06 de enero de 2020
06.01.2020
Baloncesto
Joventut Badalona10493UCAM Murcia

¿A qué juegas, UCAM Murcia?

El equipo murciano acrecienta su crisis con la octava derrota seguida en un partido ante el Joventut donde convierte los vaivenes defensivos en una constante

05.01.2020 | 20:38

Los 34 puntos de Jarell Eddie, autor de 10 triples, y los 32 de Askia Booker de poco sirven ante un rival liderado por Prepelic.

Un veterano entrenador ya jubilado dijo hace muchos años en un clínic al que tuve la oportunidad de asistir que «los equipos ganan partidos y ligas, pero las individualidades las pierden». Es evidente que no descubrió nada, pero en las últimas semanas, viendo a este UCAM Murcia que no se sabe ya muy bien a qué juega, recordé aquella charla. El comentario no tenía nada que ver con su ponencia, que versaba sobre defensas zonales, pero él, no recuerdo muy bien por qué, sí que lo deslizó. En la derrota frente al Joventut de Badalona (104-93), la octava consecutiva de la temporada –las mismas que la horrorosa racha de la campaña pasada–, el equipo universitario fue capaz de lanzar un mensaje de esperanza en el primer y en el tercer cuarto –qué coincidencia, cuando más frescos estaban sus artilleros–, y de emborronar su hoja de servicio en el segundo y el último, en los que su rival anotó 34 y 30 puntos, respectivamente. Y otra semana más habrá que esperar a esa ansiada victoria que dicen desde el club que solucionará casi todos los males. Pero mientras que la misma no llega, sus aficionados se tiran de los pelos en las redes sociales y especulan con una y mil soluciones para un equipo que todos pensábamos que iba a estar ahora, al filo de la conclusión de la primera vuelta, luchando por la Copa del Rey y no agonizando en el fondo de la tabla, porque aunque no esté en puestos de descenso reales, sí que está en los virtuales.

Sin ver el partido, solo analizando las estadísticas, se pueden sacar muchas conclusiones. La primera, que solo Askia Booker (32 puntos) y Jarell Eddie (34 y 10 triples, cifra histórica) tienen confianza para tirar a canasta. El ala pívot realizó 17 lanzamientos, casi tantos como otros ocho compañeros. Y así es imposible. La segunda, más preocupante aún, que tres jugadores superaron los 30 minutos en pista y otros tres no llegaron ni a los ocho pese a tener dos bajas. O Sito Alonso ha perdido la confianza en muchos de los componentes de su plantilla o no sabe muy bien qué está haciendo. Me inclino a que es una conjunción de ambas porque tampoco se entiende muy bien que ayer el descartado fuera Manu Lecomte y no Marques Townes. Y la tercera es la indefinición de su estilo de juego. Comenzó apretando los dientes en defensa y le fue bien, muy bien, pero después bajó los brazos. Volvió a sacrificarse en el tercer cuarto, donde remontó una desventaja de ocho puntos en cinco minutos gracias a un parcial de 4-18, pero perdió de nuevo el espíritu de sacrificio en el último. Y otro detalle: si el Joventut gana la batalla bajo los tableros de forma abrumadora –35 rebotes por 21–, significa que este equipo tiene otro problema profundo. Y son ya muchos los que se le acumulan a un entrenador que goza de toda la confianza del club, según dijo ayer Alejandro Gómez, director general: «Tenemos el mejor entrenador que podíamos tener en esta situación».

El arranque del UCAM fue esperanzador. Intensidad defensiva y fluidez en ataque bajo la premisa de buscar a Booker y Eddie, que desde el inicio estuvieron afinados. En cualquier caso, el equipo de Sito Alonso se sentía cómodo porque tenía la opción de correr después de una buena defensa. Y gracias a ello siempre fue por delante en el marcador y llegó a firmar un parcial de 0-11 que le situó con una renta de 13 puntos en el minuto 6 (4-17). Carles Durán, entrenador del Joventut y que compartió vestuario con el técnico murcianista en la Penya, paró la sangría con un tiempo muerto y su equipo firmó un parcial de 9-0 (13-17) tras cuatro puntos consecutivos del recién ingresado en pista Prepelic, que acabó el choque con 31 puntos tras forzar siete faltas y realizar menos tiros de campo que Booker o Eddie, por ejemplo, además de ser capaz de hacer a todos los que le rodean. A partir de ahí, se igualaron las fuerzas en final de cuarto donde los locales estuvieron a punto de empatar (20-22) después de verse 13 puntos abajo.

Pero llegó el segundo cuarto y se acabó la defensa. El Joventut, con un juego más coral pero con Prepelic resolviendo los momentos más comprometidos, empató el partido (26-26) y se puso definitivamente por delante poco después (31-29). Tras un período de intercambio de canastas, el UCAM comenzó a cometer errores después de un triple de Sakota que le dio su última ventaja (36-37). Booker frenó la fuga del rival (45-43), pero un parcial de 5-0 abrió una brecha preocupante (50-43, minuto 18). En una jugada donde el balón pasó casi por todas las manos de los jugadores del UCAM, Eddie anotó un triple (50-46), pero cuatro puntos consecutivos de Zisis (54-46) dejó la desventaja al descanso en unos inquietantes ocho puntos.

En el tercer cuarto volvió a dar un vaivén el UCAM para volver a los orígenes del partido. Los universitarios pasaron de perder por 12 puntos (58-46, min. 22) a remontar el encuentro (62-64, min. 27). Entre medias, un equipo basado exclusivamente en la anotación de Eddie y Booker con una defensa mucho más eficiente. Solo Sadiel Rojas, quien también ha perdido esa fórmula que le permitía anotar triples desde la esquina, logró anotar dos tiros libres en esta remontada con un parcial de 4-18. Pero Alen Omic, que ya antes había destrozado a los visitantes dentro de la zona, se volvió a convertir en protagonista en los últimos minutos de este cuarto. Con seis puntos consecutivos devolvió la ventaja al Joventut, que produjo otros seis más en el último minuto y medio frente a un UCAM negado, que cometió errores y erró lanzamientos fáciles, com un tiple de Eddie para situar a su equipo a un solo punto. El 74-67 al final del tercer período dejó el partido abierto, pero ya con la sensación de querer y no poder en los universitarios, que ni con el estreno de camiseta cambiaron la dinámica de los últimos meses.

En el último cuarto terminó por romper el choque el equipo local, que llegará a la última jornada de la primera vuelta con opciones de jugar la Copa del Rey de Málaga. El UCAM era en ataque solo Booker y Eddie, que evitaron a tirones que se acabara de romper la cuerda por el lado del más débil. Pero ya la ventaja de los locales se instaló de forma constante por encima de los cinco puntos para alcanzar los diez a cinco minutos para el final (87-77). Alonso, en uno de los escasos movimientos que realizó en su banquillo, puso a Sakota en el campo para jugar de cinco tras un tiempo muerto, pero el griego se jugó un triple inexplicable nada más salir a la pista y su entrenador rectificó de inmediato. El encuentro ya estaba lanzado y los murcianistas eran incapaces de cambiar la dinámica. Lo intentó el técnico, que regresaba a la pista donde debutó como entrenador jefe de un equipo de ACB hace más de una década, con Larentzakis, pero el griego está negado, sumido en una profunda crisis, como su equipo. El resto ya solo fue un intercambio de canastas, con Eddie y Booker mejorando sus números, apoderándose del balón mientras que Prepelic se divertía con un Joventut que produjo 30 puntos en el último cuarto.

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