15 de octubre de 2019
15.10.2019
La Opinión de Murcia
Atletismo. Superación

Mar derriba el muro de Berlín

La corredora murciana, campeona regional de maratón, brilla en una prueba con 48.000 atletas donde es la mejor española máster 45

14.10.2019 | 22:12
Mar Gómez Nicolás, con su medalla de finisher del Maratón de Berlín.

Corredora popular. Mar Gómez Nicolás tiene 46 años de edad, es madre de dos hijos y trabaja en La Caixa. Con el tiempo se ha especializado en las largas distancias después de acumular un espectacular palmarés en carreras populares de la Región. En el último Maratón de Berlín no solo superó ese muro que todos los maratonianos viven, sino que lo derribó con una marca de 3 horas y 6 minutos que le llevó a ser la mejor española máster 45.

Dice El Principito que «es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó» y que por ello no se debe «renunciar a todos tus sueños porque uno de ellos no se realizó». Y bajo ese principio, Mar Gómez Nicolás (Murcia, 31 de julio de 1973), campeona regional de maratón, se lanzó a un reto: participar en Berlín, donde anualmente se reúnen cuarenta y ocho mil participantes, y acabar con una buena marca, cercana a las tres horas. No solo consiguió rebajar hasta las 3 horas y 6 minutos su registro, sino que se convirtió en la mejor española de la categoría máster 45 y la décima europea en la competición.

Mar Gómez puede presumir de ser una de las corredoras populares más destacadas de la Región. Este mismo año logró la medalla de bronce en el Campeonato de España de media maratón. En su palmarés hay triunfos en la mayoría de pruebas y destacados éxitos en las largas distancias, en las que se ha especializado tras realizar la Ruta de las Fortalezas o la 90K Camino de la Cruz.

Ni siquiera dos embarazos y su trabajo como gestora comercial de La Caixa han interrumpido una carrera deportiva, a la que llegó después de ganarse la vida como bailarina mientras que estudiaba Económicas. Y entre carrera y carrera en una trayectoria deportiva que inició en 2002 junto a unos compañeros del gimnasio, alimentó un sueño, ese que todo runner fomenta conforma va superando retos en su vida. Después de cinco maratones en sus piernas, llegó el momento de dar un paso más, de sentir las emociones que solo una cita de ámbito mundial puede proporcionar. «Han sido cuatro meses intensos de preparación, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de mi entrenador, Eugenio García Miralles, y de mi nutricionista, fisioterapeuta y preparador físico. Ni un helado me he tomado en todo este tiempo y no me he saltado ni uno solo de los entrenamientos», recuerda Mar Gómez, a quien se le entrecorta la voz y se le enrojecen los ojos de la emoción cada que vez rememora esos momentos únicos vividos durante todo el proceso.

Fue una jornada lluviosa, desapacible, totalmente opuesta a las condiciones en las que había entrenado durante todo este tiempo en la 'infernal' Murcia, la que vivió en Berlín. Pero pese a ello, «entré entera. Me taparon enseguida para que no me enfriara y yo lo único que hacía era llorar de la emoción», recuerda esta luchadora del asfalto, que previamente a la prueba «había calculado que podía estar en 3 horas y 7 minutos, rebajando en diez minutos mi marca. No tenía molestias y me sentía muy segura», afirma una corredora que hace tres años dejó de ser autodidacta para someterse a la disciplina que le marca un grupo de profesionales, entre los que también se encuentra Francisco Javier Hidalgo, de Clinalgia.

Por ello, en todo este tiempo solo tuvo que parar una vez por una sobrecarga tras proclamarse campeona regional de maratón, y quizás también por ello no tropezó con el muro que casi todos los atletas amateurs viven en una carrera de esta distancia: «No sentí el muro ni a los 30 ni a los 38 kilómetros», recuerda Mar Gómez, quien está convencida «de que habría bajado aún un poco más mi marca si no llega a empezar a llover». Por ello, esta historia de superación no ha acabado en Berlín pese a que no recibe ayudas y tiene que sufragar todos los gastos de su bolsillo. El próximo reto es Nueva York y bajar de tres horas. Pese a contar ya con 46 años de edad y de tener que compaginar una ajetreada vida laboral con la familiar y la deportiva, en el horizonte está el récord regional, que está en poder de Natalia Cegarra desde 2002 en 2 horas, 54 minutos y 26 segundos. De momento, disfruta todos los días contemplando esa medalla de finisher que se trajo colgada del cuello desde Berlín.

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