16 de diciembre de 2019
16.12.2019
La Opinión de Murcia
Fútbol
Real Murcia01Yeclano Deportivo

Real Murcia-Yeclano: Alejandro, el conquistador

El Yeclano de Sandroni acaba de golpe con la euforia de un Real Murcia que sigue acercándose peligrosamente a la zona de descenso

15.12.2019 | 20:42
Real Murcia-Yeclano: Alejandro, el conquistador
Real Murcia-Yeclano: Alejandro, el conquistador

FICHA DEL PARTIDO

  • Real Murcia: Lejárraga, Álvaro, Antonio López, Edu Luna (Melgar, 68), Iván Pérez, Armando, Manolo, Dorrio, Josema (Andy, 60), Toril y Chumbi (Peque, 60).
  • Yeclano: Miguel Serna, Mario (Alayeto, 82), Uebay, Fran Martínez, Héctor Camps, Carlos Selfa, Álex Vaquero (Iker Torre, 85), Fenoll, Alayeto, Carlos Felipe y Tonete (Renato, 74).
  • GOL: 0-1. Min. 15: Alayeto
  • ÁRBITRO: Carbonell Hernández. Amonestó a los locales Manolo, Chumbi, Andy, Edu Luna; y a los visitantes Tonete, Mario y Vaquero. Expulsó a Armando por doble amarilla en el 93.
  • ESTADIO: Nueva Condomina-Enrique Roca de Murcia. 6.536 espectadores.

Alayeto, tras un fallo de Lejárraga, da la victoria a un conjunto azulgrana que lleva cuatro victorias consecutivas y que vuelve a dormir en puesto de play off.

Santiago Posteguillo nos regala en su trilogía de Africanus una anécdota única. Pese a no estar probado realmente, el escritor valenciano, basándose en algunos historiadores clásicos, relata uno de esos encuentros que, al leerlo, permite relamerse los labios. Los protagonistas no podían ser otros que Publio Cornelio Escipión y Aníbal Barca.

Dos de los generales más grandes que han existido, rivales hasta la muerte, se encontraron en una especie de sauna, y allí, en la tranquilidad, el romano preguntaba al cartaginés que quién era para él el mejor general de la historia. El de Cartago, para evitar pronunciar el nombre de su principal adversario, eligió a «Alejandro de Macedonia». «Con un puñado de hombres derrotó a innumerables ejércitos y recorrió las partes más distantes del mundo, que ningún hombre esperaba visitar», destacaba.

Se refería Aníbal a Alejandro Magno 'El Conquistador', aunque a día de hoy bien podría aludir a otro Alejandro, en este caso Sandroni, el entrenador de moda del Grupo IV de Segunda B. No solo ha convertido el argentino al Yeclano en el conjunto revelación de la categoría sino que además se ha empeñado en hacer creer a sus jugadores que pueden conseguir todo lo que se propongan, y de momento lo está logrando. Ayer, el equipo que hace solo cinco meses celebraba el ascenso a la división de bronce clavó su bandera en el césped de Nueva Condomina, como hacía Jorge Lorenzo cada vez que ganaba por primera vez en un circuito del Mundial de MotoGP.

No se conformó con eso Sandroni, que además presumió de ejército y de trabajo. «Con un puñado de hombres derrotó a innumerables ejércitos», destacaba Aníbal de Alejandro Magno. Pues algo parecido está haciendo el técnico argentino. Con una plantilla en la que se mantiene el bloque de Tercera División, Sandroni, que vive el sueño con los pies en la tierra y sin necesidad de dar vueltas al ruedo, se ha propuesto hacer historia.

No tenía hasta ayer el Yeclano 29 puntos por casualidad. Tampoco ha puntuado en 14 partidos por cosas de la suerte. Solo necesitó el Yeclano plantarse en el terreno de juego para provocar la envidia de los aficionados del Real Murcia que acudieron a Nueva Condomina. Si el murcianismo se empeña en defender que con una plantilla barata y con jugadores de Tercera no se pueden hacer grandes cosas, ahí está Sandroni para demostrarles que tomar placebo en grandes dosis no es bueno para la salud.

Como cada semana, el partido ponía tres puntos en juego, pero tras noventa minutos ofreció mucho más que eso, y pocas fueron favorables para el Real Murcia. Llegaban los granas de una semana en la que habían dado varias vueltas a Nueva Condomina celebrando su victoria en el derbi frente al FC Cartagena y su triunfo en la final de Copa Federación. Llegaban los murcianistas de unos días de cánticos, vídeos, selfies, camisetas conmemorativas y champán. Llegaban los de Adrián Hernández en un mundo ideal que no se refleja en una clasificación en la que el play out está a solo dos puntos y en el que se obvia que hay jugadores en la plantilla, especialmente en la portería, que no dan la talla. Llegaba con la moral tan alta que al término de un mal partido acabó con la cara pintada, cero puntos y con el play out susurrándole al oído. No le fueron mejor las cosas a Adrián Hernández, al que Sandroni le dio un repaso de principio a fin. Y menos mal que, según dijo el técnico grana, tenía más que estudiado a un rival al que lleva enfrentándose varios años en Tercera, porque de lo contrario...

El Yeclano les fue quitando la ropa poco a poco hasta dejarles completamente desnudos e intentando tapar con sus manos las vergüenzas. Solo necesitó un cuarto de hora el conjunto del Altiplano para demostrar a los granas la importancia de saber a qué se juega. Como en los periódicos, donde el libro de estilo marca el trabajo de cada cabecera, los azulgranas han asumido al 100% el recetario de Sandroni. Con un bloque afianzado, son como una cadena de montaje de automóviles, todo sale rodado. Pero en la primera parte no necesitaron ni sacar sus mejores galas para ponerse por delante en el marcador. Ya se encargó Lejárraga de facilitarles el trabajo. El meta madrileño sigue sumando errores a su currículo. El de ayer, a diferencia de ocasiones anteriores, costó demasiados puntos. «Son jóvenes y necesitan partidos», justificó Adrián Hernández al hablar de la inseguridad de la portería.

Tenía claro Sandroni que había que insistir por el flanco defendido por Iván Pérez. Y por ahí martillearon sus hombres al Murcia en el primer cuarto de hora. Los granas solo eran capaces de aguantar con faltas, y en una de esas acciones a balón parado se adelantaron los visitantes en el marcador. Falló Lejárraga en el blocaje, sirviendo a un Alayeto al que no le temblaron las piernas.

Adelantarse en el marcador fue lo que peor le pudo pasar al Yeclano, que dio un paso atrás, pero tienen tan asimilados los conceptos los azulgranas, que ni ese miedo les hizo sufrir. Y es que el Real Murcia no tiene recursos creativos, como se volvió a ver ayer. Con Josema muy lejos de su mejor forma física, y con un centro del campo destructivo con Armando y con un Manolo que ahora mismo tampoco está fino, Serna vivía un choque de lo más tranquilo. Chumbi se conforma con esperar en el área, lo que no es suficiente; y los centros de Iván Pérez, diecisiete jornadas después, siguen yendo al mismo sitio, a la nada. Solo Dorrio aportaba algo de chispa, pero poco más.

La pájara del Yeclano duró lo que tardó el equipo en pasar por vestuarios en el descanso. En la segunda parte los azulgranas, impulsados por su 'Alejandro Magno', fueron un auténtico vendaval. Llegaban con una facilidad pasmosa, acumulaban ocasiones, estrellaron un balón en el palo, les anularon un gol y protestaron por una mano de Edu Luna que podría haber costado la expulsión al murciano.

No era La Constitución, ese campo de pequeñas dimensiones en el que los de Sandroni se han hecho fuertes; era Nueva Condomina, pero daba igual, con trabajo, presión e intensidad, el Yeclano sonrojó a un Real Murcia que volvió a una realidad en la que las vueltas al campo y el champán no aparece por ningún lado.

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