16 de diciembre de 2019
16.12.2019
Baloncesto

Los problemas crecen

Sito Alonso se muestra por primera vez preocupado por la situación del equipo y el juego

16.12.2019 | 04:00
Los problemas crecen

Dino Radoncic no puede ocultar su malestar por quedarse durante treinta minutos en el banquillo.

El UCAM Murcia ya no está en un bache. Ha traspasado esa línea delgada que le ha metido en una crisis real y manifiesta. Cinco derrotas consecutivas son muchas. Hasta el momento había sido ofreciendo sensaciones contradictorias: buen juego y malos resultados. Pero ayer, otra vez sin Askia Booker, sus prestaciones sobre la pista cayeron en picado. Solo en los dos primeros cuartos dio la cara; después, batacazo, pérdida de indentidad, un equipo a la deriva. Esta película, por desgracia, ya la hemos vivido en el Palacio de los Deportes en otras temporadas y, por desgracia, no hay que remontarse mucho tiempo para ello.

Por fin Sito Alonso cambió el discurso y se decidió a afrontar la realidad. Por fin se impuso esa autocrítica que hasta el momento había faltado. Porque la realidad es que el UCAM, y no es solo por la ausencia de Askia Booker, se está desdibujando peligrosamente. Está construido para correr, pero juega a un ritmo pausado, sin frescura ni alegría, además de vivir del triple y perder esa confianza tan necesaria para acertar desde la línea de 6,75 metros.

Pero también se han empezado a detectar problemas de gestión por el reparto de minutos sobre la pista. Desde el principio de temporada he mantenido que otorgar tantos galones a un jugador como Booker que no es un líder con carisma podía entreñar problemas. Pero es que ayer quedó patente el enfado de Dino Radoncic con Sito Alonso. Cuando estaba a punto de concluir el tercer cuarto, el entrenador llamó al montenegrino, que hasta el momento había estado al fondo del banquillo, para que se sentara a su lado. Hasta allí se dirigió el joven alero con cara de pocos amigos. Ya se notaba que algo estaba fallando.

Nadie había informado de que tuviera problemas físicos. Por eso llamaba la atención de que tras consumirse tres cuartos, aún no hubiera jugado nada. Radoncic, con cara de resignación, escuchó durante unos segundos las explicaciones del técnico. Pero cuando acabó el discurso del madrileño, se notó claramente que al exjugador del Real Madrid no le convencieron las explicaciones por los movimientos de cabeza que realizó. Acto seguido, Radoncic, que hasta ese momento solo había pisado el parqué para calentar, entró frío como un témpano en el partido. En cualquier caso, la dinámica ya era por ese momento descendente, casi con cada jugador haciendo la guerra por su cuenta mientras que Booker, sentado en el banquillo después de recibir el trofeo al MVP de noviembre, se tocaba esa muñeca que le ha impedido jugar en las últimas semanas, aunque no se sabe por qué problema porque aún no hay un parte médico para explicar sus problemas.

Hasta ese momento de crisis profunda, solo Marques Townes aportó criterio al juego. El escolta, descartado en las primeras jornadas y al que le costó entrar en el plantel después de la llegada a última hora de Larentzakis, ha crecido tanto que ahora nadie discute su importante rol en los esquemas de Sito Alonso. Todo lo contrario que el escolta griego, a quien se le nota en muchas ocasiones desquiciado en la pista, como 'pollo sin cabeza', transmitiendo esa inseguridad a sus compañeros. Su compatriota Dusa Sakota parece que ha vuelto, pero sin duda que no cumple ni la mitad de las expectativas con las que llegó el pasado verano. Al final se han confirmado las sospechas que algunos teníamos sobre esta incorporación, un ala pívot que parece haber perdido esa capacidad para leer el juego que le ha acompañado durante toda su carrera deportiva. Y así, en esa situación, llega el UCAM a un partido el próximo domingo en Madrid ante el colista que será una final aunque habrá muchos que negarán el dramatismo real que tiene el choque en el WiZink Center.

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