13 de mayo de 2019
13.05.2019
Contracrónica

Una despedida alegre, pero llena de incógnitas

El Murcia cierra un curso negro tras superar a un Melilla que llegaba líder y tras no conseguirlo antes contra dos rivales descendidos a Tercera

12.05.2019 | 23:54
Una despedida alegre, pero llena de incógnitas
Los peñistas enseñaron una pancarta criticando la temporada de los jugadores.

El plante de las peñas se queda finalmente en una pancarta.

El Real Murcia despidió ayer el curso en Nueva Condomina con una sorprendente victoria ante un Melilla que llegaba como líder al coliseo grana, un hecho meritorio pero que llenó de contradicciones a unos aficionados que han visto a su equipo no ser capaz de ganarle a rivales ya descendidos a Tercera División y que ayer vieron a los suyos meter la pierna de forma más contundente que en otros partidos.

Los seguidores murcianistas, teniendo la salvación bajo el brazo, no están muy preocupados por el último partido de Liga en la visita al filial del Sevilla, de hecho el interés del público ha cambiado en apenas 24 horas. La gran pregunta ahora es qué tipo de proyecto se va a confeccionar para el siguiente ejercicio y qué jugadores de los actuales se podrían quedar. El gran 'salvador' del Murcia en esta segunda vuelta, el portero Mackay, subió ayer hasta la zona detrás de la portería donde se ubican los aficionados con movilidad reducida para estrechar la mano con los seguidores más fieles. El gesto no tendría que haber llamado la atención de nadie, pero resulta que el gallego termina contrato el 30 de junio y parece complicado que Mackay vaya a pasar otra campaña vestido de murcianista. Son más los jugadores que están esperando a que termine la temporada para manifestarlo públicamente, pero nadie en el vestuario quiere otra temporada así y los que tengan ofertas, casi seguro que las van a aceptar tras un curso plagado de problemas institucionales y de impagos.

Existía otra duda en el encuentro de ayer contra el Melilla. La Federación de Peñas tenía anunciado que iban a protestar y que, si se quedaban dentro del estadio, era por respeto al minuto de silencio que ayer se guardó por uno de los socios más veteranos, concretamente en memoria de Enrique Ortiz, abonado número 19 de la entidad. La idea era cinco minutos criticando a los jugadores, pero todos los miembros de las agrupaciones granas no piensan igual que la directiva actual, por lo que ayer realmente no hubo nada de nada.

Comparado con la indignación del comunicado en el que los peñistas le daban un 'tirón de orejas' a los jugadores, lo de ayer se quedó todo en una tímida pancarta con el lema de 'Esfuerzo en la grada, deshonra en el césped'. Cuando la entidad salga de este atolladero tendrá que tener mucho tacto con unos peñistas a los que este curso se les ha menospreciado y que representan, a fin de cuentas, el sector más numeroso de los aficionados granas. No todos dentro de las peñas estaban conformes con las críticas a los jugadores y salirse del estadio durante cinco minutos y la resolución final terminó con la mencionada pancarta que pareció ser el término medio entre los que querían quejarse con fuerza y los que preferían no hacer ya más leña del árbol caído. Pensando en la campaña de abonos estaría bien tener algún detalle con los peñistas, aunque los actuales dirigentes tienen hasta miedo de pensar en cómo se ilusiona a una afición que ha sido constantemente maltratada este curso en todos los sentidos. Va a ser difícil y complicado.

El detalle bueno fue el que tuvo el club con el joven Raúl, un fiel seguidor del Murcia que lucha contra una enfermedad que se llama interferonopatía y que ayer tuvo la suerte de poder posar en el centro de la foto junto a los jugadores, además de recibir un obsequio de manos de José María Almela, el presidente del Murcia. Algunos jugadores de la primera plantilla, bastantes aunque no todos, tuvieron la deferencia de arrodillarse un poco delante de Raúl para darle ánimos en su lucha permanente contra esta enfermedad. Quedó más o menos evidente el tacto de unos y de otros.

Al equipo de todo el Grupo IV que mejor le sentó la victoria grana fue al Recreativo de Huelva de José María Salmerón, un equipo que se ha colocado líder en la penúltima jornada y que no va a ser sencillo sacarlo de ahí en la última semana. De los clubes de la Región, solo el Cartagena finalmente va a disputar el play off de ascenso, pero no lo hará como líder, lo que siempre supone un inconveniente para alcanzar el sueño de todos los equipos de Segunda B.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes