asesora a numerosos deportistas aficionados de la Región, muchos de ellos competidores habituales en deportes de resistencia como el ciclismo, las carreras populares o el triatlón, entre otros. Durante el confinamiento, ha continuado con el asesoramiento a nivel online y ahora se ha encontrado con diversas situaciones: «Muchos los han seguido, han podido dedicar tiempo e incluso han bajado de peso, pero otros han vuelto con kilos de más por la situación personal de cada uno», afirmó en una entrevista con La Opinión a través de Facebook.

Muchos deportistas no cuidan su alimentación, solo se preocupan de realizar buenos entrenamientos, pero Ana Mateos advierte de que «la nutrición y el entrenamiento son los pilares básicos. A muchos clientes les digo que pueden ser un Ferrari, pero si al coche no le pones gasolina, no anda. Esto pasa también con las personas. Un deportista en plena forma física puede fracasar en una competición por no alimentarse correctamente. Para llegar a una composición atlética y realizar entrenamientos de calidad es necesario alimentarse bien», apunta.

Uno de los problemas a los que se enfrentan ahora esos deportistas populares es la ausencia de competiciones, por ello considera que «es importante no desmotivarse y crear un hábito porque si hasta agosto no has hecho nada, luego llegarán las prisas y al final no se obtendrán buenos resultados», opina.

Muchos clientes que se acercan hasta Nusade no solo lo hacen por mantenerse en forma, también por estética, «pero si no adquieres unos buenos hábitos de alimentación, ganarás unos kilos. Trabajamos con niños, embarazadas y también con gente que quiere incrementar peso y que por su metabolismo acelerado no lo logra», señala.

Los nutricionistas se encuentran ahora en temporada alta: «En primavera crece el volumen de trabajo y baja en verano porque la gente solo está pensando en vida social, como pasa también en la Navidad». La murciana considera que «tenemos que disfrutar de la comida, el problema es que la vida social en una tierra como Murcia es amplia, hay que aprender a hacer una vida social un poco más sana, aprendiendo a seleccionar bien los alimentos».

«La parte emocional está muy relacionada con la alimentación», dice Ana Mateos, quien añade sobre los aspectos psicológicos que «a todos nos afecta cuando tenemos un bajón anímico o un problema y podemos caer en desahogarnos con la comida. Hay que detectar bien si realmente existe un problema emocional porque puede ocasionar un trastorno alimentario. Una persona puede saber alimentarse muy bien, pero si cada vez que tiene un bajón anímico come demasiado, ahí encontramos un problema».

Los nutricionistas «no somos magos», aclara la directora de Nusade, quien advierte de que «los atajos son muy malos. Recurrir a algo que no sea sano y perder peso quitando salud, no te enseña a comer. Hay que coger conciencia de que la alimentación es primordial».

Muchos ciudadanos se han animado ahora a hacer deporte, un hecho que también entraña peligros: «Hemos estado tan encerrados en casa, que todos estábamos deseando salir a correr. Mucha gente que no hacía deporte, con tanta oferta se ha animado y pueden ser muchos los que se animen ahora».

Ana Mateos también aprovechó para desmitificar que durante el embarazo las mujeres no pueden hacer deporte y puso como ejemplo a Pilar Núñez, clienta suya que solo un mes después de dar a luz logró la medalla de bronce en los Campeonatos de España de ciclismo en contrarreloj. La gallega afincada en Murcia no dejó de realizar actividad física durante la gestación.

Por último, considera que uno de los sectores de la población a los que más les puede afectar la situación es a los niños: «El confinamiento ha sido el no va más para los niños. La obesidad infantil, aunque mucha gente no quiera verlo, es una enfermedad grave que se debe combatir desde el núcleo familiar».