23 de diciembre de 2019
23.12.2019
La Opinión de Murcia
Fútbol. Segunda B
Badajoz00Real Murcia

El Real Murcia del casi, casi

Los granas consiguen un empate que sabe a poco ante un Badajoz al que no son capaces de rematar

22.12.2019 | 21:48
El Real Murcia del casi, casi

FICHA DEL PARTIDO

  • Badajoz: Kike Royo, Iván Casado, Pablo Vázquez, Kike Pina, Toni Abad, Sergi Maestre, Álex Corredera (Julio Gracia, 63), Caballero, Guzmán (Carlitos Portero, 63), Gorka Santamaría y Chris Ramos (Jairo, 82).
  • Real Murcia: Tanis, Álvaro Rodríguez, Edu Luna, Julio Algar, Juanra, Iván Pérez, Juanma, Meseguer, Dorrio (Albert Rodríguez, 88), Alberto Toril (Josema, 75) y Víctor Curto (Peque, 68).
  • GOL:
  • ÁRBITRO: Chavet García. Amonestó al local Sergi Maestre.
  • ESTADIO: Nuevo Vivero

El buen nivel defensivo pese a las bajas de Antonio López y Armando contrasta con la incapacidad para conectar en ataque

Hay partidos como el de ayer que reflejan realmente cuál es el verdadero Real Murcia. Saben competir los granas a los rivales que no saltan al terreno de juego con el depósito de gasolina al 100%. Se vio en Nueva Condomina frente al FC Cartagena y se repitió en el último partido del 2019 ante el Badajoz. El que se confía pensando que los de Adrián Hernández son un equipo fácil de batir, acaban sufriendo. Sin embargo, cuando hay que decantar la balanza, cuando hay que elegir el arma adecuada, ajustar la mira y apretar el gatillo, aparecen de golpe todos los defectos de los murcianistas. Como en épocas de censura, en los momentos en los que toca matar, la pantalla se vuelve negra.

Mereció el Real Murcia sacar algo positivo de Córdoba, pero se volvió de vacío. Tuvo oportunidades para ganar en el campo del Recreativo, sin embargo tuvo que conformarse con un empate. Y ayer, frente a un Badajoz que llegaba lanzado en liga aunque con menos tiempo de descanso después de jugar la Copa el jueves, la historia volvió a repetirse. No fueron los de Nafti el equipo que se esperaba. Su imagen no estuvo a la altura de su clasificación. Nunca lograron tomar el control del juego y apenas inquietaron a un Tanis Marcellán que cogía el guante por la lesión de Lejárraga.

Mientras que el Badajoz decepcionaba, el Real Murcia se venía arriba. Con una presión alta, aprovechaban cualquier robo o cualquier imprecisión de los locales, para tirar de velocidad. Corrían las piernas, pero no la mente. Y ahí está la diferencia entre ganar y empatar o perder. Porque los granas, pese a tener mucha más presencia en el área rival que en otros encuentros, no son capaces de tomar buenas decisiones. Incluso, cuando no hay que decidir, sino solo actuar, tampoco salió bien. Y así, lo único posible era salvar como fuera el 0-0 que lució de principio a fin en el marcador. Un empate que sabe a poco viendo lo que ocurrió sobre el césped. Un punto que apenas da un respiro a un equipo que, pese a llevar su discurso siempre por otro lado, apenas tiene dos puntos de ventaja sobre la zona de descenso.

El Real Murcia tuvo en sus manos al Badajoz durante gran parte del partido. Quitando los primeros minutos, en los que parecía que los de Nafti tomaban la medida a los granas, llegando con facilidad gracias al polivalente Chris Ramos y al sorpresivo Guzmán, el resto del partido estuvo más o menos controlado por los murcianos.

Reaccionaron rápido los de Adrián Hernández. En apenas veinte minutos ya habían cortado las vías por las que el Badajoz intentaba acercarse al área de Tanis. Con un buen nivel defensivo, Edu Luna, Juanra y Julio Algar daban tranquilidad ante las bajas de Antonio López y Armando. En el centro del campo, la presión alta hacía ganadores casi siempre a Juanma y Víctor Meseguer. Por su parte, Dorrio demostró que siempre está dispuesto a la pelea.

El vasco se convirtió pronto en la lanzadera del Real Murcia. Los exgranas Sergi Maestre y Alex Corredera, como afectados por los malos recuerdos del pasado, no respondían en el centro del campo del conjunto entrenado por Nafti. Sin regularidad ni dominio, los pacenses se desesperaban y dejaban el partido donde querían los granas, que no desperdiciaban cualquier intento de salir a la contra.

Dorrio, omnipresente, y Álvaro Rodríguez eran los principales caminos de los locales. Llegaban al área donde estaba casi fijo Alberto Toril, ya que ayer fue más '9' que otras veces por la ausencia de Chumbi. Más se movió Víctor Curto, que en muchas ocasiones incluso bajó al centro del campo para ayudar a sus compañeros a mirar arriba.

El primer paso estaba dado. No sufría el Real Murcia y era capaz de desordenar a la defensa visitante, sin embargo, cuando tocaba encender la luz, nadie fue capaz de encontrar el interruptor. No era falta de pegada; era incapacidad para generar ocasiones. Y es que ahí es donde se evidencia más la ausencia de calidad y de chispa en la plantilla murcianista.

Costaba un mundo crear ocasiones, y cuando llegaban, como ocurrió en el minuto 25 en el saque de un córner, el Real Murcia se encontró a un inspirado Kike Royo. El meta local se lució con una estirada para sacar un remate de cabeza de Víctor Meseguer. Tras ser rechazado por el logroñés, el esférico tocó en el palo para salir rebotado.

Fue la mejor ocasión del partido para un Real Murcia que siguió acumulando llegadas sin ser capaz de acabar con el trabajo. Cuando no fallaba la conexión, se erraba en el remate, y así el Badajoz iba quedando con vidas, lo que generaba miedo por las grandes posibilidades que ofrece la plantilla entrenada por Nafti.

No marcó el Real Murcia y tampoco lo hicieron los pacenses. El partido estaba para el empate a cero. Los granas no tomaban buenas decisiones a la vez que los locales mostraban cierto agotamiento a la hora de encarar a un rival bien colocado y con muchos efectivos en defensa.

Aunque parecía que el partido iba a cambiar en la segunda parte, cuando Nafti movió el banquillo para ganar superioridad en el centro del campo, la tarde siguió siendo favorable al Real Murcia. Primero se beneficiaron los granas de varias interrupciones que impedían a los locales conectarse y posteriormente, cuando el choque ya llegaba a su fin, sacaron provecho de la ansiedad del Badajoz por ganar en su campo.

Cuando más avanzaba el reloj, más cómodos estaban los de Adrián Hernández. Peque y Josema dieron otro aire al equipo, ayudando a cerrar el encuentro en el área de Kike Royo. Sin embargo volvió a ocurrir lo de siempre. El Real Murcia no tiene francotiradores en su equipo. Lo confirmó Josema. En el tiempo de descuento el centrocampista tuvo en sus pies una ocasión en la que se plantó solo delante de Royo, pero disparó al cuerpo del meta local.

Finalmente un empate que sabe a poco y que no ayuda a poner un parche en una primera vuelta -falta una jornada para el cierre- en la que solo se han podido sumar 21 puntos y tras la que los puestos de descenso siguen estando demasiado cerca.

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