16 de febrero de 2019
16.02.2019
La Opinión de Murcia
Real Murcia

El consejo se hace un lío al hablar de la deuda de Torregrosa

Defienden su postura al considerar que esos 4,4 millones ayudarían a rebajar el pago que hay que hacer en diciembre, teniendo que rectificar posteriormente ya que esa deuda no es reclamable hasta que todos los acreedores hayan cobrado

15.02.2019 | 22:54
El consejo se hace un lío al hablar de la deuda de Torregrosa

Gabriel Torregrosa accedió al consejo de administración del Real Murcia el pasado 4 de noviembre. El abogado murciano se convertía en vicepresidente de la entidad grana tras la votación llevada a cabo entre los miembros de la PARMU, donde obtuvo uno de los mayores respaldos. El pasado 3 de febrero, en la junta de accionistas celebrada en el Hotel Nelva, Torregrosa como el resto de consejeros fueron confirmados por prácticamente el 38% del capital presente. Sin embargo, solo unos días después de salir validado por la junta, Tornel le quitaba la vicepresidencia. Y el jueves por la noche era presionado hasta obligarle a dimitir. Todo porque no quiere ceder en las condiciones que le exigen los 4,4 millones de euros que tiene en sus manos después de adquirirlos en una subasta a una de las empresas liquidadas de Jesús Samper.

Torregrosa siempre ha defendido que no va a especular con esa deuda, e incluso la ha puesto a disposición de futuros accionistas cuando se lleve a cabo una ampliación de capital. Pero Francisco Tornel, como líder del actual consejo de administración, no acepta ese movimiento, prefiriendo que se la venda al club por el mismo dinero que la compró -unos mil euros-. Ante las diferencias, Torregrosa prefirió dimitir, y ayer el consejo de administración, como cada vez que alguien no le sigue el juego, puso en la lista de enemigos al abogado murciano. «Ha dicho que su voluntad no es ni perjudicar ni especular, pero no ha dado respuesta a nuestra propuesta y ya han pasado tres meses», indicaba ayer Tornel. «En noviembre ya tenía serias dudas sobre él, por lo de la deuda y porque viene marcado por su presencia en consejos anteriores».

El que se hizo un lío demostrando su total desconocimiento de la situación concursal del Real Murcia es Francisco Miró. En todo momento, el consejero representante del K-Business defendió la necesidad de que Torregrosa venda su deuda para rebajar el pago que hay que hacer a los acreedores el 31 de diciembre, cuando acaba el reconvenio. Sin embargo, el Real Murcia, aunque Torregrosa lo reclamase, no tendría que abonar ni un euro, porque el pasivo que está en manos del abogado es subordinada, por lo que no cuenta hasta que se pague el 100% a todos los acreedores. Al darse cuenta de ese detalle, Miró intentaba cambiar su discurso diciendo que esos 4,4 millones son importantes para «reestablecer el equilibrio patrimonial», apuntillando Tornel que «Torregrosa -además- tendría que dar ejemplo».

Hay otros muchos acreedores, como Paco Casal, la Liga o el Sevilla, a los que sí habrá que empezar a pagar a finales de diciembre, pero el consejo solo se ha preocupado de Torregrosa. «Es el que está más cerca», decía Miró, escuchándose a coro la voz de Tornel indicando, sin dar ningún detalle que lo confirme, que «ya hay varios acuerdos cerrados. Vamos por buen camino».

Quique Baeza, al consejo

A Gabriel Torregrosa le sustituirá como consejero Quique Baeza, que en la pasada junta de accionistas salía como suplente.

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