16 de mayo de 2019
16.05.2019
Real Murcia

Una puerta que se cierra muy pronto

El Murcia ingresó el curso pasado más de 150.000 euros entre los conciertos de Operación Triunfo y Luis Miguel

15.05.2019 | 22:20
Los seguidores y los fans abarrotaron Nueva Condomina el 6 de julio de hace un año para ver a los chicos de Operación Triunfo.

Sin embargo el actual consejo de administración no ha sido capaz de darle continuidad a una iniciativa que generaría un dinero extra para las maltrechas arcas de Nueva Condomina.

Los actuales dirigentes del Real Murcia ya han anunciado de manera pública que tienen intención de confeccionar un proyecto deportivo para el siguiente curso de unos 700.000 euros y que tienen infinidad de ideas y de novedades para la siguiente temporada. Sin embargo, el club que preside José María Almela ha cerrado demasiado pronto una puerta que el pasado ejercicio reportó a la entidad grana unos ingresos superiores a los 150.000 euros. Los dos conciertos que el pasado verano albergó el coliseo grana, el primero de Operación Triunfo y el segundo del cantante mexicano Luis Miguel, llevaron a las arcas del club una cifra muy a tener en cuenta debido a que en estas fechas ya ha terminado el torneo liguero y el estadio puede ofrecer unos ingresos extra.

El tema en concreto de estos dos conciertos los cerró el empresario mexicano Mauricio García de la Vega, quien también se ´reservó los derechos para que el propio club explotara las consumiciones de dentro del estadio para las dos actuaciones. Tras expulsar a De la Vega de Nueva Condomina, Deseado Flores y Miguel Martínez volvieron a renegociar ese contrato de tal forma que, según explicó el expresidente Víctor Gálvez en distintas ruedas de prensa, la entidad 'perdía' el derecho de gestionar las barras dentro del estadio, pero que a cambio se había percibido una cifra que superaba los 95.000 euros por cada concierto, según palabras textuales de Gálvez. Aunque la realidad es que el ingreso de las dos actuaciones supuso un chute extra de alrededor de 150.000 euros, nadie del consejo de administración actual se ha tomado con seriedad este asunto para haber cerrado ya de antemano un par de actuaciones internacionales que garanticen otro pellizco económico con vistas a la campaña que se avecina.

Los actuales responsables del club, quienes han dejado claro que van a seguir controlando la gestión del club para la próxima temporada tras tomar las riendas con un pacto previo de salida para la familia Gálvez, han explicado en esta misma semana que van a poner en marcha la campaña de abonados de manera casi inmediata y que tienen intención de que más gente incluso que el curso anterior se anime a abonarse al Murcia, pero han dejado pasar de largo el tren de los conciertos, una iniciativa que bien por unos o por otros el verano pasado, con la temporada finalizada, Nueva Condomina le estaba reportando al club unos ingresos que nunca había recibido por este concepto, ya que antes de los chavales de Operación Triunfo, el coliseo grana no había albergado ningún concierto de este tipo de magnitud.

La primera de las dos actuaciones, la de los chavales de OT, se llevó a cabo el 6 de julio en Nueva Condomina y superó todas las expectativas previstas por la gran cantidad de afluencia de público que se congregó en el estadio. De hecho, hubo personas que acamparon en las inmediaciones del estadio desde el lunes anterior para poder estar en la primera fila viendo a sus nuevos ídolos.

El día siguiente, sábado 7 de julio, se llevó a cabo el concierto de la superestrella mexicana Luis Miguel, uno de los cantantes más reconocidos del planeta. Aunque esta actuación estuvo marcada porque el cantante se retrasó más de una hora para salir al escenario, lo cierto es que también se tuvo que colgar el cartel de no hay billetes para el concierto de un artista que no se le puede ver con la misma asiduidad que a otros cantantes más jóvenes. La sorpresa de los conciertos de hace un año fue toda una sorpresa en el sentido de que esta medida no estaba siendo explotada después de tantos años y la primera vez que se puso en marcha resultó un éxito rotundo por la talla y la repercusión de ambas actuaciones.

Para el final de la actual temporada se han llevado a cabo algunas iniciativas que han resultado muy útiles como la venta de pulseras y el sorteo de una cesta repleta de productos que se entregó en el descanso el encuentro del domingo ante el Melilla a través de la venta de papeletas, pero en ningún caso se puede aproximar a las cifras que habría generado organizar algún concierto del mismo nivel de los que acogió el estadio el pasado verano.

La temporada, a pesar de que la salvación se logró el pasado domingo tras la victoria ante el Melilla, concluye el próximo domingo a las 11.00 horas en el choque que va a enfrentar a los granas con el Sevilla Atlético en la capital hispalense. Un partido en el que apenas hay nada en juego, salvo el honor y la competitividad y que podría ser el último partido de Algar como entrenador del Real Murcia si el madrileño finalmente opta por la dirección deportiva y por fichar otro técnico.

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