08 de abril de 2019
08.04.2019
La Opinión de Murcia
UCAM Murcia FC
UCAM Murcia FC12CD Badajoz

Cuesta abajo...

El UCAM cae en La Condomina ante un efectivo Badajoz y pierde el colchón de puntos con sus perseguidores

07.04.2019 | 22:57
Cuesta abajo...

Los extremeños remontan por dos errores defensivos y Chavero falla un penalti en el último minuto

Cinco semanas ha necesitado el UCAM Murcia para tirar por la borda el trabajo de los siete meses anteriores. Ya son cinco las jornadas consecutivas en las que el club universitario no ha conseguido ganar, una situación insostenible que ha convertido el vestuario en un polvorín y que ha provocado que todas las miradas se fijen sobre el entrenador, Pedro Munitis.

Y es que si antes el propio Munitis era el artífice de que un equipo hecho a base de un presupuesto ajustado para la categoría y con infinidad de problemas físicos, también es ahora el señalado por el evidente bajón a nivel de juego y, especialmente, de resultados, de su equipo.

La amplia renta de puntos de la que disfrutaba el UCAM ha desaparecido en un abrir y cerrar de ojos. Ayer, el CD Badajoz fue otro equipo más que con poco bagaje ofensivo asaltó La Condomina para terminar de apretar la clasificación en la lucha por los puestos de play off, lo que sumado al triunfo del San Fernando amplía la lista de competidores por esa zona de privilegio.

La realidad es que de no ser porque el Badajoz está efectuando un sprint final de temporada soberbio y de que el San Fernando ha patinado tanto como el propio UCAM podría estar hablándose de una catástrofe mucho mayor.

No sería el primer equipo que se desploma en la recta final del curso y tira todo el trabajo previo por la borda. El UCAM marcha cuesta abajo y sin frenos, ya que su dinámica refleja que no ha sido capaz de ganar jugando mal, y que tampoco consigue hacerlo cuando está más entonado sobre el césped.

Ayer en La Condomina, ante el Badajoz, dominó y creó mucho más peligro en el área rival que su contrincante. Pero la fragilidad atrás está condenando en exceso a un equipo que, a nivel individual, está dejando mucho que desear en defensa. La falta de concentración y de consistencia en los momentos clave del partido volvían ayer a lastrar a un UCAM que está echando demasiado de menos a su portero titular, Germán Parreño. El suplente, Curro Harillo, volvía a dejar patente que, por ahora, puede servir para un roto, pero no para un descosido de larga duración.

La gran salida al césped que efectuó el conjunto universitario presagiaba un desenlace muy distinto. Chavero, Isi Ros y Titi hacían mucho daño con su movilidad en zona ofensiva. Fue así como Titi, a los cinco minutos, daba el primer aviso tras un preciso centro de Chavero con rosca que el de Los Dolores mandó fuera de forma incomprensible.

El Badajoz, arrinconado y asustado, no daba síntomas de poder controlar a los atacantes del UCAM. Fue así como Isi Ros, tras recibir de saque de banda en banda izquierda, se zafó de un rival para aprovechar la entrada en el área por el otro costado del lateral Adán Gurdiel. El ex del Racing controló y pateó fuerte la pelota y superó a Kike Royo con un disparo cruzado inapelable.

El Badajoz, desdibujado, se veía a merced del centro del campo de un UCAM que, con el paso de los minutos, fue perdiendo fuelle e incidencia en el juego ofensivo. El balón parado se convertía en el único credencial del que el Badajoz disponía para intimidar mínimamente. Tras una falta lateral botada por Petcoff, Curro Harillo despejó mal y dejó el balón franco para que Cidoncha marcase a placer. El centrocampista del Badajoz la mandó a las nubes.

Con el UCAM cómodo, la primera mitad llegó a su fin. Mehdi Nafti, técnico visitante, dio entrada a Francis Ferrón, buscando velocidad y desborde en su ataque. Sin embargo, sería a partir de la estrategia y nada más reanudarse la segunda mitad cuando llegaría el empate. Ese cuándo y ese cómo trastocaron todos los planes del UCAM.

Un saque de esquina botado en corto lo terminó por colgar al área Candelas. En el segundo palo apareció el central Cristian, que la dejó tocada para que en boca de gol Éder, sin oposición, marcase a placer. La pelota pasó entre Curro Harillo y el central Cristian Galas, quedando ambos retratados en una jugada que no pudo ser peor defendida.

El UCAM tardó en reaccionar ante semejante jarro de agua fría. Los de Munitis volcaron el juego por la banda derecha, a partir de un Isi Ros más eléctrico de lo que venía acostumbrando y con un Chavero voluntarioso que se acostaba hacia el costado para generar espacios por dentro.

A los sesenta y cinco minutos, Titi volvió a demostrar que se encuentra en uno de sus peores momentos de cara a portería. La pólvora mojada del delantero murciano provocó que Kike Royo, en un mano a mano clamoroso, ganase la partida al atacante con una tranquilidad pasmosa.

El Badajoz se centró en defender y en contener las leves acometidas de un UCAM que volvía a sentirse cómodo. Sin embargo, a partir de otra jugada embarullada dentro del área que Chavero no acertó a rematar ante Kike Royo, las tornas variaron de forma sorprendente.

La recta final del partido fue un despropósito del UCAM Murcia. Damián Petcoff dio el primer aviso desde fuera del área con un latigazo que se marchó por encima del travesaño por muy poco.

Los dos equipos se veían con posibilidades de deshacer la igualada, pese a que no se producían jugadas verdaderamente peligrosas. El Badajoz incomodaba por la izquierda, especialmente a través de un eléctrico David Martín. Fue precisamente el menudo extremo quien originaría la jugada del 1-2. Partió por la izquierda para apoyarse en Candelas, quien centró al área. De forma sorprendente, uno de los que prácticamente no ha fallado este curso como es el lateral Migue García, se 'comió' el centro y dejó el balón franco para que Higón asistiese desde el segundo palo a Kamal y este marcara a placer.

El UCAM, antes de hundirse, se volcó y buscó el empate. Y esa igualada estuvo a punto de llegar. En el minuto 96 -se añadieron siete-, Javi Fernández caía derribado dentro del área por un Candelas que sería expulsado por el derribo y por las posteriores protestas.

Chavero fue el encargado de ejecutar el penalti. Pero Kike Royo, que había mandado al traste varias oportunidades del UCAM, apareció con una parada excepcional a media altura ante el potente disparo de Chavero. Al Badajoz le vino todo de cara. Y al UCAM, como se suele decir, le volvió a ir de culo. Y ya van...

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