Claudia León Martínez tiene solo 18 años de edad. Pese a su juventud, ya ha sido sexta en el Campeonato del Mundo de kitesurf, una modalidad deportiva que se convertirá en olímpica en los Juegos de París 2024. Ella compite en freestyle y estaba pasando una temporada en la República Dominicana cuando se extendió la pandemia del COVID-19. La deportista de Los Alcázares, que comenzó a practicar este deporte con solo 9 años, que siempre viaja acompañada por su ukelele, recuerda que «estaba en un viaje de entrenamiento en la República Dominicana cuando nos dijeron que nos teníamos que venir. Lo hicimos en un vuelo de repatriación que organizó el Gobierno y el Consulado de España allí. Y fue llegar aquí y decir adiós kitesurf, pero durante este tiempo he aprovechado para ponerme en mejor forma física que nunca», explicó ayer esta alcazareña en la entrevista en directo a través de Instagram con La Opinión. Ahora, desde que arrancó esta semana la fase 1 de la desescalada, ya ha podido volver al Mar Menor, su campo de entrenamientos habitual y sin restricciones de horarios por ser deportista de alto nivel. «El primer día que pude salir a navegar me tiré tres horas dándole muy fuerte. Acabé medio muerta y eso que estoy preparada físicamente, pero acabé muy cansada», recordó con una sonrisa por la satisfacción de poder volver a disfrutar de un deporte que le apasiona.

Brasil, República Dominicana y el Mar Menor son los lugares donde se refugia para entrenar. En la Región «las mejores temporadas son primavera y otoño, que es cuando queda carlocillo y funcionan los vientos de Lebeche porque en otras épocas del año normalmente hay bastantes días de viento moderado», dijo, para añadir que la costa marmenorense «es un campo de regatas increíble». Su sueño es trasladar su residencia a Brasil «porque allí hay muy buenas condiciones y es mi sitio favorito», comentó una chica que ya ha sido campeona del mundo júnior hasta en cuatro ocasiones y que compite en el Circuito Mundial, donde es una de las kitesurfistas más jóvenes en una modalidad donde en España la gran referente es Gisela Pulido.

El coronavirus ha provocado un parón en su carrera deportiva: «Este año ni siquiera pudimos empezar la temporada, pero están intentando sacar alguna prueba. El otro día nos dijeron que a mediados de verano quieren hacer una en Tarifa, pero está bastante complicado por toda la situación que estamos viviendo», explicó.

Mucho trabajo físico y equilibrio son las bases para ser un buen kitesurfista: «Tenemos que trabajar mucho el equilibrio. Tengo una tabla en casa y un rulo donde voy haciendo ejercicios. Además, sigo los entrenamientos que me manda mi entrenadora, que es Argentina, mientras que mi madre, que es médico, me ayuda con la nutrición. Mi padre me lleva las redes sociales y el contacto con los patrocinadores, entre los que está Duotone Kiteboarding, que me paga los viajes», destacó sobre su deporte, donde se «necesita mucho saber competir y ser mentalmente muy fría», concluyó una chica que ha dejado de momento aparcados sus estudios universitarios de Comunicación Audiovisual por el kitesurf.