04 de agosto de 2019
04.08.2019
Fútbol. Segunda B

Ni presidente ni vicepresidente

José María Almela, tras ser relevado por Francisco Tornel de su cargo al frente del Real Murcia, pidió ocupar la vicepresidencia para seguir teniendo protagonismo, aunque el consejo de administración no tuvo en cuenta la petición del médico murciano

03.08.2019 | 22:35
Ni presidente ni vicepresidente

El pasado 29 de julio, la etapa de José María Almela como presidente del Real Murcia llegaba a su fin. Con un comunicado oficial, la entidad grana informaba de que el médico murciano era relevado de su cargo, poniéndose al frente del consejo de administración Francisco Tornel, máximo accionista del club con un 13% de las acciones. Solo unos días antes se producía en Nueva Condomina la reunión en la que se aprobaban los cambios.

Almela, presidente del Real Murcia desde el 5 de noviembre podía intuir la transición para dejar paso al máximo accionista, pero no esperaba que se produjera tan pronto. De ahí, que durante el encuentro de los consejeros, el médico, nada más conocer que iba a ser apartado de la presidencia, suplicase dos cosas. Primero pidió que le dejaran en el cargo hasta la siguiente junta de accionista -aunque no hay fecha, desde el club afirman que se llevará a cabo en octubre-, y cuando se dio cuenta que no había nada que hacer, que sus horas como máximo representante del consejo llegaban a su fin, intentó convencer a sus compañeros para que le nombraran vicepresidente de la entidad, un cargo que quedaba libre al dar Tornel el salto a la presidencia.

Ni una cosa ni la otra obtuvo José María Almela. Si el relevo estaba decidido y fue inmediato, lo de dejarle la segunda silla del consejo tampoco salió adelante. Así, pese a sus ruegos, el médico murciano se tuvo que conformar con seguir como consejero de la entidad, sin el protagonismo que ha venido asumiendo desde que el 5 de noviembre reemplazase a Víctor Gálvez en la presidencia del Real Murcia.

Y es que desde que pasó de ser un abonado más de la entidad a sentarse en el despacho más grande de Nueva Condomina, Almela se había metido perfectamente en el papel, acudiendo a la mayoría de ruedas de prensa, representando a los granas en todos los actos, viajando a los desplazamientos o viviendo desde dentro fiestas como la Cabalgata de Reyes o el Entierro de la Sardina.

Ocho meses ha ejercido de presidente. Pero su destitución como máximo responsable del consejo de administración no ha sido una sorpresa dentro de las oficinas de Nueva Condomina. Aunque ha llegado a finales de junio, su relevo ya estuvo muy cerca de producirse en la junta de accionistas celebrada en el mes de febrero. Fue a finales de diciembre cuando Francisco Tornel, con un paquete accionarial que le permitía tener voz y mando en los despachos del estadio murciano y ya dentro del consejo de administración, dejó entrever por primera vez entre gente de su confianza que iba a apartar a Almela de su cargo. Parecía que todo estaba claro, solo había que esperar a la junta, pero finalmente el notario no dio el paso definitivo, dejando las cosas como estaban, posiblemente motivado también por el hecho de que a principios de enero el Servicio Murciano de Salud destituía, alegando incompatibilidad con su presencia en el Real Murcia, al médico de su puesto en el Hospital de Cieza.

Se salvaba Almela en febrero, pero finalmente ha caído en julio, y es que dentro del consejo de administración no estaban muy contentos con el comportamiento del ya expresidente. Su excesivo protagonismo y, especialmente, su gran exposición en redes sociales no gustaban a un sector de Nueva Condomina. Además, lo más lógico era que Francisco Tornel, como máximo accionista, ejerciese ese cargo.

Ya con el notario en la presidencia, la petición del médico murciano de poder ejercer de vicepresidente no fue escuchada, quedando ese cargo sin ocupar por el momento.

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