22 de abril de 2019
22.04.2019
La Opinión de Murcia
Real Murcia

Último sprint hacia la tranquilidad

El Real Murcia podría sellar la permanencia matemática en Segunda B la próxima jornada si vence al Almería B en Nueva Condomina y si, tanto el Atlético Sanluqueño como el FC Jumilla, no ganan sus respectivos duelos

21.04.2019 | 20:08

El Real Murcia se encuentra a un paso de encontrar la calma deportiva que lleva buscando desde que finalizó el pasado mercado invernal. Los cambios efectuados en la plantilla, todos primando el aspecto económico por encima del deportivo, y la falta de autoexigencia durante semanas, debilitaron al conjunto grana hasta tal punto de jugar con fuego a falta de cinco jornadas para finalizar el campeonato en Segunda División B. Sin embargo, la victoria del sábado frente al FC Jumilla (1-2) ha despejado los nubarrones del cielo murcianista y también los fantasmas con caer a los puestos de descenso en la fase decisiva del curso. Y es que, cuando tan solo restan cuatro partidos para que concluya la fase regular, el Real Murcia contará este domingo con la primera oportunidad de cerrar la permanencia matemática en la categoría de bronce tras una temporada convulsa tanto en los despachos como sobre el terreno de juego.

Las cuentas del equipo que dirige Julio Algar son claras. Los granas necesitan ganar el domingo (18.00 horas) en la Nueva Condomina a un Almería B ya descendido a Tercera División, y esperar que los resultados de sus rivales en la parte baja de la clasificación acompañen. De las múltiples combinaciones, la más sencilla pasa por la victoria del Real Murcia ante el filial almeriense y una derrota del Atlético Sanluqueño en casa frente al Sevilla Atlético. Eso permitiría al equipo murcianista contar con una renta de diez puntos sobre el descenso y la posición de promoción a Tercera cuando solo quedarían nueve por disputarse. Aunque un empate del conjunto gaditano también podría dar la salvación al tener ganado el golaverage particular, no obstante, también podría darse con otro resultados sin mirar a El Palmar.

Y es que si el Real Murcia gana, y el Atlético Sanluqueño también lo hace, los granas pondrían el ojo a un Jumilla que con su derrota del sábado se encuentra en la cuerda floja. Los de Leonel Pontes viajarán esta jornada a Ibiza con la necesidad de lograr tres puntos y, en caso de no hacerlo, eso podría beneficiar a los de la Nueva Condomina en sus opciones de cerrar la permanencia a cuatro jornadas del final. No obstante, una victoria del Recreativo Granada frente al Talavera también podría provocar que la salvación se retrasase una semana más, ya que la distancia podría ser de ocho puntos cuando quedarían nueve por disputarse. Por lo que todo lo que no sea una victoria del filial nazarí beneficiaría a los granas. Aunque un empate en Talavera dejaría el objetivo también de cara para el cuadro murcianista si el resto de resultados acompañan al Real Murcia. Si los granas, el Sanluqueño y el Jumilla vencen, los de Algar deberían esperar otra jornada más.

Lo que está claro es que el Real Murcia depende de sí mismo para lograr el objetivo de la permanencia, y lo podrá sellar ante dos rivales que prácticamente no se juegan nada en esta fase del curso. El Almería B consumó este fin de semana su descenso matemático con la derrota en casa frente al Badajoz de Nafti (1-2), mientras que el Atlético Malagueño -descendido de forma virtual ahora mismo- también se podría encontrar en la misma situación cuando reciba dentro de dos semanas a los murcianistas.

Después de esos compromisos, el Real Murcia recibirá en la Nueva Condomina a un Melilla que podría estar jugándose el liderato en el grupo IV de Segunda División B a falta de dos jornadas. Aunque siete días más tarde el equipo murcianista cerraría la temporada en Sevilla para medirse al filial del Sánchez Pizjuán, que se encuentra en la misma situación del equipo grana, intentando cerrar la permanencia matemática en la categoría de bronce cuanto antes tras descender el pasado año desde el fútbol profesional.

Así pues, el Real Murcia contará con dos partidos en casa y otros tantos fuera en el tramo decisivo del campeonato. La llegada de Julio Algar al banquillo ha permitido conseguir dos victorias en el último mes que, junto al empate frente al FC Cartagena, ha supuesto un sprint final de alivio para el conjunto de la Nueva Condomina después de encadenar nueve jornadas sin ganar que provocaron el despido de Manolo Herrero, quien fue el que arrancó la temporada, y se diese marcha atrás en la apuesta por Javi Motos.

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