10 de julio de 2019
10.07.2019
Segunda División B

El Registro Mercantil baja la persiana al Real Murcia sin inscribir la ampliación de capital

El club grana no podrá hacer ninguna anotación en la hoja registral hasta que no se aprueben y depositen los números del ejercicio 2017-2018

10.07.2019 | 04:00
Francisco Tornel, José María Almela y Martínez Rivas en un acto con los aficionados.

El cierre supone un nuevo obstáculo para la entidad, que se verá obligada a devolver los 1,3 millones obtenidos en la venta de acciones si no logra actualizar el capital social antes del 24 de septiembre.

­Con Raúl Moro al frente del Real Murcia, el club grana se saltó por primera vez en su historia la Ley de Sociedades de Capital no celebrando la obligada Junta de Accionistas Ordinaria en el tiempo establecido. A diferencia de años anteriores, los accionistas veían como diciembre de 2017 pasaba sin convocarse la cita en la que tenían que presentarse las cuentas del ejercicio anterior. No fue hasta el mes de mayo cuando, ya con Víctor Gálvez en el club, se aprobaron dichos números.

El extremeño ya no está en Nueva Condomina, pero al nuevo consejo de administración se le resiste la Ley de Sociedades de Capital tanto o más que al expresidente. El pasado mes de diciembre, Almela y sus directivos, alegando que acababan de asumir sus funciones, aplazaron la Junta de Accionistas. En febrero, convocaban una, pero Extraordinaria, evitando tener que presentar el resultado del ejercicio 2017-2018, y un año después del cierre del mismo -30 de junio de 2018-, las cuentas siguen sin pasar por Junta. Al no haber sido presentadas ni aprobadas, el consejo de administración no ha podido cumplimentar con otro de los requisitos de la Ley de Sociedades de Capital, que obliga a las empresas a depositar el resultado del ejercicio en el Registro Mercantil. El Real Murcia tenía hasta el 30 de junio -justo un año después del cierre del ejercicio- para superar ese trámite, por lo que ahora el mencionado Registro ha quedado cerrado para los murcianistas. «Se encuentran sin depositar, dentro del plazo establecido, las cuentas anuales de la sociedad correspondientes a alguno de los tres últimos ejercicios, por lo que, con independencia del contenido del título presentado, no se puede practicar la inscripción solicitada sin previamente se dé cumplimiento por el órgano de administración a la obligación de depositar las cuentas anuales de los ejercicios anteriores», indica el Mercantil al acceder a la información general de la sociedad grana. Ante esta situación, el Real Murcia no podría incluir nombramientos en el consejo de administración ni tampoco podría registrar una ampliación de capital.

Y aquí viene el verdadero problema para los responsables del Real Murcia. El consejo de administración presidido por José María Almela ha sido incapaz de registrar el aumento de capital llevado a cabo a finales del pasado año. Pese a que ya han pasado más de siete meses, según la información mercantil de la entidad murcianista, el capital social es de 178.000 euros, tal y como ayer mismo comprobó esta redacción. Es decir, que en el organismo oficial no tienen ninguna constancia de los 1,3 millones de euros conseguidos en la venta de títulos que se acabó en noviembre.

Y esa cifra tampoco se podrá actualizar hasta que se celebre una Junta Ordinaria en la que se aprueben las cuentas del ejercicio 2017-2018. Como esa cita con los accionistas tiene que ser convocada con un mes de antelación, ya habrá que esperar como mínimo hasta septiembre. Sin embargo, ese mes aparecerá otro obstáculo importante para un consejo de administración que está viendo como la ampliación de capital que le salvó la vida en noviembre se ha convertido en su peor pesadilla al no ser capaces de cumplir el último requisito que falta, el de la inscripción en el Registro Mercantil.

Si leen la letra pequeña del certificado que desde el Real Murcia enviaron a todas aquellas personas que adquirieron acciones, verán que se indica que «el suscriptor podrá exigir al Real Murcia la restitución del desembolso realizado en caso de no haber sido debidamente inscrita en el Registro Mercantil la ejecución del acuerdo de aumento de capital pasados doce meses del acuerdo de la ampliación publicada en el Boletín Oficial del Registro Mercantil». Es decir, que si el aumento de capital se oficializó el 24 de septiembre de 2018, los granas tendrán que tener la ampliación inscrita como fecha límite ese día, de lo contrario se verían obligados a devolver los 1,3 millones de euros conseguidos.

Aunque en el Real Murcia llevan varios meses negando el problema, la realidad es que si hasta el momento la ampliación de capital sigue sin estar en el Mercantil es porque, entre otras cosas, el actual consejo de administración incumplió los requisitos formulados por Víctor Gálvez cuando se puso en marcha el proceso. Todas las acciones pagadas con tarjeta y Paypal podrían no ser reconocidas por el organismo público, y es que esos dos métodos de pago no eran válidos. Además, el dinero llegó mucho tiempo después de que se cerrase la ampliación, algo que tampoco era posible.

Raúl Moro sigue siendo consejero del Real Murcia

El Real Murcia no solo tiene problemas para inscribir la ampliación de capital sino que tampoco ha podido publicar los nombres de los consejeros que salieron de la Junta de febrero. Según la información que aparece en el Registro Mercantil, el equipo de gobierno grana estaría formado por José María Almela, como presidente; Higinio Pérez, como secretario; Gabriel Torregrosa, Enrique López, Stefan Settels y Raúl Moro Martín. El expresidente grana sigue formando parte del consejo del Real Murcia, y es que los responsables granas no pueden darle de baja al no estar firmada su dimisión. El extremeño renunció al cargo en abril de 2018, pero al no estar presente en la Junta en la que Gálvez salió como presidente, no hay ningún documento que acredite su salida del club. Desde marzo, el Real Murcia está intentando salvar esta situación amparándose en el acta notarial de aquella junta, pero hasta el momento no lo han podido solucionar. Y tampoco lo harán en un periodo breve de tiempo, porque actualmente con el cierre del Registro los murcianistas no pueden llevar a cabo ningún cambio.

Multa de entre 1.200 y 60.000 €, y mala reputación

Si los administradores no presentan cuentas en el plazo establecido se iniciará un expediente administrativo sancionador por el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas. La sanción irá de 1.200 a 60.000 euros dependiendo de la dimensión económica de la sociedad. Además, según web especializadas, el cierre del Registro influye negativamente en la reputación de la sociedad, ya que se está impidiendo a terceros conocer cuál es la verdadera situación financiera.

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