03 de junio de 2019
03.06.2019
La Opinión de Murcia
El deporte, en primera persona
Ciclista del equipo Delikia DFM Rent a Car

Ángela Conesa Tomás: "Correr en un equipo ciclista femenino en la Región de Murcia es un auténtico lujo"

"Con 10 años sufrí una caída muy gorda que me impactó, pero en ningún momento pensé en dejarlo"

03.06.2019 | 04:00
Ángela Conesa Tomás

Ángela Conesa Tomás (Cartagena, 1 de agosto de 1997) es una de las firmes promesas del ciclismo femenino regional. Esta temporada pertenece al único equipo de la Región, el Delikia DFM Rent a Car, que ha creado la Fundación Marcelino Oliver. Vive en el barrio de Los Dolores y comenzó a montar en bici por su padre, que regenta un restaurante, y su hermana menor.

¿Cómo, cuándo y por qué llegó al ciclismo?
Mi padre, de joven, hacía mucha bici y mi hermana menor, con tres años, empezó también a montar. Yo era quien iba a verla a ella a las carreras y me gustó el ambiente que veía. Al final acabé apuntándome a la escuela con 10 años y con 11 di paso de empezar a competir.

¿Hacía algún otro deporte?
No, pero siempre me mantenía muy activa porque me gusta mucho la educación física y por ello estoy estudiando ahora algo relacionado con el deporte, un grado de Acondicionamiento Físico.

Vamos, que la culpa es de su hermana.
La verdad es que sí, pero ella se lo dejó con 12 años.

¿Su padre era buen ciclista?
Él no llegó a competir, pero sí salía a entrenar y sigue haciéndolo en grupetas con sus amigos.

¿Qué le llamó para empezar a competir?
El ambiente. Un día decidí apuntarme a la escuela para ver cómo es este deporte y me gustó mucho, solo eso.

¿Y por ser mujer se ha encontrado alguna traba?
Sí, me lo han dicho, pero al final, como me gusta tanto, lo que me diga la gente me da igual.

¿Cuándo empezó a ver que era buena?
Hombre, buena, buena, pues no sé. Yo voy a las carreras, y haga lo que haga, para mí es una superación diaria. En la Región de Murcia sí es cierto que destaco mucho, pero tampoco hay mucho nivel. Cuando de verdad compites es cuando sales fuera, ahí sí que aprendes y disfrutas más. Aquí hay menos chicas. Cada día que salgo a entrenar disfruto, entreno fuerte y da igual luego lo que haga. Si tiene que llegar en el futuro algún resultado, pues bien, pero si no, a seguir haciendo deporte.

Vamos, que no hace esto con la idea de ganarse la vida pese a que está creciendo el ciclismo femenino.
No, qué va, eso es muy difícil. Ahora es cierto que han surgido más equipos y estamos recibiendo ayudas. Este año se creó el Delikia DFM Rent a Car, y la verdad es que es una gran oportunidad la que me han dado que quiero aprovechar al máximo. Nunca había estado en un equipo que me tratara tan bien y estoy muy a gusto con las compañeras.

El gran problema es que no hay equipos.
Claro, y sobre todo en Murcia. Antes estaba el Club Ciclista Los Dolores, el Roldán y ya está. El año pasado yo corría sola en un equipo de un club. Nino Oliver me llamó para decirme que me quería para el Delikia y me hizo mucha ilusión.

¿Ha notado un cambio grande?
Muchísimo. No es lo mismo ir a correr sola, por tus medios, que en el coche o el furgón del equipo. Eso ya solo es un cambio importante.

Lo que para los hombres es normal, veo que para las mujeres supone un lujo.
Claro, sobre todo en Murcia es un lujo. En Valencia y otras comunidades hay pocos, porque en general son escasos los equipos femeninos, pero siempre hay más que aquí. Cuando conocí la estructura de nuestro equipo me impactó mucho, vi que va en serio.

He leído en otra entrevista que le hicieron que con 10 años sufrió una caída que le marcó.
Se me quedó marcada porque era muy pequeña y fue gorda. Me impactó por eso, pero no me dieron ganas de dejarlo, sino todo lo contrario, vi que de todo se sale. Mis padres me animaron y eso no fue un problema.

¿Ha sufrido muchas caídas?
Sí. He sacado cálculos y sufro unas dos o tres caídas al año. En carrera es que vamos a lo loco y aumentan las posibilidades de caerte.

¿Los coches van teniendo más respeto a los ciclistas en carretera?
Creo que sí. No suelo preocuparme mucho de ese tema, pero hace poco tuve un susto con un coche que nos pasó a mí y a mi compañera Cecilia Sopeña muy cerca y nos asustó. Me impactó porque fue la primera vez que me pasó. Hasta ese momento eran cosas que veía en la tele pero que nunca pensaba que me iba a pasar a mí. Hace un mes pusieron carteles en algunas zonas de Cartagena para respetar a los ciclistas y tienen efecto.

¿No le da miedo salir sola a entrenar?
Debería porque mi padre siempre me lo dice cuando salgo de casa, pero lo cierto es que no me da miedo, me he acostumbrado. Con 12 años ya salía sola a entrenar y es algo habitual en mí. Pese a las noticias que siempre se escuchan, a mí me ha dado igual.

Encontrar mujeres debe ser difícil.
No creas, ahora hay mucha afición también, sobre todo en el triatlón. Encuentras muchas chicas por ahí, que vas conociendo y se pueden hacer grupetas de mujeres.

¿En qué destaca, en la montaña, el llano...?
La montaña se me da bastante bien y rodar, también. Mi punto débil son las bajadas, donde no me encuentro a gusto. Subo mucho, pero en los descensos pierdo por la caída que sufrí y que me ha dejado algo marcada.

Es más psicológico que físico, ¿no?
Es psicológico porque soy una persona que le da mucha vueltas a las cosas y algo negativa, como me dice mucha gente. Automáticamente me como la cabeza y eso me pasa factura. Pero al final, si te pasa algo, te va a pasar con la bici o fuera de ella.

¿Y qué retos se ha marcado?
Sobre todo dar lo máximo de mí y aprender porque hay mucho nivel fuera. No cierro la puerta a destacar en un futuro a nivel nacional.

Tiene en su whatsapp una foto con Valverde...
Sí, es mi ídolo. Como él veranea en Los Alcázares y sale con la grupeta de aquí, yo me acerco para salir con ellos. Da mucho gusto que entrene con nosotros, es una persona muy humilde.

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