14 de septiembre de 2019
14.09.2019
Entrevista
Entrenador del UCAM CB

"Quien ahorre en esfuerzo con un partido a la semana, no debería estar en el equipo"

Sito Alonso lidera un nuevo proyecto del UCAM Murcia CB después de conseguir la permanencia en la Liga Endesa, y confía en poder desplegar un baloncesto alegre

14.09.2019 | 04:00
"Quien ahorre en esfuerzo con un partido a la semana, no debería estar en el equipo"

Francia acaba de eliminar a Estados Unidos en los cuartos de final del Mundial de China, y Sito Alonso sigue atento el partido entre Australia y la República Checa a través de su móvil en el restaurante La Vieja Ermita. «Esto es un sacrilegio para mí», dice entre risas. El UCAM Murcia CB se encuentra a dos semanas de arrancar una nueva temporada en la Liga Endesa, la novena consecutiva por primera vez en su historia, y el entrenador madrileño confía en poder dar una acelerón tras la llegada de Rojas, Rafa Luz y Radoncic una vez finalizada su participación en la cita mundialista con sus selecciones. La renovación de Sito Alonso a principios de verano y la conformación de la plantilla han vuelto a elevar la ilusión de la afición tras un año muy difícil. Y el UCAM vuelve a ser peligroso. Porque ya trabaja sin poner un solo límite.

¿Cómo valora la pretemporada a dos semanas del inicio?

Con una carga física importante ahora, pero también de aspectos tácticos con los que vamos a intentar formar un bloque que esperemos que sea competitivo. Es verdad que no tenemos una velocidad muy alta, no vamos muy rápido, porque estamos intentando asentar bien las cosas y no pasamos al siguiente paso hasta que no tengamos un control bueno de lo que hacemos. Creo que daremos un acelerón cuando estemos todos la semana que viene, que será obligatorio, porque necesitamos dar un paso adelante en muchas cosas que todavía tenemos entre alfileres. Necesitamos llegar al inicio de liga con las cosas básicas controladas.

¿Le ha ayudado tener la plantilla cerrada en julio?

Está claro que es mejor tener la plantilla cerrada lo antes posible, siempre que las expectativas que esperabas para confeccionarla se hayan cumplido. Ha sido un verano productivo, el club ha trabajado de forma rápida y creo que estando siempre al tanto de las cosas que mejor nos podían convenir. El poder cerrarla tan pronto supone una mejor organización, pero hasta que no estás in situ con el equipo no te das cuenta de las jugadas que puedes hacer o encauzar algún tipo de sistema que puede ser bueno. Sí puedes dar una idea de lo que quieres, y en eso ha sido muy positivo el verano.

¿La plantilla se ajusta a la idea que tenía cuando renovó?

Lo primero era renovar a gente importante para nosotros como Booker, Lecomte –que tenía una cláusula– o Radoncic, para continuar con el trabajo anterior que hicimos. Y luego a jugadores que necesitábamos tener porque ellos mismos tenían ganas de demostrar lo vivido el año anterior. El propio Cate, que aunque tenía contrato tenía ilusión por seguir; Tumba, que después de la lesión quería prestar servicios de nuevo al club estando al cien por cien, y Rojas, que refleja un poco el esfuerzo para salvar la categoría y es un poco el estandarte de esto. Luego está Edu Durán, que el año pasado no tuvo actuaciones muy vistosas por los minutos que disputó, pero a nivel anímico sí ayudó al grupo más de lo que la gente puede imaginar. Cuando no juegas tienes dos opciones: remar a contracorriente o soplar lo máximo que puedas, y escogió la segunda. Además, como jugador tiene cosas que me gustan y es un premio al esfuerzo realizado para que las cosas fuesen bien.

La mayoría de los jugadores dicen que usted ha sido clave para seguir o renovar. ¿Ha tenido que pasar mucho tiempo al teléfono para convencerles?

No. Siempre he dicho una cosa que es fundamental, y es que cuando alguien te tiene que convencer para quedarte es que no tienes ganas. Convencer a alguien para venir a un equipo creo que no es bueno. Tienes que explicar las razones por las que quieres que vengan, pero sin mentiras. A veces he tenido la oportunidad de reunirme con jugadores extranjeros, o hablar por teléfono, que esperaban que les dijera algo que no les he dicho y al final no he conseguido el fichaje. No pretendo engañar a nadie, cuando he hablado con los jugadores ha sido para ver el rol que van a tener, y la verdad es que tenían muy buena disposición todos de venir al UCAM Murcia. Eso es lo que estábamos buscando, que tuvieran el perfil de jugador a nivel táctico-físico y que quisieran estar. Y eso se ha cumplido.

Durante la pretemporada también ha insistido en definir los roles. ¿Van a cambiar con las nuevas incorporaciones?

Al tener nuevos jugadores hay otros que tendrán un papel diferente. Los que vienen tienen que asumir un rol distinto, porque antes no los teníamos, y los que se quedan tienen que asumir el papel fundamental del año pasado, no cambiarlo, y luego ver si hay que modificar algo de importancia, de defensa, de tiros... El éxito de un equipo es el entendimiento de los roles y la ilusión por ejecutarlos. El éxito radica en eso, en ser capaces de hacer esfuerzos pensando en lo que el equipo necesita de ellos. Creo que eso se demuestra cada año y hay varios ejemplos.

¿Le preocupa el 'peaje' que pueden pagar los jugadores que han disputado el Mundial?

Está claro que hay un desajuste, porque han adquirido un nivel competitivo de la competición más importante a nivel FIBA y hay otros jugadores que no han alcanzado ese pico. Pero el mérito es que junto al preparador físico logremos cuidar a los jugadores y que los picos se ajusten en la medida de lo posible. Pero no renunciaría nunca a eso. Es fantástico que jugadores del UCAM Murcia puedan representar a sus selecciones en el mejor campeonato a nivel FIBA. Es una alegría y nos tenemos que ajustar al trabajo que hay que hacer. Hemos tenido contacto casi a diario, han recibido información para que, dentro de sus posibilidades, pudiesen verlo y es nuestro momento de ponernos a tono táctico. No podemos esperarles, pero sí que pueden suplir el tono táctico con el nivel físico.

Al final del curso se esperaban varios cambios y al final no han resultado ser tantos...

Es que, particularmente, el año pasado me divertí mucho con el equipo, muchísimo. Entonces creo que muchos de los que se han quedado, y algunos de los que no han podido seguir, rindieron a un nivel alto el tiempo que estuve con ellos. Ayudaron a salvar al club de una situación comprometida en un momento determinado de la competición, tanto en febrero como tras la derrota ante el Gipuzkoa Basket, y quería verles de inicio con la confianza y el conocimiento que ahora tenemos de ellos rodeados de gente que aportase algo diferente. Cambiar todo el bloque de golpe, después del buen sabor de boca con el que acabamos, creo que era innecesario.

Pero no es lo normal en el baloncesto porque los objetivos iniciales de la temprada no se alcanzaron, solo la permanencia.

El problema es fijarse objetivos a nivel de Copa del Rey o el play off. Es un error grandísimo en un equipo de las características del UCAM Murcia. Nunca lo he hecho en equipos como el Gipuzkoa Basket o el Bilbao Basket, pese a que tenía un poco más de nombre aunque la situación económica era similar a la nuestra ahora. El UCAM es un club serio, que está estabilizado, y el Bilbao tenía problemas, pero su presupuesto era parecido. Creo que hay que marcarse un objetivo claro, que es conjuntar un equipo y ser lo mejor posible, no ponerte límites que puedan ponerte una presión innecesaria. El presupuesto no me importa, porque no es un tema mío, lo que es mío es intentar ser lo mejor posible y hay que ser realistas con las cosas a pactar con el equipo. Hay una primera vuelta para ver el nivel que podemos dar y, una vez que evaluemos todo esto, vamos a ver a qué aspiramos. Pero hay que trabajar sin poner límites. ¿Por qué hay que marcar uno determinado como la Copa? Si pienso en la Copa a lo mejor luego acabo el decimocuarto... ¿Por qué no acabar segundos? Es importante ser los mejores en lo que estamos haciendo, desde el entrenador hasta cualquier persona del club tenemos que tener un carácter positivo cuando las cosas van bien, y también cuando van menos bien. Eso es lo que rodeaba al equipo al final del año pasado y no podemos relajarnos. A partir de ahí veremos lo que podemos dar.

Por lo que hasta ahora se ha visto el equipo va a atacar y defender de forma diferente a la de los últimos años. ¿Es un cambio de ciclo respecto a otras temporadas?

La verdad que no soy consciente un poco de esa situación. Un club puede tener un estilo, y yo creo que hay que respetarlo, porque es un estilo con el que se le identifica. Pero luego fichas a un entrenador que tiene una forma de ser y que, si no le dejas evolucionar como tiene previsto, no es necesario que le fiches. Siempre he tenido en mente que el equipo tiene que jugar en función de los jugadores que tenga, porque si creas una filosofía en la que no puedes conseguir a los jugadores adecuados para ello, y la implantas, entonces el jugador no estará a gusto. Aunque tenga que haber disciplina y rigor, los éxitos dependen de si el jugador cree en lo que hace. Un jugador es lo más importante porque es el que juega, los que estamos alrededor tenemos que exigirle y, sobre todo, ayudarle a que sea lo mejor posible y disfrute haciendo lo que hace. Mi única sensación que tengo es que me gusta expresar mi misma alegría por entrenar baloncesto a los jugadores. Si pueden jugar de forma alegre, dinámicos, defender, no tener un corsé muy grande... y a la vez tener seriedad, creo que es lo mejor para ellos. A ver si somos capaces de conseguirlo, porque es lo más difícil.

En su llegada quería un equipo incómodo y plantó cara a los grandes e incluso ganó en Manresa o Badalona. ¿Se puede llegar a ser más incómodo?

Creo que la incomodidad la veo reflejada en esa frase que dije en cuanto a ser incómodos para todos, no solo en los que en teoría te tienen que ganar. También contra el Gipuzkoa Basket, que nos ganó, el Obradoiro, el Breogán... que todos cuando llegue el partido piensen que somos un equipo muy pesado a la hora de defender y atacar. Me gusta que el rival nos vea así, peligroso en ataque e incómodo en defensa. Pero la ilusión que me genera cualquier proyecto es intentar tener el balón lo antes posible, aunque te cueste alguna canasta fácil. Arriesgar para poder disfruntar corriendo, aunque siempre no se podrá hacer. Por eso hay una estructura ahora que necesitamos cuando no podamos robar el balón o no se pueda correr, que tengamos una cosa básica que nos permita competir siempre. Eso me gustaría generar esta pretemporada.

¿Hay reboteadores en el equipo para poder correr?

Sí, por eso creo que el poder correr no solo depende de que cojas muchos rebotes. Es una parte, otra es robar balones, defender o que te metan canasta y salir corriendo. Al final, el juego lo decides tú y el equipo que tenemos puede jugar cinco para cinco, pero a campo abierto va a encontrar más ventajas. Aunque es verdad que no tenemos un especialista en el rebote defensivo, nuestros interiores sí que pueden trabajar bien. Si luchamos para ser los mejores quizá nos quedemos en una zona intermedia para encontrar lo que estamos buscando.

Durante el verano se pensaba que Tumba y Hunt eran incompatibles, y al final siguen ambos...

La verdad es que no quería a otros 'cincos'. Nunca he tenido la sensación de que fuese uno u otro, lo importante para el club es buscar en el mercado y ver que lo que te puede ofrecer es mejor que lo tuyo. Puedes intentar traer a otro, pero si tus interiores necesitan 3-4 balones para jugarse cada 2-3 minutos cuando tienes a mucha gente que puede anotar y generar... Necesitamos finalizadores y gente que trabaje para el equipo. Los tres (Cate, Tumba y Hunt) tienen importancia en este rol, y necesitamos gente así que se pueda sacrificar por el trabajo como mayor virtud. Luego también tenemos a otros que trabajan para anotar canastas, no tienen que vaguear, pero tienen que cumplir un papel que si no lo hacen vamos a tener problemas.

¿Sakota puede suplir, en caso de necesidad, la figura de un 'cinco' abierto?

Es que lo del cinco abierto lo tienen pocos equipos. Ahora, en el Mundial, España, Serbia... Eso es una cosa novedosa que tiene que tener un papel, pero también una situación táctica que podemos buscar con Sakota. Aunque creo que podemos tener otras opciones que no sean esas. Prefiero que los tres pívots no salgan por fuera en este momento, ya tenemos jugadores capaces de meter desde el exterior. Vamos a trabajar también por dentro, hacer buenos bloqueos... Si los tres son capaces de meter seis puntos cada uno, ya son los 20 de un anotador. Pero también seis rebotes o un par de tapones que intimiden en la zona y así poder trabajar tranquilos por fuera. Que nos sirvan como hombres de seguridad. Estoy contento, sí que en una situación táctica puedes jugar con Sakota, e incluso con Radoncic, pero tienes que ver quién es el otro pívot. Si le paras o le atacas. Te pueden hacer daño, pero podemos hacerlo de otras formas.

Este año no tendrá que hacer convocatorias.

Eso nunca se sabe. Porque una de las cosas que he aprendido aquí en este tiempo es que todo puede pasar. Lo importante no es tener muchos jugadores, te tienes que adaptar. Hay que ser ambiciosos, no tengo ni idea de si va a pasar algo, pero no estamos cerrados a nada. No me importaría que hubiesen convocatorias, es difícil para el entrenador, pero es una exigencia máxima para los jugadores.

Pero ya no está el aliciente de los partidos entre semana para convencer a los que menos juegan y tenerlos contentos.

Convencer a nadie, como he dicho en la pregunta anterior. Esta es la situación, si quieres jugar hay que pelear. Obviamente, cuando pelean todos, el entrenador es el que elige y va a depender del partido. Es difícil que vayan a jugar los doce en cuarenta minutos, pero esto nace del aprendizaje de todos. Yo he aprendido así, de los disgustos que te has llevado con los 8-9 jugadores que tienes y llega una lesión importante. Tener la capacidad de cubrir eso sin ir al mercado es importante, aunque si hay que acudir, se hace. Si por ejemplo llega una lesión de 4-5 semanas en un alero, pues podemos poner a Eddie o Dino. Si se lesiona un escolta, pues tenemos a Rafa Luz, Lecomte o Booker... Tener armas suficientes dentro de un partido y, si no hay lesiones, contar con una variedad táctica que el rival pueda pensar que vas a utilizar aunque luego no lo hagas.

Hemos visto los porcentajes de Jarell Eddie desde el triple en la pretemporada. ¿Es un caso parecido al de Booker?¿Tiene carta blanca para tirar?

¿Para tirar de tres? Cien por cien. Siempre que quiera. Si no, no le hubiéramos fichado. Lo único que le pido a Jarell, y a cualquiera, es que si tiene a tres tíos encima no tiene que tirar. Pero si no tira en las posiciones buenas que tenga, es un problema para el equipo. Hace más cosas, pero su mayor virtud es esa. Cada vez que renuncia es un problema, de hecho, en estos partidos ha renunciado en un par de ocasiones y no puede hacerlo. Aunque haya fallado, tiene que tirar otra. Tener la consistencia mental suficiente para ver que los compañeros confían en él, esa es la clave también para todos. No que lo sienta del entrenador, sino de cada jugador. Creo que esa es la clave.

Hablaba de la primera vuelta, donde el equipo jugará más partidos fuera de casa.

Ahora mismo lo que me interesa es que Rojas está en una reunión para aprenderse los sistemas, los que hemos generado, a ver qué le sale. O que Rafa Luz se encuentre bien el piso. El equipo tiene una primera vuelta y va a ponerse en un nivel a ver lo que pasa. A ver si tiene que trabajar a nivel 25 o a nivel 150 para conseguir los objetivos, que es intentar ser mejores que los demás. Es el único. Ser mejor entrenador que los demás, mejor ayudante que los demás, mejores jugadores que los demás... Si lo consiguen unos cuantos, lograremos ganar más partidos, y si no, ganaremos menos.

¿En casa se puede sufrir más desgaste con la visita de equipos como el Valencia, el Baskonia o el Barça en esa primera vuelta?

Con un partido a la semana no hay desgaste. Un partido el domingo tiene que ser como si fuera la vida, no se puede ahorrar en el esfuerzo. Cualquiera que haga eso no debería estar en el equipo. Es un partido a la semana, son cuarenta minutos, tienes parones para descansar, no puede haber nadie que haga eso. Que luego llegue alguien el lunes o el martes y se queje porque no juega, que se enfade con el entrenador o con su novia, todo eso me parece fantástico. Pero el día del partido no hay excusas. Es un partido a la semana, excepto por las jornadas dobles como ocurre en la primera, y por ello la ilusión de jugar después de esperar durante toda la semana tiene que ser bestial. La diferencia en eso tiene que ser bestial. Tenemos que ser diferenciales, generar una ilusión y luchar hasta el final cada posesión.

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