06 de mayo de 2019
06.05.2019
UCAM Murcia

Del podio europeo al descenso en 365 días

Un año después de saborear un tercer puesto en la Champions, el UCAM vuelve a caer a los puestos de descenso tras firmar un partido horroroso que desespera a sus aficionados

05.05.2019 | 23:09
Del podio europeo al descenso en 365 días

Hace justo un año, en Atenas, el UCAM Murcia vivía un momento de gloria, el más importante de su historia. Subía al podio de la Champions League y celebraba con un buen número de aficionados que viajaron hasta el OAKA un éxito sin precedentes. Trescientos sesenta y cinco días después, en el Palacio se vivió una tarde dramática, donde se celebró un triple sobre la bocina de Charlon Kloof para evitar que el Delteco no solo se llevara la victoria, sino también el average. Ni la presencia de las madres de Milton Doyle y Sadiel Rojas en la grada cambió el signo de un partido que quedó sentenciado a esos más de cinco minutos en los que estuvo el UCAM sin anotar en el arranque del tercer cuarto. Desastre, naufragio, una aberración de partido. Elijan el calificativo que quieran. Por mucho que desde la grada los más fieles no defraudaron y se vaciaron, en la pista no había solución. Askia Booker, que siete días antes había firmado un 38 de valoración en Manresa gracias a sus 40 puntos, pasó al polo opuesto con un -3; Doyle pasó de héroe a villano; Ovie Soko, que derramó lágrimas después de ser expulsado en el Nou Congost, volvió a llorar, pero esta vez de impotencia; y Sito Alonso pasó de estar orgulloso de la imagen de los suyos a mostrarse abatido. El técnico no encontró soluciones, perdió la batalla táctica con Sergio Valdeolmillos, y hasta recurrió a la desesperada a Edu Durán en un cambio que nadie entendió en su momento y que sirvió como revulsivo, aunque por muy corto espacio de tiempo. Hasta Kyle Hunt, un recién llegado que había aportado aire fresco, se contagió, mientras que Lecomte se convertía en el único recurso ofensivo. El cúmulo de despropósitos fue, simplemente, fiel reflejo de la nefasta temporada que se está viviendo en el club universitario, con errores desde el primero y hasta el último día.

Como era de esperar, muchos de esos aficionados que sí estuvieron el jueves ante el Real Madrid 'desaparecieron' de las gradas. Quizás estaban de resaca del WARM o de comuniones, excusas muy recurrentes en esta tierra, esas que nunca encuentran los fieles, que se vaciaron en todo momento, aunque un buen número enfiló el camino de salida a siete minutos del final porque no aguantaban más después de ver que Sadiel Rojas fallaba una canasta increíble bajo aro o Doyle le regalaba el balón a un rival en un 'festival' de los horrores.

Y ahora, después de caer otra vez al descenso, el UCAM tiene que empezar a pedir favores y se encomienda a Real Madrid, Baskonia y Barcelona, que serán rivales del Delteco en las cuatro jornadas finales. Pero antes de eso tendrá que vivir otra 'Sitomorfosis', que deberá empezar este mismo jueves ante el Divina Seguros Joventut de Laprovittolla y Delía.

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