13 de octubre de 2019
13.10.2019
Baloncesto
San Pablo Burgos9282UCAM Murcia

La derrota más larga del UCAM

El conjunto universitario vuelve a ser vulnerable en defensa y sufre de su propia medicina al caer ante un San Pablo Burgos liderado por McFadden desde el perímetro

12.10.2019 | 23:27
La derrota más larga del UCAM

El partido se detiene durante cuarenta minutos por la avería electrónica de una de las canastas del Coliseum.

Casi tres horas. Ese es el tiempo que duró el sufrimiento del UCAM Murcia CB ayer en Burgos. Ni siquiera el parón de cuarenta minutos, por culpa de la avería del marcador electrónico de unas de las canastas del Coliseum durante el tercer cuarto, ayudó a que el guion del conjunto universitario cambiase. Una película que ya se vio hace un par de semanas en el WiZink Center, y a su conclusión la reseña de Sito Alonso volvió a ser la misma. El UCAM volvió a olvidarse de la defensa en su segundo partido como visitante este curso en la Liga Endesa y lo pagó de nuevo caro al tener que ir a remolque de un San Pablo Burgos que se mantiene invicto (92-82). Al entrenador universitario se le vio más molesto que nunca con sus jugadores durante los tiempos muertos a través de la televisión al comprobar como su plantilla es más vulnerable cada vez que juega lejos del Palacio, y el UCAM sufrió su propia medicina ante un equipo con un gran acierto desde el perímetro -con McFadden y el exuniversitario Benite como referentes- y que también le igualó la lucha por el rebote.

Todo eso se suma a las 17 pérdidas de los murcianos durante el encuentro, que se tradujeron en demasiados puntos, en un día en el que Askia Booker no logró encontrar su sitio en la segunda parte. El jugador norteamericano, que llegó a repartir hasta ocho asistencias, no pudo anotar en toda la segunda mitad y San Pablo Burgos fue cuando aprovechó para conseguir sus máximas ventjas con la máxima de hasta 16 puntos. Los de Sito Alonso intentaron volver al partido varias veces, pero el machaque psicológico de remar a contracorriente les acabó pasando factura. Así se escapó la posibilidad de igualar el mejor inicio del UCAM en los últimos nueve años en la Liga Endesa y deberá aprender la segunda lección rápidamente al jugar lejos de casa la próxima semana frente al Montakit Fuenlabrada.

Las cosas no pudieron comenzar peor para el UCAM en el Coliseum de Burgos cuando al inicio de partido fue un calco a lo ocurrido en Madrid hace apenas dos semanas. Un parcial de 7-0 para el San Pablo marcado por la falta de solidez en defensa y las malas decisiones en ataque provocaron que Sito Alonso tuviese que pedir el primer tiempo muerto en los dos primeros minutos de partido. «Ahora mismo no estamos en la pista», dijo el entrenador unviersitario en inglés a sus jugadores. Costó arrancar, pero se consiguió gracias a Askia Booker. El norteamericano se echó el equipo a las espaldas y dos triples consecutivos, el segundo desde muy lejos, dieron vida a los murcianos (9-6). Otra gran acción de Booker con Eddie permitió al ala-pívot calentar la muñeca y colocar el 9-9 en el marcador. Sin embargo, llegó la respuesta del San Pablo Burgos y Javi Vega volvió a poner tierra de por medio tras las canastas de McFadden y Clark (21-13). Pero el equipo universitario volvió a responder, se hizo con el rebote y las canasta de Larentzakis, Hunt y un 'alley oop' de Rojas cerraron los primeros diez minutos (21-20).

Un triple con tiro adicional de Booker sirvió para abrir el segundo cuarto y mantener la igualdad en el marcador (24-24). Sin embargo, a partir de ahí, llegó la exhibición de McFadden desde el perímetro. Siete triples del jugador del San Pablo Burgos en los primeros veinte minutos de juego mantuvieron al cuadro local a la cabeza, aunque el UCAM nunca bajó los brazos. Ni Larentzakis ni Rafa Luz pudieron parar al exterior, y los de Sito Alonso mientras equilibraron su ataque. El conjunto burgalés aprovechó el viento de cara para poner la máxima ventaja del encuentro (39-29) con un triple de Vítor Benite, pero una técnica señalada a Fitipaldo sobre Booker volvió a dar oxígeno a los murcianos. Eddie transformó el tiro libre y 'sacó' la máxima ventaja de la acción con un triple en la jugada posterior. A partir de ahí, los universitarios intentaron rascar puntos en la zona con dos acciones de Radoncic mientras que McFadden seguía a lo suyo, y así se llegó al descanso (47-43).

El paso por vestuarios no cambió las tornas. El UCAM arrancó el segundo tiempo con un Booker en su mejor versión asistente, como ya hiciera al término del período anterior, y entendiéndose con Dino Radoncic para que el alero anotase bajo la canasta. Sin embargo, un triple de Benite y dos canastas consecutivas bajo el aro de Lima permitieron al San Pablo Burgos llevar la voz cantante en el marcador (59-51). Fue entonces cuando los errores ofensivos penalizaron más que nunca a los universitarios, que estuvieron cerca de tres minutos sin anotar, y Tokoto rompió la mala racha de ambos. Lecomte acercó a los de Sito Alonso con un triple, pero llegó la crisis del marcador. Una avería con una de las canastas del Coliseum de Burgos provóco que se detuviese el encuentro con el resultado de 64-56.

Restaban dos minutos y ocho segundo para finalizar el tercer cuarto cuando, después de un tiempo muerto solicitado por el conjunto local, la bocina se averió, provocando una desconexión total con el sistema electrónico de unas de las canastas. El partido estuvo parado cerca del los cuarenta minutos y los jugadores de ambos equipos realizaron durante ese tiempo las típicas ruedas de calentamiento hasta que ser reanudó el juego con los antiguos marcadores de posesión en las esquinas. Tras la reanudación, las cosas no fueron a mejor para el UCAM, ya que un triple de Bassas puso la máxima ventaja del partido con un +11 (67-56) y solo una canasta de Lecomte permitió rebajar la distancia sobre la bocina del cuarto (69-60).

Había algo de esperanza en el equipo murciano para que ocurriese algo que lo cambiase todo en diez minutos. Pero no fue así. La agonía se prolongó en el tramo final, que también fue más largo de lo habitual. Sito Alonso pidió a sus jugadores más orden y entrega en el ecuador del último cuarto después de que un triple de Benite elevase la máxima ventaja del encuentro hasta el +16 (81-65), y el UCAM trató de ponerse el mono de trabajo para pelear por recortar distancias. Y así lo hizo, ya que desde el tiro libre con Emanuel Cate y desde el exterior, con Sakota, se produjo un acordeón constante en el luminiso. Pero el UCAM no fue capaz de bajar de la barrera psicológica de los diez puntos en varias acciones claves que podrían haber despertado el nerviosismo en los jugadores de Joan Peñarroya y el San Pablo acabó cerrando el partido (92-82).

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