03 de diciembre de 2019
03.12.2019
Baloncesto

Una nueva odisea vuelve a poner a prueba al UCAM Murcia

Los finales apretados se han convertido en el talón de Aquiles de la versión más ofensiva de las últimas temporadas del conjunto universitario

02.12.2019 | 21:05
Una nueva odisea vuelve a poner a prueba al UCAM Murcia

La película Match Point, de Woody Allen, arranca con una frase que marca el resto de la trama. «Aquel que dijo más vale tener suerte que talento, conocía la esencia de la vida», decía. Y algo así debe pensar el UCAM Murcia CB después de encajar otro duro golpe el pasado sábado en Manresa. Y es que, ya sea por suerte o por talento, el equipo universitario sufrió otra tragedia el sábado por quinta vez en lo que va de temporada. Cuando parecía tenerlo todo de cara para sumar la que hubiera sido su segunda victoria como visitante en este curso, y la tercera consecutiva en el Nou Congost en su cuenta particular, los nervios, la falta de concentración o una cadena de errores le condenaron de nuevo.

Si el UCAM Murcia se forjó en campañas anteriores siendo capaz de reinventarse por culpa de graves lesiones, como la de Antelo con el posterior paso de Ovie Soko a ala-pívot y el fichaje de Urtasun, o saliendo a flote de situaciones complicadas con personalidad y carácter, como la permanencia lograda el pasado curso con el gran sprint final o la propia salvación frente al Estudiantes en 2012, ahora debe hacer frente a su nueva kryptonita. Resulta paradójico que el UCAM más ofensivo y con más talento en ataque de los últimos años -siendo refernte en la Liga Endesa desde el perímetro y en el rebote en la canasta contraria- tenga problemas para dar la puntilla a su rivales cuando más tocados están durante el encuentro. Cierto es que la mayoría de los cuatro triunfos que ha conseguido hasta ahora han llegado de una forma similar -como ocurrió ante el Valencia Basket o el Morabanc Andorra-, pero el miedo escénico cuando el reloj comienza a agotarse.

A finales de octubre, frente a un Montakit Fuenlabrada tocado, el equipo universitario dominó buena parte del encuentro hasta encarar el inicio del último cuarto con 15 puntos de diferencia (54-69). Sin embargo, un nefasto último cuarto en el que tan solo logró anotar una canasta en juego (un triple de Sakota y dos tiros libres) acabó sentenciando a los murcianos con un triple de Richotti confirmando la estocada (75-74), pese a que el UCAM contó con la última posesión. El balón tocó aro y no entró. Una semana más tarde, frente al Obradoiro en el Palacio, aparecieron de nuevo los síntomas de la odisea en la que actualmente se encuentra inmerso. A falta de un minuto y medio para el final, el conjunto universitario contaba con una ventaja de cuatro puntos (72-68). Sin embargo, tuvo que acabar forzando la prórroga en la última acción del tiempo reglamentario con una entrada a canasta de Larentzakis (76-76). Pero no pudo parar a un Fletcher Magee, el máximo triplista de la liga universitaria norteamericana, que firmó 32 puntos durante el partido con 8 de 14 en triples, y diez puntos en los cinco minutos de añadido que sirvieron para que el cuadro gallego se llevase el triunfo.

Después llegaron los triunfos ante el Morabanc Andorra, con un triple clave de Dino Radoncic, y frente al Valencia Basket, defendiendo a Loyd en el perímetro. Pero la historia se volvió a repetir en Las Palmas. A menos de un minuto para el final, el UCAM consiguió darle un bocado al marcador para contar con opciones claras de victoria (78-77) tras mantenerse a la estela del Herbalife Gran Canaria en el último cuarto. Aunque, Harper y Omar Cook, dos expertos veteranos en este tipo de guerras, castigaron sus errores en las siguientes acciones para evitar el triunfo de los universitarios tras otro partido igualadísimo y cargado de alternancias (85-79). En la siguiente jornada, el último partido en el Palacio hasta ahora, visitaba al UCAM todo un Barcelona Lassa y la ausencia de Booker por lesión parecía desequilibrar todavía más la balanza. Nada de eso, el equipo universitario compitió hasta el final dominando el marcador durante casi media hora de partido. Pero, en el tramo decisivo tuvo que recortar diez puntos en apenas sesenta segundos llegando a contar con un posesión para empatar si llega a entrar un triple algo precipitado de Larentzakis (83-87).

Todo este recorrido para llegar hasta el pasado sábado, donde los de Sito Alonso contaron en Manresa con 13 puntos de renta en el tercer cuarto y con diez antes de llegar al último. Pero encajaron 37 puntos en los últimos diez minutos, con seis triples consecutivos y el último a dos segundos de Margarity. Teniendo Cate la última posesión (93-92).

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