14 de enero de 2020
14.01.2020
Segunda División B

"Si no se logran 2 o 3 millones en la ampliación, se tendrá que ver lo del inversor mayoritario"

El consejo Real Murcia refrenda su apuesta por mantener un modelo de club con el accionariado en manos de la afición y pide al murcianismo que se implique comprando nuevas acciones, porque "es ahora o nunca"

13.01.2020 | 22:49
"Si no se logran 2 o 3 millones en la ampliación, se tendrá que ver lo del inversor mayoritario"

"Si esto no sale, no estamos muertos ni vamos a desaparecer, porque hay gente interesada en el club".

La estancia de Víctor Gálvez en los despachos de Nueva Condomina fue la gota que colmó el vaso. La nefasta gestión del oriolano despertó a una afición que llevaba varios años soñando con la llegada de un salvador que, a base de dinero, devolviera al club a Segunda División a la vez que empezase a poner vendas en una herida económica que cada vez tenía peor cara. No solo no mejoró la cosa sino que fue empeorando hasta el punto que en noviembre de 2018 el Real Murcia estaba al borde el colapso por los impagos de Víctor Gálvez.

Fue en la oscuridad cuando la afición del Real Murcia reaccionó para no dejar morir a la centenaria entidad. La ampliación de capital que estaba transcurriendo sin pena ni gloria se convirtió en el instrumento utilizado por el murcianismo para que el corazón grana recuperase el latido. Más de 20.000 personas participaron en un proceso por el que se recaudaron 1,3 millones de euros y que permitió que el club quedase en manos de los murcianos. Francisco Tornel, con un 13% del capital social después de invertir 200.000 euros, era el máximo accionista.

Un año después, el Real Murcia ha vuelto a recuperar el color de cara. Las negociaciones con los acreedores han permitido que el club reduzca su deuda en doce millones de euros. Además, el consejo de administración, gracias al apoyo de empresas, patrocinadores y aficionados, está cumpliendo con los pagos a plantilla y a administraciones públicas. También se han abonado casi dos millones de euros acreedores.

Sin necesidad de que el club esté gobernado por un accionista mayoritario, la entidad está sobreviviendo poco a poco, y eso ha dado fuerzas a un consejo de administración que quiere reforzar ese modelo. Pese a que hay empresarios interesados en coger el testigo y tomar el control, Francisco Tornel y su equipo de trabajo no quiere dar pasos en falso, prefiriendo mantener lo que está saliendo bien. Por ello, ante la necesidades económicas del Real Murcia, han decidido lanzar el guante a los aficionados, para que sean estos los que refuercen el «modelo alemán» que defienden en el club, un modelo en el que ningún accionista tenga más del 49% del capital social.

«El Real Murcia es de los murcianos y queremos que siga así», señalaba ayer Francisco Tornel, presidente del club, en una rueda de prensa en la que también intervinieron los consejeros Francisco Miró y Daniel Moreno. «Ahora es el momento de dar el paso y pedir ayuda al murcianismo», continuaba el máximo accionista, quien aseguró además que volverá a inyectar dinero para comprar acciones.

Francisco Miró, por su parte, decía que «queremos evitar depender del gran inversor para que se logre la supervivencia del club. Necesitamos gestores, no inversores». «Tenemos que gastar lo que seamos capaces de generar», añadía en una sala de prensa en la que también estaban presentes los otros dos consejeros del club, Francisco Cobacho y Álvaro Ruiz, así como el nuevo secretario, Antonio Rubio.

Esa ampliación de capital se aprobará en una junta de accionistas que se convocará en las próximas horas y que tendrá lugar el fin de semana del 15 de febrero. Ese proceso será mixto. Por un lado se convertirán en acciones los préstamos que han realizado ya algunos empresarios como Enrique Roca o como el propio Francisco Tornel, y que ascienden a unos 800.000 euros, y por otro, se sacaran a la venta títulos por valor de unos 2,5 millones de euros.

«No va a cambiar el modelo si la afición responde y sigue siendo mayoría», defendía Daniel Moreno, para añadir que «si vamos a la ampliación nos vamos a ir a un capital social de cinco millones, por lo que el que tenga doscientos mil euros apenas tendrá un 5% y eso no es significativo». «El murcianismo tiene que ser consciente de que este es el momento. Es ahora o nunca. No somos suicidas ni nos ponemos vendas en los ojos. Si el Real Murcia no consigue dos o tres millones para poder tener cierta tranquilidad financiera, pues entonces tendremos que plantearnos dárselo a un inversor».

Francisco Miró, por su parte, defendía los préstamos participativos y explicaba que si no se dio publicidad fue para no perjudicar al club en las negociaciones con los acreedores. Además, el consejero murcianista dejó claro que «los que han apostado por esta fórmula, no tendrán suscripción preferente en la primera fase de la ampliación». «Estábamos inmersos en las negociaciones con acreedores, y si estos oyen que vamos a hacer una ampliación de capital, no hubieran firmado, esperando a ver cuando acabase. Fue solo por interés social», comentaba.

Tanto Francisco Tornel como Daniel Moreno dejaron claro que aunque la ampliación de capital no consiguiese el respaldo del murcianismo, el Real Murcia no correría peligro. «Si no sale la ampliación, ni estaremos muertos ni el club desaparecería. Todos hemos trabajado para que eso no ocurra. Solo queremos refrendar este modelo, que la gente diga si sale adelante o no». El presidente grana añadía que «la gente tiene que saber que el dinero que se ingrese va a servir para dar estabilidad al club y hacerlo más competitivo para el futuro. Podemos conseguirlo o no, porque todo modelo necesita respaldo económico, pero si no lo logramos, que nadie diga que no es por intentarlo. El Real Murcia no va a desaparecer».

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