06 de diciembre de 2019
06.12.2019
Fútbol. Copa Federación
Real Murcia42Tudelano

Éxtasis en pleno sufrimiento del Real Murcia

El Real Murcia gana la Copa Federación y un suculento premio de 90.000 euros para sus arcas tras imponerse de forma merecida al Tudelano en una épica tanda de penaltis, en la que Tanis es protagonista al detener dos penas máximas

06.12.2019 | 00:46
Éxtasis en pleno sufrimiento del Real Murcia

FICHA DEL PARTIDO

  • Real Murcia: Tanis Marcellán, Bertomeu (Armando, 91), Edu Luna, Juanra, Kevin García, Manolo, Víctor Meseguer, Albert (Josema Raigal, 68), Andy Escudero (Peque, 71), Alberto Toril y Marcos Legaz (Álex Melgar, 23).
  • Tudelano: Óscar López, Diego (David Soto, 65), Zamorano, Olivas, Lalaguna (Zabaleta, 45), Delgado, Lázaro, Miguel Díaz (Adrián, 93), Diego Suárez (Julen Azkue, 87) Obi y López.
  • GOL: -1. Min. 6: Suárez. 1-1. Min. 61: Alberto Toril.
  • ÁRBITRO: Alberto Morena Llorens, comité balear. Amonestó a los locales Edu Luna, Juanra, Víctor Meseguer, y a los visitantes Ángel López, Diego Suárez y Olivas.
  • ESTADIO: Nueva Condomina Enrique Roca de Murcia, 6.074 espectadores.

Una entidad y una afición castigadas por la angustia, por la indecisión, por los constantes problemas institucionales, se llevó al fin una enorme alegría y un motivo por el que celebrar con orgullo la consecución de un título que no solo trae beneficios a nivel económico, sino que refuerza el vínculo entre plantilla y afición cuando peor están las cosas.

El Real Murcia se exprimió hasta la saciedad en una final de Copa Federación que se decidió en los penaltis y que encumbró al habitual meta suplente, Tanis Marcellán, como héroe del encuentro y del torneo. Pero para un equipo que se resiste a morir, no podía haber mejor desenlace que alzar un trofeo ante su afición con el final más épico posible.

La primera mitad fue un quiero y no puedo para el Real Murcia. El Tudelano no necesitó asomarse más que en dos ocasiones para poner en evidencia la fragilidad defensiva de los murcianistas. Los granas, por su parte, arreciaron sobre el arco defendido por Óscar López sin puntería y con falta de creatividad en los últimos metros. Y, pese a que los centros laterales fueron cuantiosos en el primer acto, no hubo rematador que pudiera conectarlo.

El Tudelano se encontró casi sin quererlo con la ventaja en el luminoso. En su primera llegada, los navarros abrieron el marcador mostrando la falta de contundencia y la indecisión de la zaga local, lo que unido a la mala suerte tras varios rechaces facilitó que Suárez inaugurase el marcador a los seis minutos de partido. El balón llegó colgado desde la banda derecha, y en el segundo palo aparecería Obi para devolverla a la olla. Ningún defensor del Murcia, pese a ser superior en número, metió la pierna, una situación que aprovechó Diego Suárez para controlar y fusilar a bocajarro a Tanis Marcellán.

A partir de ahí, el Tudelano dejó claras sus intenciones. Juntó sus líneas, se encerró en su campo, y achicó espacios y centros laterales como única finalidad en el encuentro. El Murcia fue variando el guion. Manolo trató de manejar la nave con algo de criterio, y Toril, muy activo en la punta de ataque, lo intentó todo sin suerte para lograr el empate.

No obstante, la zurda de Andy Escudero y su habilidad para colgar buenos centros a balón parado se convirtió en la mejor baza del Real Murcia. De hecho, en un rechace tras botar una falta lateral, el balón quedó franco a Albert Rodríguez, quien sacó un latigazo cruzado que propició la estirada del meta Óscar López.

El ecuador del primer tiempo fue de claro color grana. Manolo, tras una buena recuperación, a punto estuvo de alojar la pelota en la escuadra, pero peló la madera tras un toque sutil con su zurda.

La salida del campo de Marcos Legaz por molestias musculares propició la entrada del gigantón Álex Melgar. La acumulación de centímetros en el área rival propició que tantos los laterales como los extremos colgasen balones al área con más asiduidad, pero ni el citado Melgar ni su dupla, Toril, consiguieron conectar alguno de esos envíos.

Tras el descanso, el Real Murcia siguió acumulando minutos de posesión en campo contrario. Así llegó la ocasión más clara de los de Adrián Hernández hasta ese momento: el ayer capitán Víctor Meseguer aprovechó su visión de juego para filtrar un pase entre líneas medido hacia Melgar, pero el atacante murciano perdió la batalla en el mano a mano ante Óscar López. No obstante, el Tudelano replicó rápidamente con un disparo cruzado que buscó la escuadra del palo largo del autor del tanto, Suárez.

Esa jugada parecía un presagio de lo que Víctor Meseguer podía ofrecer a su equipo. El centrocampista alguaceño apareció como no lo hizo en la primera mitad, y la calidad en el juego del Real Murcia creció de forma exponencial gracias a su irrupción.

En el minuto 61, recuperó en campo rival para trenzar una sensacional jugada que acabaría siendo el gol del empate. Tras combinar con Melgar, puso un centro medido a la cabeza de Toril. El ariete mallorquín se elevó sobre todos los centrales, efectuando un giro de cuello perfecto que le permitió dirigir el balón a la cepa del travesaño: se coló por toda la escuadra e hizo total justicia en el marcador.

Fueron los mejores minutos del Murcia. El propio Meseguer, con un disparo lejano, probó al meta Óscar López. Pero la más clara para hacerse con el partido y con el título de Copa Federación la tuvo en sus botas Manolo, un centrocampista cuya inspiración también espoleó a los granas durante muchos minutos. Tras una gran combinación con Melgar, quien cedió de tacón dentro del área, se quedó solo ante Óscar López, pero su disparo, que buscó el palo corto, se estrelló en el lateral de la red.

Pero el bajón físico hizo demasiada mella en el conjunto murcianista. El Tudelano se envalentonó, y consiguió salir de su área para alejar el balón de su portería. Sin tiempo para más, la prórroga se precipitó sobre el estadio Enrique Roca de Murcia, enfervorizando a la afición y provocando que el tiempo extra las fuerzas no flaquearan en exceso para los jugadores murcianistas.

De hecho, la prórroga, la fatiga y los espacios que se generaron trajeron una gran ocasión para cada conjunto. Josema, con todo a favor, la mandó a las nubes ante Óscar López; y en el área contraria, Tanis se lució con una gran palomita tras un testarazo de Olivas.

Los últimos quince minutos de la final fueron el evidente ejemplo de dos equipos literalmente destrozados. Pero la realidad es que solo el Tudelano tuvo una única opción para llevarse el trofeo. El centro desde la izquierda de Zabaleta, en el minuto 118, era atajada entre el meta Tanis y Edu Luna, quedando el balón franco sobre la línea de gol. El otro central grana, Juanra, apareció para despejar y dar a los suyos una última opción de ganar la copa: la tanda de penaltis.

Obi, segundo lanzador del Tudelano, erró su lanzamiento, disparando al centro y adivinando su intención totalmente el meta Tanis. Pero no tuvo suficiente el guardemeta grana, que también atajó el tercero a Olivas. Juanra anotó el decisivo, y el feudo murcanista rugió y celebró como hacía años.

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