06 de mayo de 2019
06.05.2019
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Merino devuelve la esperanza

El UCAM Murcia, con una buena actuación, supera al San Fernando y aprovecha el tropiezo del Badajoz para volver a soñar con el play off

05.05.2019 | 20:54

Los tantos de Luis Fernández y Onwu dan un triunfo revitalizante en el estreno del nuevo técnico, quien deja su impronta en el sistema.

Se cumplió esa máxima tan deportiva que reza que 'a entrenador nuevo, victoria asegurada'. No le falló al UCAM Murcia, que tras varias semanas instalado en la tormenta, ayer disfrutó del sol que bañó la capital de luz y que volvió a sacar las sonrisas de una plantilla que andaba desmotivada con su anterior técnico, Pedro Munitis.

El estreno de Juan Merino, un entrenador con caché y bagaje en Primera División y que ya había vivido experiencias exigentes al frente del Real Betis, se convirtió en el arma revolucionaria que los jugadores universitarios necesitaban. Más de dos meses después, el equipo regaló una victoria a La Condomina, y necesitó otra versión de juego distinta a la implantada por Munitis.

Se notó ya la mano de Merino en su debut, ya que el UCAM ha pasado en pocos días de mostrarse lento y a expensas del planteamiento de sus rivales en ataque, a verse más resguardado en defensa y directo en la ofensiva.

Esa contemplación mostrada por el UCAM de Munitis, tan criticada por aquellos que criticaban la falta de un 'plan B' cuando las cosas no funcionaban, pasó ayer a una versión oficiosa, segura y dinámica, que solo flaqueó en defensa por errores puntuales de algún jugador -Javi Fernández no se encuentra en su mejor momento, y arrastra molestias físicas- y que supo gestionar de la mejor forma los minutos finales, cuando la victoria se encontraba en el alambre por lo escueto de la ventaja mínima que campeaba en el marcador.

La realidad es que el primer periodo mostró la cara más efectiva del UCAM. Conciso en la entrega y breve en la elaboración, el doble pivote compuesto por Toni Arranz y Jean Jules fue el mejor canalizador sin ser especialmente protagonista. La calma transmitida por ambos, sobre todo en la parcela defensiva, cambió la cara al equipo y dotó de seguridad durante gran parte del encuentro a sus compañeros.

Desde el inicio hasta el final, aunque el encuentro tuviera fases en las que el San Fernando apretara, especialmente en la segunda mitad, el UCAM fue superior en líneas generales a su rival. La exigencia era máxima, ya que a los universitarios no les quedaba otra que ganar los tres partidos que restan y esperar nada más y nada menos que dos tropiezos del Badajoz, su único rival ya por la cuarta plaza. De hecho, el conjunto pacense hincaba la rodilla en Melilla, por lo que la oportunidad era de oro. El UCAM no defraudó tras varias semanas fallando.

En la primera mitad, los universitarios acumularon las llegadas más peligrosas, además de una mayor cantidad que las ofrecidas por el San Fernando. Los balones largos al espacio se convirtieron en la mejor baza del UCAM, que encontró en la movilidad de Onwu una gran vía para llegar a la portería rival. De hecho, los murcianos encontraron en las botas de Isi Ros y Kilian Grant las mejores oportunidades. El San Fernando, que buscó una presión elevada para dificultar la salida de balón del UCAM, se encontró a un rival que sabía adaptarse a lo que le planteaba el partido.

El colegiado Busquets Ferrer fue protagonista en el inicio del choque, con una acción dentro del área, en la que Joselu fue arrollado cuando se preparaba para armar el disparo casi en la frontal del área chica. El árbitro no señaló nada, y las protestas de jugadores y miembros del banquillo fueron especialmente ostentosas. De hecho, el San Fernando se consideró perjudicado por ciertas decisiones del colegiado a lo largo del partido.

A los veinte minutos, el UCAM tendría una ocasión clamorosa de gol. Luis Fernández, quien volvía a la titularidad, pateó de forma magistral un golpe franco directo que evitaron entre el meta visitante Gálvez y el poste. El golpeo, que no favorecía por la posición a un diestro, cogió una rosca perfecta que a punto estuvo de perforar las mallas.

La lesión de Kilian Grant en el ecuador del primer tiempo llegó precisamente tras otra buena ocasión. El extremo universitario quedó KO tras un buen sprint, pero se quedó sin fuelle al llegar al área quedando, por desgraciada, lesionado en la parte posterior del muslo izquierdo.

El ritmo del partido, muy elevado, mostraba a dos equipos que presionaban con buen criterio y que se esforzaban al máximo en defensa. Sin embargo, el UCAM continuó martilleando a su rival con bastante continuidad, acercándose al área. Fue así, por insistencia, como consiguió tirar la puerta abajo.

Chavero recibió en banda izquierda y filtró desde ahí hacia el área, tocando la pelota a media altura. Llegó a Luis Fernández, que con el control hizo medio gol, y con su definición sutil materializó la jugada. Luis Fernández es un delantero diferencial en la categoría y volvió a demostrarlo ayer en cada intervención.

De hecho, tras el descanso, fue el propio delantero el que propició otra buena llegada hasta el área. Se internó por la derecha y soltó un potente disparo cruzado que obligó a Gálvez a intervenir y a la defensa a repeler el rechace. Sin embargo, el UCAM estaba enchufadísimo. En el 57', Luis Fernández no atinó a rematar en el primer palo un buen centro de Chavero. Pero, ni zaga ni guardameta consiguieron despejar y el balón quedó franco para Onwu, que visualizó el poco resquicio que quedaba para disparar entre una maraña de jugadores.

Pero el San Fernando demostró que esta temporada no es ninguna 'bicoca'. Tres minutos después, en el 60', Pedro Ríos aprovecharía un error en la marca del central Javi Fernández y se quedó solo ante el meta Germán. Le batió con comodidad por bajo.

En todo caso, el UCAM mostró las credenciales que llevaba tiempo sin aprovechar. Supo compensar el ritmo del partido cuando le hizo falta, frenarlo, e incluso defender de un modo más compacto. A la contra, pudo matar el partido, pero Collantes, quien salió al encuentro en la segunda mitad, demostró que es uno de los jugadores que está totalmente fuera de la dinámica del equipo. Sus dos oportunidades de gol ayer, una de ellas clamorosa que mandó al limbo tras un mal intento de vaselina, manifestaron esa situación.

El UCAM, en todo caso, sí volvió a salir a flote y a sonreír. La lucha por la cuarta plaza entra en su momento cumbre.

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