30 de abril de 2019
30.04.2019
Real Murcia

El abono más triste de la historia

En 35 jornadas disputadas y sin tener todavía la permanencia confirmada, el Real Murcia solo ha conseguido cuatro victorias en Nueva Condomina a lo largo de este curso en Segunda B

29.04.2019 | 21:20
Los jugadores granas agradecen el apoyo del público tras el empate sin goles del domingo ante el Almería B.

Aunque todos los aficionados del Real Murcia soñaban con una temporada bien distinta a la actual, la realidad del conjunto grana es que, a falta de tres jornadas para el final de la fase regular, los aficionados asumen con resignación que el pasado verano pagaron uno de los abonos más tristes en la centenaria historia de la entidad. De hecho, los números nunca mienten y resulta sorprendente que el Murcia actual solo haya sido capaz de ganar hasta el momento cuatro partidos al calor de su público a lo largo de todo el campeonato. Un déficit de puntos que, sin ninguna duda, ha provocado que el equipo llegue a la antepenúltima jornada sin la permanencia confirmada de forma matemática, por mucho que se pueda rozar con los dedos, debido al último empate sin goles el pasado domingo ante el descendido Almería B.

Cuando el expresidente Víctor Gálvez comenzó a vender abonos entre 230 y 80 euros dependiendo de la zona del estadio y prometiendo un equipo de 'campanillas' muy pocos podían imaginas que el final del campeonato iba a suponer casi celebrar la permanencia en Segunda B, tras una segunda vuelta en la que los granas lo han hecho casi todo mal. Cualquier aficionado que mire la clasificación de su equipo se percata de que lo normal es que termine el curso firmando mejores números actuando como local y apoyado por los suyos, que cuando toca desplazarse. En el Murcia ha sido justo al contrario, ya que en casa han sido cuatro victorias aisladas, mientras que lejos de Nueva Condomina han conseguido el triunfo hasta en seis ocasiones.

Después de haberse disputado la jornada 34 del campeonato liguero, los únicos equipos que se han ido de vació de la capital de la Región han sido el Ibiza, el Talavera, el Malagueño y el Sanluqueño, cuatro victorias que se han quedado ya muy lejos de la memoria de los aficionados. La última alegría en Nueva Condomina fue el 13 de enero, con la victoria en la recta final ante el Sanluqueño gracias a un tanto de cabeza a la salida de un córner. Desde esa misma tarde, ningún abonado murcianista ha podido irse de la butaca del estadio a su casa con una sonrisa, ya que todos los rivales han sabido sacar provecho de la famosa «ansiedad» que sufren los granas jugando sobre todo en Nueva Condomina.

De hecho, en una hipotética clasificación donde solo se contabilizaran los encuentros como locales, los números resultan realmente sorprendentes, ya que el Murcia estaría instalado en el puesto 15, cuando actualmente ocupa el 11. Esta temporada ya empezó el bloqueo del equipo en Nueva Condomina con Manolo Herrero en el banquillo, siguió con un técnico interino como Javi Motos y la llegada de Julio Algar tampoco ha conseguido terminar con este lastre que se va a compensar finalmente con los números de la primera vuelta, lo que unidos a las pobres cifras de la segunda van a dar salvo catástrofe lo suficiente como para reservar plaza otro curso en el Grupo IV de Segunda B.

Otros condicionantes que no dependían del Murcia también han ayudado a que la temporada no termine con un agobio de los que no se merece la afición. El hecho de que el filial del Almería esté descendido desde hace tres semanas y que el filial del Málaga, el rival del sábado, esté a punto de firmar la misma condena con su 'colega' andaluz, la realidad es que en este aspecto todo ha sido un poco más sencillo para un Murcia que, en otras condiciones, habría vivido un episodio muy diferente al que se ha vivido esta campaña.

Solo queda un partido en Nueva Condomina, dentro de dos jornadas ante el Melilla, que por si fuera poco se trata de un rival que va a llegar a la capital del Segura casi seguro jugándose la primera plaza del Grupo IV de Segunda B. Es decir, que lo ideal sería superar al modesto Atlético Malagueño y así poder olvidarse de que, por difícil que parezca, la situación todavía puede empeorar si no se produce un último empujón.

Quedan nueve puntos en juego y según han manifestado los capitanes del Real Murcia el objetivo es quedar «lo más arriba posible», pero antes de nada hay que reservar ya de manera inmediata un billete en Segunda B antes de que ocurra lo que nadie quiere, vender la piel del oso antes de cazarlo. Los granas apenas necesitan un punto, pero de no conseguirlo todavía se puede vivir un final de Liga de infarto.

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