11 de septiembre de 2019
11.09.2019
Entrevista
Fútbol Sala. Jimbee Cartagena
Raúl Jerez

Raúl Jerez: "He jugado con tanto dolor que a veces era para irse de la pista"

Raúl Jerez, ya recuperado de su lesión en el hombro, se muestra ambicioso antes del inicio de temporada con el Jimbee: "Me quiero meter en la Copa y en todas las finales"

10.09.2019 | 19:38
Raúl Jerez: "He jugado con tanto dolor que a veces era para irse de la pista"

El Jimbee Cartagena tiene portero para muchos años. Raúl Jerez renovaba con los cartageneros solo unas semanas antes de afrontar una nueva temporada en la que quiere dejar atrás la lesión en el hombro que le llevó a jugar la pasada campaña con un dolor «insoportable». Después de cuatro meses de recuperación tras pasar por el quirófano, el meta murciano se encuentra cada día mejor para volver a la pista.

El Jimbee Cartagena anunció la renovación de uno de los buques insignia de la 'armada melonera'. Raúl Jerez (Alcantarilla, 19 de mayo de 1987) se ha ganado, a base de paradas imposibles, el cariño de la afición y el respeto de todo el mundo del fútbol sala. En el último curso, pasó por uno de los momentos más complicados de su carrera. La lesión en su hombro hacía que, cada partido, cada entrenamiento, fueran una constante agonía. Y, aún así, no quería dejar al equipo solo. Jugó con un dolor «insoportable», pero anteponía el interés del equipo al suyo propio. Sobre la pista 'Javi Matía', a quien le dio el relevo en la capitanía, atiende a LA OPINIÓN y habla sobre todas las alegrías y los fantasmas que han estado en su cabeza en los últimos meses.


¿Cómo empezó Raúl en el fútbol sala? Hay una historia curiosa.

Yo no jugué en ninguna base. Me puse de portero porque se me daba bien. Un amigo me llamó y echaba el rato con ellos. Ese mismo amigo me animó, con 16 años, a hacer un equipo entre colegas. Nos metimos en tercera regional, que creo que ya ni existe. Los compañeros me iban llamando y así fue subiendo de categorías. Empecé en el filial de ElPozo con 22 años. A esa edad, la mayoría salía. Llegué y esa temporada había jugadores que fichaban por equipos de Primera. Antes de que todo esto empezase de forma más profesional estaba en un equipo en Murcia. Entrenábamos un par de veces a la semana. Todo el mundo trabajaba y me lo tomaba como un hobby. Varios compañeros conocían a la gente del filial charcutero. Al final, me llamaron, me dieron la oportunidad de segundo portero. Fueron claros conmigo. Llegué para ser suplente. Yo continúe trabajando en una empresa de textil para niños pequeños. Estaba de encargado en la producción. Me levantaba a las 6.30 de la mañana, salía a las tres, y a las cuatro y media entrenaba. Todavía no era consciente de que podía ser alguien en el fútbol sala y trabajaba como el que más. A las pocas jornadas, el portero que había jugó enfermo y tuvo que cambiarse en un partido contra Tobarra, y salí. Hice bien esa segunda parte y a partir de ahí jugué ya todo. En ningún momento, desde pequeño, pensé que me podía dedicarme al fútbol sala. Iba a ver a ElPozo cuando me regalaban las entradas (risas).

Aterrizó en 2014 en Cartagena. ¿Recuerda el momento en el que recibió la llamada?

Lo recuerdo porque yo lo hablé con Enrique y Pedreño. Estábamos en la playa charlando y me contaron el proyecto. Luego, contacté con Juan Carlos (Guillamón). Estaba pendiente de otras cosas y por circunstancias, decidí venirme aquí.

¿Cuáles fueron esas circunstancias?

Mi familia. Para mí es muy importante. Estar en casa y cómodo es mi prioridad. A eso hay que sumarle que el proyecto era ambicioso, que querían buscar el ascenso. Aposté por pasar un año o dos luchando por subir de categoría y jugar en Primera y aquí sigo.

¿Pensó en algún momento que este equipo y esta ciudad iban a ser tan importante para usted?

No lo veía como el proyecto y la ambición que hay ahora pero sí que veía un buen grupo y una buena base para empezar. Ahora, esto ha dado un giro de tuerca y la exigencia es mayor. El objetivo está más arriba que antes. El tiempo me ha dado la razón cuando hice esta apuesta.

¿Fue el ascenso el momento más especial que ha vivido en Cartagena?

El ascenso, junto con el partido aquí de Palma, cuando nos metimos en la Copa de España. De una manera más secundaria, también me quedo con la Copa Presidente que le ganamos a ElPozo, porque siempre se la llevaban ellos.

¿Cómo le marcó la salida de Plásticos Romero como patrocinador?

Nos marcó a todos porque estábamos en un momento en el que queríamos seguir aquí. Nos habíamos metido en Copa y creíamos que podíamos ir a más. De repente, todo cambió. Fue un verano bastante jodido porque no tenía nada. Hablaba con mis compañeros, sobre todo con los que decidimos seguir. Fue difícil la decisión de seguir aquí. Cierto es que hablábamos con Roberto (Sánchez) y nos transmitía tranquilidad. Teníamos que confiar y al final salió bien.

Usted, en ese momento, renovó teniendo ofertas importantes de otros equipos?

Te quedas con la duda de saber si lo que iba a pasar lo sabían o no. Pensaba que podían haber esperado un poco o, al menos, haberme comentado cuál era la situación. Quizás, si me llegan a explicar cómo estaba la cosa, no hubiera firmado y hubiese buscado otra salida porque sí que es verdad que, después de la temporada que hicimos, teníamos opciones reales de salir. Que las rechazáramos y luego nos dijeran que estaba todo en el aire, te crea duda y no fue fácil de asimilar.

¿Se sintió engañado?

Engañado no. Siempre nos explicaron que teníamos lo justo para empezar y que luego tendríamos que buscarnos las castañas. Me sentía frustrado. A día de hoy, no me arrepiento de haber seguido pero si te dicen antes de renovar que estaba todo el tema de esta manera? Ahora me alegro de que haya salido así porque renové, pasamos un tiempo jodido pero, luego, se solucionó- Llegó Jimbee y todo ha ido muy rápido para arriba.

Esa fue su última renovación antes de la firmada de este verano. Le pregunto por esto. ¿Por qué ha tardado tanto en llegar su nuevo contrato?

Esta renovación estaba hablada mucho antes. Cuando Juanpi y Jesús (Izquierdo) hablaron con el presidente, yo también tenía pensando sentarme con ellos, pero vino mi operación. Ahí decidimos reunirnos más tarde porque las dos partes teníamos muy claro lo que queríamos. El club me demostraba que quería contar conmigo y yo a ellos que quería seguir. No había problema. Solo era cuestión de sentarnos, hablar cuatro tonterías y cerrarlo. No me importaba que otros renovasen antes que yo. Aparte, me quedaba todo este año para hablar. No teníamos prisa porque los dos íbamos al mismo puerto. De cara al aficionado no sé cómo se habrá visto pero yo me operé con la tranquilidad de lo que había hablado con Miguel Ángel (Jiménez). Confié en él y así ha sido.

¿Se quiere retirar Raúl en Cartagena?

Sí. Quiero retirarme aquí. Estoy muy a gusto. Toca disfrutar ahora de esta temporada y tres más. Es un contrato importante y, en el fútbol sala, difícil de encontrar. Mientras que me sigan tratando como hasta ahora, no voy a estar mejor en otro sitio.

Toca hablar de su hombro. ¿Cuándo fue la primera vez que nota que algo falla?

La primera vez fue hace dos o tres años, contra el Barcelona, en la Bombonera. Era la primera parte. Entró a sustituirme Porky (portero que acompañó a Raúl aquel año). Me estuve tratando y no tuve muchos episodios. Tardó 6-7 meses en volverse a salir. Este año ha sido cuando he tenido más molestias. Según se han ido repitiendo, ha sido más fácil que se me fuera saliendo. Luego, llegamos a un punto donde yo estaba en cada entrenamiento con dolor, cada partido era un sufrimiento. Ha habido partidos que he seguido jugando con un dolor que era para irse de la pista. Aguanté porque el objetivo era meterse el play off y yo era el primero que quería.

¿Por qué antepuso el bien colectivo a su salud?

Antepuse todo a mi salud porque me sale así. Yo lo que quería era que el equipo estuviera lo más arriba. Puse por delante la ilusión de los compañeros, de la afición, a sufrir. ¿Las pasé canutas? Pues sí. Pero no me arrepiento y volvería a hacerlo. En casa no hacía mucha gracia. Cuando llegaba y, semana tras semana tienes molestias o llegas con el hombro luxado, es difícil. Mi familia no lo compartía del todo porque ellos quieren que yo tenga salud. Ahí entra la cabeza del deportista, o la mía en concreto, y yo anteponía el colectivo a la salud pero controlado.

¿Confía en su hombro ahora?

Al cien por cien. Estoy cada día mejor. Hace ya 4 meses que me operé y no ha sido fácil. El primer mes estuve con el brazo inmovilizado. Pasaba mucho dolor, sobre todo la primera semana. No sabía que era tan doloroso. Pero después del trabajo que hemos hecho estoy muy bien. Tendré molestias un tiempo pero el hombro ya no se va a salir.

¿Qué ha aprendido de la lesión?

Te enseña a sufrir, a vivir situaciones que no has vivido, a trabajar de otra manera. Cosas así te hacen ser más profesional y ver las cosas de otra manera. No sabía que tenía tanta capacidad para aguantar el dolor. Le decía al fisio que me frenase él porque yo no iba a hacerlo.

¿En algún momento pensó en rendirse y parar en mitad de la competición?

No hemos hablado ninguna vez de parar y operar. Me comprometí a aguantar y, mientras el médico no me dijera lo contrario, yo ahí estaba. Y lo hice a gusto.

¿Qué momento le produjo más felicidad, cuando empezó a entrenar o cuando le dan el alta?

Fue la semana que decidimos operarme. Para mí fue un antes y un después. Hay otro momento, cuando me dan el alta, donde pensé que trabajaba ya para ser Raúl portero y no única y exclusivamente para mi hombro.

El primer equipo que pondrá a prueba ese hombro es el Barcelona. ¿Cree que tienen ganan de revancha?

Yo creo que sí. He estado en el lado opuesto y, cuando te ganan, quieres ir a conseguir la victoria con todo. Aquí no pudieron y allí tampoco, y encima de una manera cruel. Para ellos, quizá perder allí no era merecido. Le jugamos un partido con portero-jugador, aguantando atrás? En el último gol se dan unas circunstancias que es difícil que se repitan. En aquella acción, cuando saco, el balón rebota y me vuelve a mí. Otro loco, Fran Fernández, sale corriendo a 4 segundos del final. La mayoría pensaría que un punto estaba bien. Ellos no se lo esperaron.

Incluso cambió su forma de sacar porque no podía lanzar en largo.

La semana previa entrené muy poco. Le dije al fisio que no podía sacar a 15 metros, pero debajo de los palos sí aguantaba. Hablamos con André y decidió que jugase porque iba a estar cambiando a menudo y preveíamos mucho disparo exterior. Ese tipo de acciones me iban a favorecer. Cuando cogí el balón, saqué de cuchara porque era así o no había otra opción.

¿Sería un fracaso no entrar en Copa y play off?

Yo lo enfoco así: me quiero meter en Copa y jugar todas las finales. Entreno para eso. Ahora, si no se dan las circunstancias y has estado trabajando bien, estás frustrado pero no fracasas. El fracaso llega cuando no trabajar bien. Es verdad que nuestro objetivo tiene que ser estar ahí, y ganar siempre.

¿Hay algún fichaje que le haya sorprendido?

Lukaian. No sabía que era tan bestia (risas). Físicamente es un portento. Y luego, fuera de la pista, es muy tranquilo. Era mi compañero de habitación Portugal. En la pista da miedo y fuera es un trozo de pan. Es con el que más horas he pasado.

¿Qué ha cambiado André?

La exigencia. La hemos cambiado todos. El objetivo es mayor. Ahora, él organiza todo el trabajo de una manera más profesional.

¿Vino bien el cambio de entrenador?

Muchos jugadores estaban muy acomodados al anterior entrenador. Había futbolistas que necesitaban que le apretasen las tuercas. A Guillamón le costaba eso. André ha sido jugador y eso se nota. Creo que la decisión de que Brocanelo siguiera era la más acertada porque era darle continuidad al proyecto.

Es el capitán. ¿Qué significa esto para usted después de tantos años con Javi Matía llevando el brazalete?

Cuando decidieron que fuera yo el capitán por mi forma de ser, me hizo mucha ilusión. Sabía que mientras estuviera Javi (Matía) eso no se tocaba. Para muchos sigue siendo su capitán. Me daba una alegría enorme y era un privilegio, pero también tenía una responsabilidad porque tenía que estar a la altura. Nunca había sido capitán antes. Cuando me lo dieron lo cogí con una ilusión tremenda.

¿Merece Raúl ir a la selección?

Yo creo que sí, pero quizás cada portero cree que también. Yo me veo que trabajo bien, aporto todo lo que puedo, pero otro compañero pensará igual. Solo van 2 o tres porteros y es complicado. El nivel es altísimo. Si llega sería una ilusión y si no, seguiré trabajando.

¿Y cómo ve este año a su ex equipo, ElPozo?

Creo que están muy bien. Han acertado en los fichajes. Fíjate, el año pasado, casi sin cambios, lucharon por todo. Esta temporada, a poco que hagan bien, van a volver a estar ahí. Creo que les va a ir bien.

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