22 de diciembre de 2018
22.12.2018
Fútbol. Segunda B
Melilla12Real Murcia

Aquino es el líder del Real Murcia

Dos goles del murciano permiten al Real Murcia conquistar el campo del Melilla

22.12.2018 | 14:01

Llegó Dani Aquino al Real Murcia para marcar diferencias. Llegaba el murciano como uno de los mejores delanteros de Segunda B. Pero hasta hace unas semanas, el Torito había pasado más que desapercibido. Ante el UCAM ni entró en la convocatoria. Sin embargo, desde ese partido, todo ha cambiado alrededor del atacante, que se ha resurgido para sacar a su equipo de la crisis. Lo hizo frente al Almería B, lo volvió a demostrar contra el Atlético Malagueño, y por si había dudas, hoy, contra el Melilla, ha sido el verdadero líder. Con dos goles, en dos momentos claves, Aquino ha permitido al Real Murcia sumar su tercera victoria consecutiva, engancharse a los puestos altos de la clasificación y dejar la bandera grana sobre el césped del campo melillense, donde nunca se habían logrado los tres puntos. Dos tantos que además dieron la estocada al Melilla, líder del Grupo IV.

Lleva Manolo Herrero casi toda la temporada quejándose de la falta de gol de su equipo
, de que se necesitan muchas ocasiones para poder ver puerta. Hoy no ha ocurrido nada de eso. Dos acciones, dos goles. Más efectividad imposible. Con más seguridad atrás que atrevimiento en ataque, los granas acuchillaron al Melilla, que nunca se dio por vencido. Llevó el líder siempre la iniciativa. Más presión, más intensidad, más posesión de balón, pero Charlie Dean y Hugo Álvarez mantenían a salvo el área visitante. Y eso que Nahuel sufría una y otra vez cada vez que el Melilla ponía la vista en esa zona. Superaban los locales al lateral grana, pero los centros no conseguían encontrar un rematador contundente, y eso que Yacine andaba como pez en el agua.

Nadie hubiera apostado por el gol del Real Murcia. Intentaban los granas esperar y salir a la contra, pero no daba resultado. Hasta que en el minuto 37 una jugada lo cambió todo. Balón largo de Miñano buscando a Aquino. Encontró el esférico al murciano, que antes de mirar a puerta debía quitarse la presión de Chakla. No solo lo hizo con solvencia sino también con la contundencia de poder mirar a Barrio con claridad, y, como siempre, en esa zona el Torito demostró que tiene capacidades especiales. Séptimo gol en su cuenta particular y 0-1 para el Real Murcia. Ya tenía el Murcia el partido donde quería.

No cambió el escenario tras el descanso. Ninguno de los dos equipos estaba cómodo, pero el Melilla era el que más lo intentaba, el que seguía colgando balones al área y el que apostaba por dar la vuelta al marcador. Y lo pudo hacer. En una acción que pilló desapercibida a la defensa grana, Igor Martínez se presentó delante de Mackay, y cuando intentó caracolear al portero, el gallego le derribó cometiendo penalti. Saltaban las alarmas en el bando grana. Colocaba Yacine el balón en el punto de penalti, pero una vez más se demostró que hoy era el día de los granas. El delantero melillense apuntó a la derecha de Mackay, y allí que se lanzó potero murcianista para salvar a su equipo del empate. Continuaba la ventaja en el marcador, el Real Murcia seguía mandando en el campo del líder.

Sin ser capaz de llevar la iniciativa, pese a que Herrero apuntalaba el centro del campo, el peligro seguía siempre ahí. El Melilla lo intentaba una y otra vez con centros laterales. Y encontró premio en el minuto 77. Un balón rechazado por un defensa grana era rematado bajo palos por Óscar García. Sin embargo, apenas duró unos segundos la alegría de la afición local. Dani Aquino volvió a demostrar que si había un líder sobre el campo ese era él. No había pasado ni un minuto del gol melillense, cuando los granas ya celebraban el 1-2. Fue una jugada personal del murciano. Controló el balón, condujo unos metros y sin necesidad de entrar al área, sacó el látigo para enviar un disparo cruzado ante el que nadie pudo hacer nada. Todo estaba escrito para que el Real Murcia conquistase por primera vez el estadio del Melilla.





Quedaban poco más de diez minutos, y al Real Murcia le tocó sufrir. Sin ser capaz de sacar provecho a algunas faltas laterales que se encontró, los granas tuvieron que aumentar sus líneas defensivas para frenar a un Melilla que no paraba de intentarlo. Hasta el último suspiro tuvieron los locales posibilidades de conseguir algún punto, pero finalmente la victoria se viene a Murcia. Hoy ha sido todo de color grana.
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