25 de mayo de 2019
25.05.2019
Opinión. Tribuna Alta

De nuevo, un momento para la ilusión

25.05.2019 | 09:58
De nuevo, un momento para la ilusión

Una temporada más, y van tres seguidas, afronta el FC Cartagena el play off de ascenso a la Segunda División del fútbol español. El estar de nuevo entre los 16 mejores equipos de toda la Segunda B tiene más mérito del que se le viene dando, sobre todo después de afrontar las secuelas emocionales de las frustrantes eliminatorias con Rayo Majadahonda y Extremadura de la temporada anterior.

Paco Belmonte y Manolo Sánchez Breis han vuelto a configurar una magnífica y amplia plantilla, teniendo en cuenta el poco tiempo del que dispusieron para firmar un nuevo técnico y hacer hasta 15 incorporaciones. Plantilla amplia y equilibrada para no pasar las dificultades del final de la campaña anterior, cuando se echaron en falta recambios de garantía en algunas posiciones y se evidenció un exceso de minutos en algunos jugadores, por no hablar de lesiones en hombres fundamentales en el cuadro de Alberto Monteagudo (Cristo, Cordero, Óscar Ramírez, Moisés€).

Desde el principio de temporada se intuyó mucha calidad en la plantilla y hasta los sub-23 elegidos (Joao Costa, Luis Mata, Rui Moreira, Julio Gracia, Carrillo, Igor Paim y Josua Mejías, llegado este último en el mercado de invierno tras la salida del excolchonero Juan Moreno) han sido todo un acierto, con mayor protagonismo de algunos de ellos.

De los futbolistas que iniciaron el campeonato, apenas pudimos ver a Álvaro Queijeiro, un fino centrocampista, ahora en el Melilla, por el que apostó Gustavo Munúa después de tenerlo en el Fabril, pero sacrificado para dar de alta a Cristo Martín.

El mal arranque liguero, con la eliminación en segunda ronda de Copa del Rey ante el UD Logroñés, generó cierto pesimismo en la afición (2 puntos de 12 en el primer mes de competición), que veía con recelo algunas de las decisiones del técnico uruguayo, en especial las continuas rotaciones, que hacían difícil presumir un once tipo. Rotaciones que hacían entrar y salir de la alineación a una serie de jugadores, pasando de la titularidad a la grada y viceversa de un domingo a otro. Que le pregunten a Oscar Ramírez, Orfila, Luis Mata, Rubén Cruz, Fito Miranda€

Es verdad que pasado el bache inicial y con la victoria en Jumilla, el equipo ganó en solidez y confianza, llegando el buen juego y los resultados de la mano del sistema que más puntos le ha dado al técnico (1-4-1-4-1).

Tras el mal inicio, vino una buena racha de diez jornadas exitosas (25 sobre 30 puntos posibles) que hicieron remontar. Una dolorosa derrota en El Ejido dio lugar a una espectacular trayectoria que colocó al equipo en lo más alto. Fueron 13 jornadas seguidas sin perder, con un saldo de 33 sobre 39 posibles. Sin embargo, la derrota en Sanlúcar de Barrameda hizo mucho daño y dio lugar a que se esfumaran en 5 encuentros un total de 10 puntos sobre 15, coincidiendo con la increíble remontada del Recreativo de Huelva y la regularidad del Melilla que nos alejaron del primer puesto.

Solo la recuperación final en los 5 últimos partidos (13 sobre 15) han permitido alcanzar el récord de los 75 puntos y consolidar el play off, pero perdiendo el primer puesto y obligando a coger el camino más largo para el ascenso. El cambio de sistema a un 1-5-3-2, para dar mayor seguridad defensiva y coincidente con la pérdida de frescura física e intensidad han favorecido la mejora final. No obstante, jugar con este sistema y con dos puntas, suele ceder la iniciativa al rival, se juega más en campo propio y se fía el éxito fundamentalmente a las llegadas por fuera de los carrileros.

La calidad que atesora la plantilla albinegra ha permitido desde el principio que el técnico apostara por un juego asociativo, para el que Joao Costa ha sido pieza clave al ser el iniciador del juego albinegro y finalizar, en promedio, como el segundo portero menos goleado del grupo. Desde los tiempos de Juan Ignacio Martínez, con Rubén en la portería, no veíamos a un equipo asumir tantos riesgos en la salida de balón, con acierto en la mayoría de las ocasiones, a excepción de algunas pifias como la de Sanlúcar de Barrameda y Talavera. No obstante, en esa paciente elaboración del juego, con mucho protagonismo para Vitolo, se ha abusado de pases horizontales de seguridad que han ralentizado el fútbol albinegro. Solo las incursiones esporádicas de Moisés, Josua Mejías o Sergio Ayala han creado a veces una superioridad numérica en medio campo que permitía romper líneas de presión.

Con el jugador canario como pivote defensivo que da equilibrio al conjunto, Gustavo Munúa ha situado por delante dos medias puntas, alternando a Cordero (al que le gustaría jugar en la posición de Vitolo), Moyita y al bético Julio Gracia. Puntualmente han pasado por esa posición también Fito Miranda (al que hemos visto poco por la banda izquierda) y Carrillo.

Gran parte del éxito del equipo se ha fraguado en ese medio campo por la calidad y la verticalidad de los jugadores mencionados, a los que hay que añadir a los exmurcianistas Elady Zorrilla y Santi Jara. Futbolistas capaces de recibir de espaldas y girarse para encarar con velocidad y habilidad en los metros finales. Salvo en las últimas jornadas, el poco acierto goleador de Aketxe y Rubén Cruz en esta liga ha sido mitigado con el olfato de gol del jiennense, que con sus 19 goles ha demostrado habilidad y serenidad para definir en el área rival.

Cabe recordar que jugadores de campo como Ayala, Jesús Álvaro, Santi Jara, Cordero, Vitolo y Moisés han rotado poco y han acumulado más de 2.500 minutos en sus piernas, en posiciones, algunos de ellos, de gran exigencia física.

Con todo el respeto que merece el buen trabajo del técnico uruguayo, desde la grada ha costado entender determinadas decisiones a lo largo del campeonato. Colocar a Luis Mata como lateral derecho en algunos partidos ha limitado a nivel ofensivo las llegadas por fuera y ha supuesto un pésimo mensaje para jugadores con jerarquía en el vestuario como Oscar Ramírez y Orfila. Situar a Fito Miranda por banda derecha a pierna cambiada o de media punta por la misma zona ha sido poco efectivo y ha impedido ver la mejor versión del jugador catalán; igual que las apariciones de Santi Jara por la izquierda impiden sacar provecho de los centros con rosca que tan bien sabe ejecutar el jugador manchego.

Veremos si el fondo de armario y la condición física con la que llega la plantilla dan para afrontar con garantías el primer asalto con el siempre difícil Real Madrid Castilla y ojalá las otras dos eliminatorias. No queda otra que estar incondicionalmente con el equipo, que tan buenos momentos de fútbol ha ofrecido en algunas fases de la temporada, para intentar el añorado ascenso que tan difícil lo pone esta Segunda B.

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