12 de agosto de 2019
12.08.2019
Entrevista
Fútbol sala. Primera División
Diego Giustozzi, entrenador de ElPozo Murcia

"ElPozo no está en condiciones de elegir títulos, eso lo podrán hacer otros que ya ganaron mucho"

El entrenador se sincera en una entrevista con LA OPINIÓN antes de una campaña con seis títulos en juego, en la que tendrá una plantilla donde ve más su sello personal - Reconoce que hace un año se encontró jugadores «sumisos y a mí me gustan los locos y los rebeldes"

12.08.2019 | 04:00
"ElPozo no está en condiciones de elegir títulos, eso lo podrán hacer otros que ya ganaron mucho"

Hace un año, Diego Giustozzi (Buenos Aires, 1 de agosto de 1978) concedió a La Opinión su primera entrevista en exclusiva como entrenador de ElPozo. El argentino, que aterrizaba en la capital del Segura tras dejar un camino marcado por el éxito con la selección argentina –con la que se proclamó campeón del mundo–, hablaba de tener que adaptarse a la liga, de seguir aprendiendo y evolucionando como técnico –acababa de cumplir los 40 años– y de cambiar la mentalidad de un equipo y una afición que, en los últimos años y tras haber estado lejos de luchar por el título de liga, se sentía algo inferior a los todopoderosos Inter y Barça. Aquello desprendía la sensación del tercer actor en danza, de ser un convidado de piedra, de ser el último obstáculo para que los dos grandes se vieran las caras en la final.

Un año después, las cosas han cambiado. Eso sí, ha sido en la parte mental, no en la material. ElPozo ha sufrido una metamorfosis que lo ha llevado nuevamente a ser referente y a estar en las finales aunque no ha ganado ninguna y, como si fuera una constante, se ha encontrado con un Barça superlativo que lo ha dejado con un plato en vez de una copa. El pasado curso fue como El día de la Marmota, aquella película de los noventa de Bill Murray donde cada mañana el contador vuelve a cero y el protagonista repite las mismas 24 horas.

Sin embargo, ahora vencer al Barça o al Inter ya no se asemeja a conseguir la cuadratura del círculo. No se trata de un imposible. La impronta del carácter del argentino está en el equipo y solo queda conseguir un título. Y este año tienen seis posibilidades para lograrlo.

Un año después, ¿ha cambiado Diego en lo profesional y en lo personal? ¿Se siente ya plenamente adaptado a la liga, a ElPozo y a Murcia?
En lo personal no, creo que no cambié nada. Reforcé todavía más mi manera de ser porque me encontré un mundo muy distinto al mío y me tuve que hacer fuerte. Sí que es verdad que he aprendido muchas cosas en lo profesional porque manejar una selección es muy distinto a manejar un club. Tácticamente también he cambiado mucho pues yo era muy de una manera única de jugar y, como me había dado resultados, era muy reacio a cambiarla, pero tuve que hacerlo porque la liga es tan buena que los equipos y los entrenadores te van buscando constantemente tus debilidades, así que tienes que modificar cosas, lo que me sorprendió, pues realmente pensé que nunca lo hubiera hecho o lo haría más adelante. Ya en lo humano decir que por suerte me encontré una gran ciudad, un gran ambiente para vivir y me fui rodeando y acercando a las personas que se acercaban mucho más a mi manera de ser.

¿Cómo valora el pasado curso? ¿Está contento, decepcionado o tiene un sabor agridulce?
Sinceramente estoy muy contento porque no te voy a esconder que, cuando llegué, a mi circulo
íntimo le transmití una preocupación, pues me veía muy lejos de poder alcanzar objetivos y veía que lo básico que necesitas para ganar no lo teníamos. Lo cierto es que no lo conté pero estaba muy de bajón y mis primeros meses fueron muy difíciles. Este año estoy muy contento porque hemos conseguido tener eso que es básico: ilusión, credibilidad y autoconfianza. Eso es lo mínimo que hay que tener para poder aspirar a algo. Después tienes que tener otras cosas, pero este año logramos tener eso, creer en nosotros mismos, transmitir a la gente y al entorno del club que pueden creer en nosotros, cosa que eso no existía para nada. Creo que fuimos entendiendo que el grupo está por encima de todo, de los egos, de las personas y de las maneras de ser y distintas nacionalidades, y en eso ganamos muchísimo. También acabé con ese enfado de saber que podíamos haber ganado la liga. Seamos sinceros: el Barça era muy superior a nosotros y solo nosotros creíamos que le podíamos ganar. Cuando arrancó la final, el noventa por ciento del mundo del deporte que sabe de fútbol sala nos daba por muertos en tres partidos y, si bien no voy a decir que fuimos superiores a ellos porque sería egoísta ya que ellos habían conquistado dos títulos y es más que merecido el título que ganaron, sí creo que en el dominio de las situaciones de partidos fuimos superiores, generando más ocasiones de gol que, aunque eso no te gana partidos, pero sí te demuestra que podías haber ganado. El Barça es justo campeón pero nosotros también lo merecimos y terminé con ese cabreó de decir: se nos escapa una liga que podiamos haber ganado. Reflexionando, me quedo con lo bueno de todo lo que generamos en un año y creo que el cambio va a llevar mucho más tiempo pero en ese cambiamos podemos ganar y vamos a aspirar a eso.

El año pasado se estrellaron contra el Barça en las tres competiciones, ¿cuál fue la que más le dolió perder? ¿Qué cree que les falto para conquistar al menos una?
En esas tres finales, y cuento la de la Copa del Rey porque de ahí salió el ganador, creo que fue un espejo y una demostración de lo que fuimos nosotros: el primer partido lo perdimos por penaltis y los habíamos superado ampliamente, pero no nos creímos que podíamos ganar de verdad, y eso fue lo que fuimos mejorando durante el año -la mentalidad-; luego nos creímos que era real y la final de la Copa de España fue una mezcla de ambas, ya que ellos fueron mejores en la primera parte y nosotros en la segunda, lo que fue como decir que les podíamos ganar pero teníamos que hacerlo durante 40 minutos; y en la final fue un le puedo ganar y soy mejor que ellos en muchos aspectos, y ahí se nos escapó por la finalización, algo que te lo da la experiencia aunque creo que física y técnicamente nos sentimos superiores a ellos.
Eso fue lo que nos pasó durante la temporada: ir poco a poco, mejorando y creciendo mucho a nivel mental. En cada final nos faltÓ un poco de lo que nosotros éramos y creo que el resumen sería: en el inicio de la temporada -Copa del Rey- nos faltó creérnoslo, en mitad de curso -Copa de España- nos lo creímos pero no entendimos que debíamos hacerlo durante 40 minutos, y en la final de liga nos lo creímos de verdad, lo hicimos durante el tiempo y se nos escapó por la finalización que te eso te lo da la experiencia.

¿Cree que esa idea de vencer a los grandes ya está dentro del equipo y esa semilla está plantada a diferencia del año anterior?
Si vamos a lo estrictamente deportivo, de los 14 jugadores que tenemos y si vemos la pretemporada pasada y esta, es un mundo totalmente distinto, y en ese aspecto hemos ganado muchísimo. Luego, como club y como mentalidad de club, donde los detalles influyen mucho en las victorias, todavía nos faltan muchos años por recorrer, desde mi punto de vista. Pero a nivel de equipo hemos mejorado muchísimo, es verdad que tenemos cinco jugadores nuevos y que nos va a llevar un tiempo consolidar un equipo, pero las bases son sólidas y ahora sí que realmente creemos y tenemos una mentalidad de grupo, donde el equipo está por encima de las individualidades. Eso es lo básico, pero eso no te lleva a ganar, eso no significa que vayamos a ganar. Las bases son sólidas y nos acercamos más al éxito y ahora toca trabajar para que esos detalles caigan de nuestro lado y no del lado del rival.

¿Qué puede esperar el aficionado del próximo año?
Creo que la temporada pasada se fue dando un "amor", una unión mano a mano, según fue pasando el año, entre afición y equipo. Yo creo que el aficionado tiene que tener seguro que esto no es un cuento, no es una frase hecha y que no es una mentira para convencerlos de que vengan a ver al equipo y sí que nosotros estamos convencidos con el escudo que llevamos y damos todo lo que tenemos, eso creo que ya quedó demostrado. El seguidor de ElPozo se va a encontrar a un equipo del que uno puede sentirse orgulloso gane o pierda, porque se que se va a perder pero hay distintas maneras de hacerlo y, realmente, de las maneras en que perdió el equipo el año pasado, a excepción de algún partido, se puede sentir orgulloso. Yo fui hincha y moriré siendo hincha más que entrenador, y si dejo de hacer cosas para ver a mi equipo, me gustaría ver a uno que se deja todo por los colores que defiende y, en ese sentido, yo les puedo asegurar eso. Y ojalá les podamos dar la alegría que ellos se merecen en forma de títulos. Soy muy sincero: al principio me sentí un poco solo, a todos los niveles, sobre la unión que yo creo que necesitamos para poder ganar, pero poco a poco nos fuimos uniendo como grupo y como club y terminamos uniendo a la afición. Ver a los aficionados ir a Valencia, a Jaén, a Barcelona y verlos llenar el pabellón en los partidos más importantes fue magnífico. Yo sé lo que es subirse al autobús para ver a tu equipo y echar muchas horas de viaje y eso es impagable, y quiero que cada vez seamos más porque eso para nosotros es muy importante. La gente verá eso y ojalá puedan ver a su equipo levantar copas.

Serán seis las competiciones las que ElPozo dispute este año, lo que supone una temporada de máxima exigenci. ¿Se ven preparados?
En el global no te voy a esconder que me da miedo como vamos a preparar la temporada para llegar bien a junio, porque si miras el calendario de agosto, septiembre y octubre puedes ver que podemos llegar fundidos a la Copa. No te voy a esconder que me da respeto porque yo soy joven y nunca preparé y planifiqué una temporada con tanta exigencia. Si termina el año mal yo levantaré la mano y diré que me equivoqué y que la planifiqué mal porque, si erramos en eso, vamos a perder mucho más de lo que vamos a ganar. En principio me da miedo la cantidad de competiciones que tenemos tan temprano y que acabemos el curso tan tarde. Ahora, hay que se realistas: a la Intercontinental no vamos a llegar bien, son cinco jugadores nuevos, nosotros en plena pretemporada frente a equipos brasileños que ya están jugando la liga y nunca un equipo europeo ganó una Intercontinental, entonces hay que ser sincero y hay que hacernos fuertes con el 50 o 60% de lo que seamos en ese momento y donde no lleguemos con la cabeza y las piernas, porque no vamos a llegar, habrá que llegar con el corazón y con las ganas de ganar un título. Esa es la realidad de la Intercontinental. A la Supercopa vamos a llegar más rodados, habrá que ver cómo llega el Barça y a un partido único tenemos muchas posibilidades aunque el año pasado jugamos nueve veces contra ellos y no les pudimos ganar es cuarenta minutos, así que ese será nuestro desafío, salir a matar o morir en cuarenta minutos. Y luego la Champions, que no hay que tomárselo con miedo sino con alegría pues estamos ahí y nos costó un mundo llegar a jugarla aunque los sorteos han sido tragicómicos para ElPozo. A nosotros nos falta la experiencia que tienen otros equipos, pero eso no es excusa, tenemos que ir y clasificarnos, a ser posibles, primeros para obtener ventaja de cara a la segunda ronda. Entonces, cada torneo tiene su problemática y la complicación general de afrontar una temporada de mucho desgaste, ese es nuestro desafío este año, somos privilegiados en trabajar en lo que nos gusta, nos ganamos tener esos problemas y ahora tenemos que demostrar que estamos a la altura para con nuestros directivos, nuestros aficionados y para nosotros mismos.

De los títulos en juego, ¿cuál le hace más ilusión conquistar?
Si te tengo que responder: la Champions y la Liga. La primera nunca la ganó ElPozo y volverla a jugar después de tantos años y conquistarla sería una locura. Con la Liga pasa también lo de que hace muchos años que no la hemos ganado y, además, tenemos esa espina de la forma en que se nos escapó la pasada temporada. Ahora, ElPozo no está en condiciones de elegir títulos, eso lo podrán hacer otros que ya ganaron mucho. Nosotros tenemos que salir y ganar todos, tenemos que volver a ganarnos el respeto de nuestros aficionados, de nuestros dirigentes y del mundo del fútbol sala. Yo noté el año pasado que se nos había perdido algo el respeto, nosotros íbamos a cualquier cancha y armaban fiestas, ese respeto hay que volver a ganarlo y eso se consigue con títulos.

¿Consideraría una fracaso no ganar un título este año?
La palabra fracaso... Hay modos y modos de fracasar y perder. El año pasado jugamos varios títulos y no ganamos ninguno, podríamos decir que fracasamos. Ahora, por cómo perdimos esos títulos, ¿es un fracaso perder así? Creo que no. Consideraría fracaso perder de otro modo, no dar todo lo que tienes o perder por demérito tuyo y no por mérito del rival, eso sí es para mí un fracaso. De otra manera, sinceramente no. Odio perder y yo vine a ganar y me dan igual los presupuestos, los nombres y los fichajes, yo quiero ganar y sé que puedo ganar sea quien sea el que tengo enfrente, pero para mí fracaso es perder con demérito tuyo. La temporada pasada perdimos pero no noté que tuviéramos que irnos con la cabeza agachada en ningún momento. Yo no pienso en perder, pienso en ganar todos los títulos y ya veremos de qué manera ganamos o perdemos.

La sonrisa no abandona Diego Giustozzi. La expresividad tampoco. Como buen argentino, habla mucho y de un proyecto global y ganador para el que se requieren "tres o cuatro años" -aunque en ese camino "se vayan consiguiendo títulos"-y de sus palabras se desprenden, aunque no lo quiera reconocer del todo, la sensación de que los resultados llegarán antes que tarde si se cuida y se potencia más la parte humana que la parte técnica. Una parte que tiene que mejorar también a todos los niveles del club, no solo en la plantilla.

Entiendo que siente esta plantilla más suya que la de la temporada pasada ¿es así? ¿Son éstos los fichajes que había pedido o le ha faltado alguno?
Te voy a ser sincero: estoy mucho más enfocado en sentir mío el día a día y el modo de pensar en el club que en los catorce jugadores que dirijo. Yo puedo hacer una plantilla que sea mía y no ganar y a la inversa. El año pasado estuvimos muy cerca de ganar y la plantilla no era mía. Estoy mucho más enfocado en que sea mio el día a día, pues para mí la falsedad, el priorizar el beneficio personal por encima del club, eso no va conmigo, eso me da asco. Yo tranquilamente le digo a Fran Serrejón: o me haces un equipo o me voy. Es fácil lograr que los jugadores sean tuyos, pero es mucho más difícil que el día a día sea mío, me refiero a que sea el bien del club y no que las personas se crean por encima de la entidad. El beneficio personal no puede estar por encima del club. Fran Serrejón fichó con total libertad, obviamente tenemos una total comunión y hablamos, y yo le digo lo que creo que el equipo necesita por ciertas razones, y él me da sus nombres por ciertas razones y yo le digo que sí o no. Sinceramente, estoy mucho más lejos de encontrar una unión del club que de conseguir 14 jugadores que jueguen como yo quiero, así que estoy más enfocado en eso.

¿Entre lo que le pidió a Fran estaban jugadores con más caráter?
Sí, creo que es una debilidad del equipo. Carácter no es para mí pegar una patada o gritar, para mí lo es que, por ejemplo, Miguelin juegue con la rodilla mal el final de liga y sin poner excusas frente a la prensa o los compañeros. También lo tiene Fernando, que es un jugador que encara una vez y la pierde y vuelve a encarar, o Matteus, peleándose con un jugador de cien kilos. Hay maneras de tener carácter. Pero el mundo de ElPozo era un mundo sumiso y a mí me gustan los locos y los rebeldes, luego evidentemente estará mi capacidad convencerlos de que se suban al barco del club y, si no lo logro, es demérito mío. Y ese tipo de jugadores no los teníamos, en el club no había gente con carácter, sino sumisos y yo no soy partidario de eso, a mí me gusta la gente que toma decisiones y que va de frente, que se equivoca pero yendo de cara y que se arriesga, así que algunos fichajes fueron determinados. Quiero aclarar que no es que no lo tuviéramos sino que nos hacía falta tener más. El Inter tuvo a Jesús Velasco 7 u 8 años y él fue armando el club y al principio no ganó igual que el Barça, ellos han ido practicando el ensayo y el error hasta que encontraron el bloque para ganar y a nosotros nos faltan tres o cuatro años para eso y estamos buscando las piezas del puzzle que nos encajen y yo lo que buscaba con Fran era eso. El año pasado para mí fue de mucho desgaste porque yo soy un loco de esos jugadores. Seguramente me he equivocado muchas veces y lo asumo, y tengo que seguir aprendiendo muchas cosas, pero esa locura la tengo y muchas veces me llevó a tener que llevar a defender al equipo más de la cuenta, a tener que transmitir más de la cuenta dentro de la cancha y son ellos los que tienen que defenderse tanto dentro como fuera de la pista. Ojalá que vayamos formando a los que ya tenemos y que haya tres o cuatro jugadores esta temporada que nos vayan transmitiendo ese carácter.

Con los jugadores que tiene a su disposición, queda reforzada la portería con la llegada de Espíndola, el plano defensivo con la incorporación de Marc Tolrà (más Darío y Matteus) y los alas (con la llegada de Pol Pacheco y Leo Santana, un comodín) aunque quizás falte algo de gol a pesar de la llegada de Paradynski, ¿cree que para dar el último toque a la plantilla haría falta otro pívot de más cuerpo y que domine el juego de espaldas para fijar a los defensas?
Hay que copiar, con tu idiosincrasia, y hay que aprender de los buenos. Por ejemplo, el Inter o el Barça hicieron las cosas muy bien y ellos ganaron con estos jugadores siendo determinantes como Elisandro o Ferrao. Si ellos ganaron esos títulos teniendo también esta herramienta y esta variante en el juego pues sería ideal tenerlo pero hace doce meses que estamos aquí y hay que respetar y ser agradecido a los jugadores que tenemos y que se dejaron la vida. Los rivales lo hicieron y les dieron muchos éxitos, a nosotros todavía no nos dio tiempo para hacerlo. Hay dos cosas: primero respetar y darle tiempo de crecimiento y respeto a los que jugaron ese rol y no tienen esas características pero que se ganaron quedarse. y luego, si no tenemos esas características, solventarlas con otras. Si me dices que tengo ese tipo de jugador y ganamos, yo no soy estúpido, vamos a buscarlo, pero es cierto que tenerlo no nos asegura nada. Acabamos de llegar y eso es un trabajo a medio largo plazo y de elección de jugadores; hoy no lo tenemos y lo tenemos que suplantar con otra manera de jugar y, cuando llegue el momento a final de temporada, veremos si realmente lo necesitamos descaradamente o no.

Se ha convertido en una estrella de liga por su pasión en la banda y por sus tiempos muertos, ¿Cree que muchas veces es mejor pedir uno para alentar a los jugadores en vez de darle indicaciones tácticas?
No preparo nada, no es una pose o una actuación. El ser auténtico y frontal, en el mundo moderno choca, y la verdad es que a mí me parece triste que ser auténtico choque, sobr etodo en este club, ya que me he encontrado que hacer lo que uno dice sorprenda, que parezca raro. También me da tristeza y enojo el ser honesto y que parezca como tenga que pedir perdón y se vea mal. Se ha hecho viral o ha generado polémica que yo festeje con mis jugadores dentro de un vestuario. Si llegamos al punto de que yo tengo que pedir porque festeje en mi grupo íntimo y con mis jugadores, con quienes sufro todos los días y sin faltarle el respeto a nadie porque lo hice dentro de un vestuario, estamos muy mal como sociedad. Yo alabo a España, para mí éste es el mejor del mundo para vivir y tienen la mejor liga del mundo pero que ser frontal genere polémica me da pena y lástima. Yo no voy a cambiar, soy argentino y voy a morir siendo argentino, gracias a dios soy argentino y soy así, yo no preparo nada, soy transparente y soy lo que ves. A la gente que la quiero le doy mi vida y mi corazón, no se lo demuestro, eso es verdad, pero por la gente que quiero mato. Y por la gente que es distinta a mí, no tengo por qué buscarte amistad, nos respetamos. Y los tiempos muertos son así, yo soy más de los jugadores de corazón y de cabeza que de táctica. A mí cuando me cogen las pizarras y me mueven las fichas y me hacen mil horas de vídeo me da pereza, yo soy de corazón, de alma y hay momentos donde uno tienen que corregir tácticamente al equipo y hay momentos donde tácticamente las cosas bien pero humanamente se están haciendo las cosas mal y eso no puede fallar y de ahí sale un poco mi manera de ser. Lo que pasa es que eso se hace público porque esta la cámara pero les puedo asegurar que eso pasa habitualmente en los entrenos o en otros tiempos muertos.

En un triunfo y/o en la consecución de un título, ¿qué porcentaje tiene el estado mental y qué porcentaje tiene la táctica?
Para que la gente lo entienda, para mi lo mental es el 80-90% y la táctica es el resto aunque yo soy un detallista de la táctica, de estudiar a los rivales, de ofrecerles variantes. Ahora, no todo es el cien por cien de importante pero todo tiene el cien por cien de importancia. Al final los protagonistas son los jugadores y no los entrenadores y aquí todos somos uno, eso es lo que yo quiero cambiar el club: El entrenador no está por encima de los jugadores sino que está en el mismo barco, todos somos importantes aunque, eso si, cada uno tiene su responsabilidad. Yo no soy el fisio, que tiene toda mi confianza y no tengo por qué darle indicaciones, yo le digo lo que quiero. Al igual que se lo puedo decir a Fran Serrejón: Esto es lo que necesita el equipo, ¿cómo? Tú eres la persona capacitada. Yo no soy más que nadie, el club no es del entrenador, tampoco es del director deportivo. Tenemos, gracias a dios, un presidente que nos deja trabajar y nos da libertad pero no nos pasemos de la raya pues eso no significa que el club sea nuestro. El club es de la familia Fuertes y de los aficionados, de los que se suben a un autobús o un coche y se van hasta Valencia, Jaén o Barcelona, es del que paga el abono y deja a sus amigos y familia para ir a ver a ElPozo. Eso lo tenemos que empezar a cambiar aquí porque, que el presidente no venga todos los días a decirnos lo que tenemos a hacer o como se hacen las cosas, no significa que a mí me permita hacer lo que quiera. Eso hay que agradecerlo porque significa que el presidente ocupa su rol y le da confianza a las personas, ahora, no te pases de confianza que el club no es tuyo. Entonces, hay una parte que el entrenador llega hasta un punto al igual que el fisio, el preparador o el director deportivo y, por encima, está el presidente y los aficionados. Si la gente no viene más al Palacio, Tomás Fuertes no tiene equipo, hay que darle importancia a la gente que compra la camiseta y que paga el abono. Y si Tomás Fuertes no apuesta más por ElPozo fútbol sala, el club no sigue. El resto estamos de paso y tenemos que irnos y dejar algo en el club. Yo quiero que el club, cuando yo me vaya, sea más grande y esté más unido. Si después le puedo dejar títulos, genial, pero el que venga detrás de mí se encuentre un club unido y transparente, , un club de verdad.

¿Tiene su sello este equipo?
Lo empieza a tener, sí. Si volvemos al partido de liga contra el Inter, no olvidemos que nosotros jugamos 48 horas antes contra el Barça en Copa del Rey, fuimos a la prórroga y tiramos 24 penaltis, pues dos días después nos plantamos en la pista del Inter y jugamos mucho mejor que ellos, siempre con el respeto que me merecen tanto el equipo como Jesús Velasco y ahí se mostró que el equipo tenía mi sello. Se dejó la vida y ganó al Inter jugando mejor que su rival. En muchos aspectos veo que el equipo empieza a ser mío y en algunos aspectos en el club empiezo a notar algún cambio de unión, de pensar más en el bien común que en el beneficio personal. En algunas facetas del club veo que la plantilla la veo es poco a poco mía y como club empiezo a ver que empezamos a unirnos pero todavía es un trabajo que falta. Muchas veces me pongo feliz de emoción y muchas fases me pongo muy muy triste de ver que ese no es el camino que tenemos que tomar para ser realmente un club ganador, todavía sigue pasando y no lo voy a esconder ni voy a mentir a la gente: todavía veo momentos donde no siento que es así como se hace un club unido. Pero bueno, solo llevamos 12 meses y queda tiempo y, como te dije, esto es un trabajo que va a llevar, para mí, tres o cuatro años de tiempo (desde mi punto de vista). No quiero que se malinterprete, no es que si se hace de tal forma este bien y yo no tengo la razón única. Cambiar tendencias y vicios requiere un tiempo. Lo mismo pasó en Argentina, llegué allí y cambié un montón de cosas que hoy funcionan a la perfección pero en ese cambio ganamos muchos títulos, eso no significa que en esos tres o cuatro años que necesitamos, desde mi punto de mi vista, para ser un club unido realmente y que se acerque a los títulos, no significa que durante ese cambio no vayamos a ganar trofeos. Y tampoco significa que en el pasado las cosas se hicieran mal.

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