28 de octubre de 2019
28.10.2019
La Opinión de Murcia
Fútbol
Sevilla Atlético 30UCAM Murcia

Tras el espejismo, la debacle

Deshonrosa actuación del UCAM Murcia en su visita a un Sevilla Atlético que golea al equipo universitario, que naufraga en defensa y que baja los brazos a los quince minutos tras el primer tanto

27.10.2019 | 22:02
Tras el espejismo, la debacle

FICHA DEL PARTIDO

  • Sevilla Atlético: Lucho García, Javi Vázquez, Amo, Berrocal, Javi Pérez, Pedro Ortiz, Pau Miguélez (Carlos Álvarez, 81), Diego García, Mena, Pejiño (Simo, 61) y Pana (Juanlu, 78).
  • UCAM Murcia: Iricibar, Johan, Ayala (Kevin Presa, 46), Cristhian Galas, Viti, De Vicente, Vicente Romero, José Higón (Aketxe, 46), Manu Justo (Javi Moreno, 71), Barbosa y David Mayoral.
  • GOL: 1-0. Min. 17: Pana. 2-0. Min. 42: Pana. 3-0. Min. 68: Pau Miguélez.
  • ÁRBITRO: Alberola Rojas, comité castellano-manchego. Amonestó a los locales Lucho García, Berrocal y Mena, y al visitante Rafa de Vicente.
  • ESTADIO: Jesús Navas, alrededor de mil espectadores.

Los de Rivera caen al puesto de play out en la tabla.

Parecía, solo parecía, que el UCAM Murcia había cambiado. Pero como si se tratase de esas promesas de amor que nunca se cumplen, el conjunto universitario olvidó en apenas siete días todo lo bueno que hizo en La Condomina ante el CD Badajoz. Ayer, en Sevilla, ese espejismo que fue el triunfo ante los pacenses duró diecisiete minutos, los que necesitó el Sevilla Atlético para inaugurar el marcador.

Ese primer cuarto de hora del choque en el Jesús Navas fue un 'correcalles' en el que los guardametas fueron protagonistas. Pero el UCAM, que si bien venía cumpliendo de forma aceptable en defensa, se encargó de tirar por la borda el partido en apenas unos instantes.

Quedó claro que en un intercambio constante de golpes, el UCAM lleva siempre todas las de perder. Pejiño y Mena fueron los primeros en probar al meta universitario Iricibar, sobrepasado de trabajo en algunos lances ante la pasividad de la zaga murciana. El portero local, Lucho García, se encargó de neutralizar sendas llegadas, una de Romero y otra clamorosa de Mayoral dentro del área a la que reaccionó de forma magistral el meta hispalense.

Con el Sevilla algo mejor plantado y presionando con efectividad, las bandas, por medio de un Pejiño que marca las diferencias -ya ha sido convocado con el primer equipo- y Javi Vázquez se convirtieron en un quebradero de cabeza para los laterales Johan y Viti, que no encontraron ayuda por parte de los extremos Higón y Barbosa en labores defensivas.

Por tanto, el tempranero desenlace se veía venir. A los diecisiete minutos, Pejiño cabalgó por la banda con Johan conteniendo sin meter la pierna. El extremo zurdo la puso rasa hacia la frontal del área chica donde el matador Pana, sin oposición de los centrales, remachó a la red para firmar el primero de la mañana.

Y, por sorprendente que parezca, ahí moría el partido. El Sevilla Atlético no volvería prácticamente a sufrir en defensa, y la zaga del UCAM ya venía avisando de que no iba a plantar mucha oposición a su rival. Los universitarios cargaron todo el peso del juego ofensivo sobre De Vicente y Romero, un doble pivote que ayer no encontró en ningún momento a la línea de tres cuartos: Higón, Barbosa, Manu Justo y Mayoral desaparecieron. La actividad de la medular sirvió para que los universitarios ganaron peso en el juego y gozasen de más posesión, pero eso no se tradujo en nuevas ocasiones de gol.

Por tanto, el Sevilla Atlético, agazapado y tirando de mucho oficio en defensa, supo esperar su oportunidad para poner la puntilla justo antes del descanso, un momento clave del partido y que, psicológicamente, remató a los universitarios.

La jugada del segundo tanto, que llegó en el minuto 42, retrató a la defensa aún más. Javi Vázquez entró al área por la derecha con mucha facilidad tras marcar la pared con Pau Miguélez. Vázquez, al igual que sucediera en el primer tanto, la puso rasa hacia Pana, que con un toque sutil de tacón engañó a Johan y despistó a Iricibar.

El UCAM terminó de bajar los brazos. El paso por vestuarios, y los dos cambios que efectuó Miguel Rivera, no sirvieron absolutamente de nada. La entrada de Aketxe y Kevin Presa por Higón y Ayala no varió el guion lo más mínimo, ya que los universitarios siguieron contagiados de esa desidia instalada en el equipo.

El Sevilla Atlético, hasta que marcó el tercero, supo aprovecharse del 'otro fútbol'. Las interrupciones, alguna que otra tangana, y los cambios neutralizaron cualquier atisbo de reacción visitante, por mínimo que fuera. El filial hispalense se benefició de la situación, y mediada la segunda mitad, puso la puntilla a un UCAM que volvió a hacer aguas atrás, esta vez a balón parado.

A los 68 minutos, Simo botaba un córner muy cerrado y con buena rosca que cabeceaba en el primer palo un defensor universitario. El balón fue directo hacia el segundo, donde Pau Miguélez, solo y con Kevin Presa haciendo la estatua, empujó la pelota hacia la red a placer ante la cara de decepción del meta Iricibar.

No ocurrió nada más. El técnico del Sevilla Atlético, el exmurcianista Paco Gallardo, pudo permitirse el lujo de introducir en el campo a dos futbolistas en edad cadete. El UCAM bajó los brazos en apenas quince minutos tras el primer gol; quedó hundido tras el segundo antes del descanso; y se dejó llevar hasta el punto de llevarse una sonrojante goleada por parte de un irregular filial.

Con la derrota, los jugadores de ataque quedan totalmente señalados. El UCAM ya es el tercer equipo de toda la Segunda B en esa faceta. Ayer, para más inri, la defensa también se unió a esas ínfimas actuaciones. El resultado de esa desastrosa combinación lo reflejan los resultados y también la clasificación. El UCAM cae hasta el puesto de play out, alcanzar el play off comienza a parecer una quimera y, sobre todo, las sensaciones presagian un año de mucho sufrimiento en La Condomina.

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