07 de octubre de 2019
07.10.2019
El deporte, en primera persona

"No me voy a emancipar por ser árbitro de ACB, seguiré viviendo con mis padres"

"He ascendido con 23 años, pero no puedo decir una receta mágica porque no la tengo", asegura Cristóbal Sánchez

07.10.2019 | 04:00
Cristóbal Sánchez Cutillas.

Árbitro más joven de la Liga ACB. Cristóbal Sánchez Cutillas (Abanilla, 21 de junio de 1996) lleva una carrera meteórica como árbitro de baloncesto. Comenzó a pitar con 16 y con 23 se ha convertido en el más joven de la máxima categoría nacional. Maestro de Primaria, está en la lista de espera para trabajar y no tiene previsto cambiar nada de su vida cotidiana. Este año va a hacer un Máster y estudiar inglés.

¿Por qué pita, Cristóbal?
Me hice árbitro porque fui jugador desde niño y cuando entré en Bachiller hice el curso de colegiado animado por un primo que es auxiliar de ACB. Durante el primer año que estuve jugué y pité, pero cuando fui recibiendo unos ingresos con 16 años, que por pocos que fueran ya eran más de lo habitual, me fue gustando. En 2º de Bachiller dejé de jugar y me dediqué a arbitrar porque me enganchó este mundo. Encima, empecé a formar un grupo de amigos dentro del arbitraje, que hizo que me llamara cada vez más la atención este mundo, y al final, cuando menos te das cuenta, eres árbitro. Además, pensaba como un árbitro, veía el baloncesto de manera diferente y esa fue la razón por la que estoy aquí ahora mismo.

¿De qué jugaba?
De base.

Si dejó de jugar, tampoco sería muy bueno, ¿no?
No, regular, por eso me hice árbitro. Jugué en el CB Murcia hasta segundo año cadete y primero de júnior, que estuve en Maristas.

Imagino que habrá jugado muchas veces en las pistas del Príncipe de Asturias porque vive enfrente.
Mucho, pero mucho. Después, cuando dejé de jugar y me entraba el gusanillo, iba a echar el rato y quemaba el mono porque competir es algo que motiva y gusta.

Llegar con 23 años a ACB no es algo normal. ¿Qué tiene que no tienen otros?
Yo me he dedicado a arbitrar, a hacer lo que me han dicho y a trabajar. No te puedo decir algo que haya hecho diferente al resto para llegar antes. Simplemente hacía mi trabajo lo mejor que sabía y podía, y he tenido la suerte o el privilegio de ascender con 23 años, pero no te puedo decir una receta mágica porque no la tengo.

Pero es que solo ha estado un año en LEB.
Estuve un año vinculado a Liga EBA, después me ascendieron con plaza. Después estuve un año en LEB, en el grupo de la FEB, y ahora en ACB.

Vamos, que es el 'júnior' del arbitraje español.
Así es, soy el más joven de la categoría.

Pues tiene compañeros que podrían ser su padre.
Mejor para mí porque son de los mejores árbitros de Europa y del mundo y eso me sirve para aprender. Mi madre me lo dijo antes del primer partido, a disfrutar y aprender, y es una frase que me marcó porque es verdad. Este año y estos primeros partidos tengo que disfrutar de una liga que yo siempre he visto como un referente.

¿Cuando era jugador, le daba caña a los árbitros?
Nunca he sido de los pesados, sí que he hecho algún comentario y alguna vez protestaría más de la cuenta, pero nunca fui un jugador problemático ni que diera demasiado el follón.

¿Y qué le dicen ahora sus amigos, esos que fueron compañeros suyos de equipo?
Mira, se alegran mucho porque el baloncesto en Murcia es un mundo muy pequeño, todos nos conocemos y cuando alguien consigue llegar alto, el resto de la gente se alegra, no hay envidia por ningún lado.

¿Cuándo se enteró que iba a estar en ACB?
Me enteré por un compañero, Sergio, que está en el grupo 1 de la FEB. Yo iba con el coche, no me había enterado de nada y de repente me llamó. Coincidó que esos días fueron las riadas y me llamó gritándome, diciéndome si había visto el móvil. Él estaba muy contento pero yo no tenía ni idea de lo que estaba ocurriendo. Fue él quien me dio la noticia.

Pensaba que lo haría de forma más formal.
Él se adelantó a la forma oficial, pero es una forma de ascender que no se te olvida seguro.

¿Y ahora, qué va a hacer con los estudios?
Ya terminé la carrera. Acabé Magisterio de Primaria el año pasado en la UMU, hice la oposición, aprobé los dos exámenes y estoy en la lista de interinos, y ahora espero a que me llamen para dar clases, pero también voy a hacer un máster a distancia, estudiar inglés€

¿No han cambiado sus planes por subir a ACB?
Es que no me esperaba ascender. Yo me había programado el año de una manera y al pasar esto, supone más trabajo entre semana, pero los fines de semana se plantean igual. La programación puede cambiar algo, pero se mantiene el grueso, que es hacer mi máster y el inglés.

¿La preparación física es ahora más exigente?
La preparación física la hago igual, pero sí que hay que dedicarle un poco más a la preparación mental porque no es la misma presión ni tensión, la toma de decisiones cambia. Tienes que ser más fuerte mentalmente para convivir y asumir el error. Solo llevo un partido y te lo estoy diciendo así como si llevara ya toda la vida, pero todo es un escalón más, ya no es tanto lo físico como lo mental.

¿Y cómo se trabaja para asumir más presión?
Lo que intento es ser más frío, ser capaz de abstraerme del ruido, de los comentarios, mucho contacto con los compañeros, qué te dicen, cuándo te miran, el apoyo que te dan... Eso me sirve muchísimo para ser capaz en el partido de abstraerme del resto.

¿Y qué han podido ver en usted?
No lo sé. Yo siempre me he tomado el arbitraje muy en serio. Desde que empecé, prioricé y al ascender y adquirir más importancia, lo fui profesionalizando. También te digo que desde que me enganchó estaba deseando que llegara el fin de semana, ver las designaciones, con qué compañero pitaba€ Y luego el trabajo, tener el máximo respeto a los jugadores, sean de la categoría que sean. Un compañero veterano de Murcia me dijo una vez que yo tenía tres partidos en un fin de semana y que quizás no le daba a todos la misma importancia, pero al equipo al que pitas se ha tirado toda una semana preparando ese encuentro y se merece un respeto. Fue una frase que me llegó y me llamó la atención. Tanto respeto merece un equipo de infantiles como uno de ACB.

En el baloncesto sí que un árbitro de Murcia puede pitar al UCAM. ¿Eso le motiva o no le gusta?
La única diferencia es que podría venir a verme gente que habitalmente no puede hacerlo porque pito fuera de Murcia, pero el resto es igual. Es un equipo más y un pabellón más que hay que afrontarlo de la misma manera.

Es que el baloncesto es diferente hasta para eso.
Sí, es diferente, pero a nosotros nos evalúan en cada partido, por eso no tendría sentido que le pitara a cualquier equipo a favor o en contra a propósito porque lo único que estaría haciendo sería tirar piedras contra mi tejado.

¿Consume baloncesto como espectador?
Siempre. El fútbol nunca me ha llamado la atención y en mi casa, desde mi padre hasta mi hermano pequeño, que ahora también es árbitro, todos hemos jugado al baloncesto. Empecé a jugar con 9 años porque entonces vivíamos en Cieza y mi hermano mayor jugaba en Murcia y lo traían aquí. Entonces, mientras él entrenaba, nos apuntaron a una escuela y una cosa llevó a la otra.

¿Usted es ciezano?
No, soy de Abanilla y déjalo bien claro. Lo que pasó es que mi padre estaba trabajando en Cieza cuando yo nací, pero en cuarto de Primaria nos mudamos a Murcia y nos quedamos aquí.

¿Quién ha sido su referente arbitral?
El principal es Luismi Castillo, es que lo veía por televisión. Susana Gómez también ha jugado un papel muy importante, y también me gusta un árbitro letón que se llama Olegs Latisevs, que transmite mucho en la pista, su expresión corporal€

¿Es de los árbitros que dejan a los jugadores hablar mucho?
He sido jugador y sé lo que es hablar con el árbitro. El problema es que todo tiene su momento y su lugar. En un momento puntual sí que podemos dialogar con los jugadores, pero lo que no podemos hacer es tirarnos todo el partido hablando porque al final nosotros tenemos que atender a 24 jugadores y los entrenadores.

Arbitrar en ACB da para vivir, ¿le ha dicho a sus padres que se emancipa?
Yo vivo con mis padres, así que seguro que me da para vivir, pero no me voy a emancipar, voy a seguir viviendo con ellos.

¿Hasta qué punto ha cambido su vida?
Sigue igual e intento que siga igual. Ricky Rubio dijo una frase que es 'nunca abajo y nunca arriba'. Es eso, ahora acabo de ascender, pero también hace quince años subieron compañeros que ahora ven esto con normalidad y como un trabajo, por eso hay que afrontarlo con la normalidad que merece.

Vamos, que no va a renunciar a ser profesor.
Tengo que verlo porque ser maestro también lleva mucho trabajo durante la semana. También el que mucho abarca poco aprieta.

¿Por qué maestro?
Por vocación, me encanta. Mi madre es profesora, un par de tías que también lo son y más familiares.

¿Y sigue echándose las pachangas con los amigos?
Ahora llevo más cuidado porque me lesioné una vez, en verano, y no me perjudicó para la temporada, pero intento reducirlas y llevar más cuidado si alguna vez juego.

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