28 de marzo de 2019
28.03.2019
Fútbol sala

André Brocanelo: "Si no respondo a mis expectativas, me voy"

El entrenador del Jimbee Cartagena, que acaba de renovar por tres temporadas, admite que ha echado raíces

28.03.2019 | 00:01
El entrenador del Jimbbe, en la sede del club.

Entrenador del Jimbee Cartagena. Llegó al cargo de entrenador del Jimbee Cartagena el 29 de octubre del pasado año. Ese mismo lunes se anunciaba la destitución de Juan Carlos Guillamón. André Brocanelo dirigía su primera sesión aquella tarde. Desde entonces, han pasado 5 meses al frente de un equipo que, con pocas posibilidades de entrar en el play off de la Liga Nacional de Fútbol Sala, lo va a intentar hasta el final. Nos está esperando viendo un vídeo en las oficinas del club. Lleva el chándal del equipo. Siempre serio, busca, ante todo, que nadie deje de creer en el proyecto y en el equipo.

La semana pasada, el Jimbee Cartagena decidió renovar por tres temporadas a su entrenador, André Brocanelo. El técnico, sin embargo, no se lo toma como un cheque en blanco, sino todo lo contrario. No duda en afirmar que «si no respondo a las expectativas, me voy», y aunque aún piensa que las posibilidades de entrar en el play off están intactas, ya habla de la próxima temporada en esta entrevista concedida a LA OPINIÓN.

P ¿Cómo ha vivido estos cinco meses en el banquillo del Jimbee Cartagena?
R Entré en una semana complicada porque jugábamos un partido de Copa del Rey y no tenía mucho tiempo para trabajar la táctica. Después, nos medimos al Barcelona. Nunca nadie me ha regalado nada. Cuando empecé a trabajar en este club, fui yo el que llamó a la puerta para pedir empleo y se me ofreció la posibilidad de entrenar al equipo de Tercera División. Desde dentro, se ha valorado mi trabajo y, por eso, la directiva optó por darme al equipo. Tras el partido contra el Barça, sabía que teníamos carencias tácticas. Le comenté al presidente que, para reaccionar, tendríamos primero que tocar fondo. Hemos recibido muchos palos pero el equipo lo ha aguantado bien porque sabíamos que iba a pasar. Una vez superado el enorme bache, pudimos ganar 6 de 7 partidos, algo que pocos equipos de Primera División han logrado. Para llegar arriba en el mundo del deporte hay tres cosas: creer en uno mismo, poner todo lo que trabajas en práctica y creer que puedes competir contra equipos o jugadores que son mejores que uno mismo. Si miramos los números, llevo, si no me equivoco, 7 victorias, 8 derrotas y 4 empates. Estoy en el 50% de victorias.

P En este tiempo, ¿ha habido más quebraderos de cabeza o más alegrías?
R Al principio, siempre hay problemas. Tenía que ajustar al equipo a cómo yo quería jugar. Defendíamos de una manera y había que cambiarlo. Cuando los jugadores han trabajado en los entrenamientos, han empezado las alegrías. En muchos partidos, he estado muy contento con lo que ha hecho el equipo. Cuando otros entrenadores, como Juanlu Alonso (Peñíscola), el entrenador del Barcelona (Andreu Plaza) o Levante (David Madrid) te dicen que les has tenido contra las cuerdas, es porque estamos trabajando bien. O, incluso, el propio Diego (Giustozzi), entrenador de ElPozo, me dice que he conseguido pocos fallos y que merecíamos el empate, te lo está diciendo gente que sabe de fútbol sala y que ha llegado a la élite como técnico antes que tú, y están hablando bien de tu trabajo. Por algo será.

P Cuando salió de Brasil, con 20 años, ¿pensó alguna vez que iba a ser alguien tan influyente en el fútbol sala de una ciudad como Cartagena?
R Una cosa que tengo clara es que, todo lo que me ha pasado aquí, ha sido porque he luchado por ello. Estoy contento en Cartagena. Soy una persona de aquí y siento los colores de esta ciudad. He intentado conocer su historia. He trabajado en las escuelas y he tenido la oportunidad de jugar dos años con esta camiseta. He echado raíces. Me he ganado el cariño de la gente y con eso me quedo.

P ¿Ha cambiado André en estos cinco meses?
R El banquillo claro que cambia. Lo primero, que uno se equivoca si quiere llevarlo todo solo. Yo divido el trabajo con mis compañeros. He cambiado en una cosa importante: en Primera División hay que rendir cuentas de todo. Es algo que forma parte de nuestro trabajo. Esa presión, incluso, te hace mejorar, pero hay determinados momentos que te producen cansancio. Son 24 horas diarias. Hasta durmiendo, uno sueña con todo lo que pasa en el día.

P ¿Hay algo que haya aprendido en este tiempo que antes de entrenar al Jimbee no sabía?
R Claro. Tanto a nivel táctico como físico. Hace 10 minutos estábamos en el despacho escuchando charlas y situaciones de juego del entrenador de la selección brasileña. Cuanto más lees y escuchas, más aprendes. Y esto puedes encajarlo en tu equipo. Soy más serio. Cuando uno tiene un comienzo complicado, tienen que producirse muchas alegrías consecutivas para olvidar qué te ha pasado.

P ¿Cuántas veces ve los partidos que ha jugado su equipo y qué número de horas le dedica a su trabajo?
R Por ejemplo, la primera parte del partido contra Peñíscola, ya la he visto tres veces. Intentamos que, durante la semana, haya tres sesiones de vídeo. Una para corregir errores; otra, para estudiar a los otros equipos; y la tercera, para estudiar las situaciones a balón parado. Llego al club sobre las 9, nos vamos sobre las dos. Después, doy clases en las escuelas, así que vuelvo sobre las cuatro de la tarde hasta las ocho. Si entrenamos por la tarde, terminamos sobre las nueve y media. Es decir, estamos en el club durante unas 9 o 10 horas.

P ¿Qué debe tener un entrenador para llegar a Primera?
R Para mí, un entrenador completo, siempre debe estar reciclándose. Pero, lo principal, debe ser un buen psicólogo y un buen gestor de personas. Si como entrenador, no de la selección española y brasileña, sino con los jugadores que tengo, puedo llevarles a lo más alto posible, creo que estaría muy contento como técnico.

P ¿Y un mal entrenador?
R Alguien que no domine nada y que no tenga el apoyo de sus jugadores. Lo peor que le puede pasar a un entrenador es que sus jugadores no confíen en él. O que no sepa transmitir.

P ¿Se va a meter el Jimbee en el play off?
R Si ganamos los cuatro partidos que quedan, sí. Nadie va a conseguir esa racha. Aspil va a pinchar. Los demás también fallarán. El equipo que consiga los 12 puntos, se va a meter.

P ¿Y qué posibilidades tiene su equipo de ganar todo lo que queda de liga?
R Las mismas de que yo sea vitalicio (risas). Yo creo en mí, pero tienen que creer los jugadores. Soy una persona positiva. Me gusta dominar todos los aspectos del juego. Te pongo un ejemplo. El otro día, Juanpi me comentó que los balones estaban muy duros. Me di cuenta que eran nuevos. Por lo que yo tengo que entrenar con esos balones para acostumbrarnos cara al partido.

P Usted entrena hasta la posición en la que están los banquillos para, cuando utiliza el portero-jugador, ese cambio sea más ágil...
R Claro. Dependiendo de dónde esté el banquillo, tenemos hasta 6 opciones de jugadores que pueden hacer el portero-jugador. Incluso, su camiseta tiene que estar preparada, de forma ordenada, para cogerla rápidamente y no perder tiempo.

P ¿Por qué el equipo es capaz de lo mejor y de lo peor? Sirva de ejemplo el partido en el Palau y contra Segovia, en apenas dos semanas.
R Son buenos ejemplos. Segovia fue un fallo gordo. Cuando un equipo es mejor que nosotros, como en Peñíscola en la ida, o Levante en casa, puedo entenderlo. Se dan tres casos. Uno, donde el Jimbee juega contra un equipo que está entre noveno clasificado y último. Ahí tenemos que llevar la iniciativa del juego. Luego, otros partidos, jugamos contra equipos entre el cuarto y el octavo. En ese caso, tenemos que dividir la posesión. Y, por último, cuando juegas con equipos que son mejores. En esos partidos, tengo que obligar al otro equipo a no tener la posesión del balón. En ese último caso, el jugador puede pensar que, como son mejores, si se pierde no pasa nada. Pero los ambiciosos son los que creen que pueden ganar esos encuentros. Contra el Barcelona buscamos cómo hacer más daño y tuvimos la posesión. Contra Segovia, teníamos que dar un salto y no lo hicimos. Ellos nos esperaron y no supimos llevar la iniciativa del partido. Y, otra cosa, es que el jugador cambia cuando hay televisión y cuando no la hay.

P ¿Es tan determinante la televisión?
R Claro. El jugador quiere venderse. Si lo haces bien, te revalorizas. Si haces el ridículo, baja tu valoración. Ojalá y siempre se nos televisase.

P ¿Le descuadró mucho sus planes la derrota contra Segovia?
R No. Lo que me descuadró mis planes fue la actitud con la que entró el equipo. Ese día, creo que solo un jugador estuvo a un nivel normal. Si hay un partido donde no se pueden buscar excusas de nada, ha sido ese.

P ¿Volveremos a ver el planteamiento contra el Barcelona en los partidos que restan de liga?
R Si llegamos al último partido con tres victorias y con opciones de play off, claro que sí. ¿Por qué no?

P Empiezan a llegar ofertas por jugadores del Jimbee. ¿Teme que esto descentre al equipo?
R Mientras haya posibilidades de entrar en play off, el jugador debe creer en ellas. Si veo que un futbolista no está totalmente implicado, va a tener problemas a nivel de futuro. Necesito implicación de todos.

P Hablemos de su renovación... Tres años más.
R De momento, lo más importante son los cuatro partidos. Solo pienso en eso. Lo segundo es que, en el momento que no esté respondiendo a mis expectativas, yo me voy. La vinculación con el club es de tres años. Da igual donde esté. Una cosa es ser entrenador del primer equipo y otra pertenecer al club. A nivel de técnico, voy a estar hasta que me avalen los resultados.

P ¿Garantiza André que la plantilla que va a tener el año que viene es la que usted quiere?
R Yo garantizo, o voy a intentar, que la plantilla sea la misma. Pero todo depende lo que pase en estos cuatro partidos.

P El año que viene, ¿se le va a exigir más al equipo?
R Que toda la presión venga hacia mí. Para que Inter sea lo que es hoy, ha tardado 30 años. ElPozo, veinte. No soy partidario de plantillas como Polaris, que revientan el mercado y no ganó nada. Las cosas hay que hacerlas con calma.


¿Qué jugador de todos los tiempos le ha impresionado?
Edesio y Paulo Roberto
 
¿Y un entrenador?
Tuve una persona muy importante en Ourense, Paco Doforno. A nivel táctico, Miki, en Valencia. Pero, el mejor psicólogo, el estratega, es Marc Carmona. 
 
¿Quién es el mejor jugador del mundo para usted?
Ferrao. Es un infierno para defenderle. Ricardinho es más inteligente. Me quedo con los dos. 
 
¿Qué entrenador, que actualmente ejerza, le gusta?
Fede Vidal, el seleccionador nacional. 
 
¿Qué frase marca su filosofía de vida?
«Algumas pessoas te amarão pelo que você é... Outras te odiarão pelo mesmo motivo», que significa que algunas personas te amarán por lo que eres. Y otras, te odirán por lo mismo. 
 
 ¿Cuál es su comida favorita?
Feijoada. Son alubias negras, arroz blanco, plátano frito, farofa (harina de mandioca), carne de cerdo, vinagreta... 
 
¿Cómo es su día a día?
Suelo despertarme a las 8 de la mañana. Desayuno fuerte. Vengo al Palacio a entrenar. Cuando terminamos, miramos la programación de la semana. Planificamos las sesiones de gimnasio. La próxima temporada iremos tres veces por semana en vez de una. Los lunes por la tarde, por ejemplo, miro los videos de los partidos. Intentamos encajar todo lo que implica un buen entrenamiento para que el rendimiento de los jugadores sea el apropiado. 
 
¿Qué aficiones tiene? 
Muchas series, cine y comer o cenar fuera de casa. Me gustan las series de acción. Veo muchas de Marvel. 
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