01 de julio de 2019
01.07.2019
Ciclismo

Juego de tronos

Alejandro Valverde se corona campeón de España tras batir en un apasionante duelo en la Avenida Infante Juan Manuel al muleño Luis León Sánchez, que le había superado en las dos últimas Vueltas a Murcia

30.06.2019 | 21:25
Juego de tronos
Juego de tronos

Las cuatro ascensiones a la Fuensanta y el calor convierten el Nacional en una carrera de supervivencia.

Un buen amigo mío dice que «solo echaremos en falta a Alejandro Valverde y Luis León Sánchez cuando no estén». No le falta razón. Todo lo contrario. Ayer, en el Campeonato de España celebrado en Murcia, con salida en Los Alcázares y un recorrido de 194,9 kilómetros a una media de 40 grados de temperatura, sobre un asfalto abrasador, volvieron a librar una batalla por el trono ante una afición que no les dejó solos, que les alentó y les llevó en volandas para convertir el Nacional en un Regional de los años noventa, cuando ambos eran unos niños y soñaban con llevar un día el jersey rojigualda. Y por tercera ocasión en dos años, deleitaron a sus paisanos con un duelo apasionante, donde dividieron el corazón a todos.

En la Vuelta a Murcia de 2018 triunfó Luisle; en 2019, también. Pero en esta ocasión, en la víspera del Tour de Francia, el ciclista del Movistar fue quien levantó los brazos como triunfador. Fue en la Avenida Juan Carlos I, después de realizar los últimos kilómetros en compañía, como ocurrió en las dos últimas ediciones de la carrera murciana. Pero en esta ocasión, el campeón del mundo, quien no podrá lucir ese maillot hasta que acabe su reinado arcoíris el próximo mes de septiembre, siempre y cuando no lo renueve en Yorkshire, fue quien ganó ese particular 'Juego de Tronos', alcanzando por tercera vez en su carrera el título –en 2008 y 2015 ya lo ganó– que se le sigue resistiendo a Luis León –tercero en 2013–.

Valverde y Luis León no solo son dos mitos ya del ciclismo nacional, sino internacional. Para los aficionados murcianos son los mejores, sus héroes, los dignos herederos de Ignacio García Camacho –campeón en 1993–, Jesús Montoya (1995), Juan Carlos Guillamón (2002) o José Joaquín Rojas (2011). Sus éxitos van más allá. Alejandro es el ciclista en activo con mejor palmarés del planeta –126 triunfos con el de ayer–; y Luisle, de 35 años, suma 42, una cifra al alcance de muy pocos, de casi nadie. Números de leyendas. Encima, son personas cercanas, que no rehuyen casi nunca el contacto con el público. Ya casi nadie puede presumir de tener una foto con ellos porque todo el mundo que se la pide la tiene. Y les gusta correr en casa, donde la presión en mayor, pero a estas alturas de sus carreras deportivas, eso queda en un segundo plano para ellos.

Quizás no hay ciclistas españoles hoy en día que sepan leer mejor que Valverde y Luis León un final de carrera. Tienen la fuerza para rematar y, además, saber estar en los momentos más oportunos. Y eso ocurrió ayer. El murciano partía con ventaja sobre el muleño porque disponía hasta de doce compañeros para trabajar, entre ellos Rubén Fernández y José Joaquín Rojas. Sobre este último estaban fijados muchos ojos, pero al final fue el líder quien tuvo que demostrar que a sus 39 años, tras renovar por dos más, le queda cuerda para rato. «Me gustaría más que ganara un compañero que yo mismo», había dicho Valverde. Pero en el momento decisivo, en la última ascensión al alto de la Fuensanta, cuando se decidió el podio, quien estaba para seguir la rueda de Jesús Herrada y Luis León era él.

Antes de llegar a este decisivo tramo final se vivieron muchos momentos de tensión, con ataques de hombres como Joel Nicolau, Lluis Mas y Julen Amarika, a los que siguieron Sergio Pardilla y de nuevo el combativo Mas. Ninguno logró abrir una distancia importante ni pillar a contrapie al Movistar hasta que en la primera ascensión a la Cresta del Gallo, con rampas de hasta el 15%, se marcharon Gorka Izagirre y Carlos Barbero, quienes tuvieron la compañía del Élite murciano Eloy Teruel durante unos kilómetros.

A 50 kilómetros de la meta, Izagirre decidió irse en solitario, dejando de rueda a Barbero, quien frenó su marcha para empezar a colaborar en el grupo junto al resto de los Movistar con el fin de acabar con la aventura del ciclista vasco del Astana, quien llegó a adquirir una inquietante renta de 1 minutos y 41 segundos.

El equipo telefónico al completo empezó a tirar del pelotón y a 12 kilómetros de la meta, Izagirre fue neutralizado, comenzando entonces otra batalla. Herrada fue quien dio caza al vasco, pero se llevó con él a los peores compañeros de viaje posibles. El muleño pasó a la acción a nueve de meta, pero Valverde respondió después de mostrar un momento de falsa debilidad. Se sucedieron los ataques y contraataques entre los dos murcianos hasta que llegó el último kilómetro, donde el campeón el mundo en Innsbruck guardó las distancias y en la recta de meta, asestó el golpe definitivo para hacerse con el triunfo final en una Campeonato de España a la murciana.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes